El mayor reto para los Packers se llama Aaron Rodgers

Los Green Bay Packers tomaron la determinación de despedir al head coach Mike McCarthy antes de que finalizara la campaña, cuando el club marcaba con récord de 4-7-1.

Aunque era claro que el mensaje de McCarthy se había desgastado después de 13 años en el timón, no deja de ser un movimiento extraño para una franquicia acostumbrada a competir. Después de todo, McCarthy llevó a los Packers a su último triunfo de Super Bowl, una victoria en la edición XLV ante los Pittsburgh Steelers por 31-25, sino que además sólo había registrado dos temporadas perdedoras en todo ese tiempo.

Con Joe Philbin como head coach interino, las cosas mejoraron apenas levemente en Green Bay, y hubo que seguir la postemporada desde el sofá de casa por segundo año consecutivo.

Ahora, corresponde al head coach de primer año Matt LaFlaur dirigir los destinos de la franquicia más ganadora en la historia de la liga, comandado a la plantilla que cuenta con el que es considerado por muchos como el quarterback más talentoso de la NFL.

La empresa emociona, pero también debe imponer, particularmente para un coach que jamás había sido entrenador en jefe a ningún nivel.

EL CLAN 'MCVAY'

Como sucede con los Arizona Cardinals y Cincinnati Bengals, los Packers también culminaron su búsqueda por un nuevo head coach con un asistente ofensivo joven procedente del recién inaugurado árbol genealógico de Sean McVay, entrenador en jefe de Los Angeles Rams y modelo a seguir para la NFL del 2019.

Del grupo --que incluye a Kliff Kingsbury y Zac Taylor-- LaFleur es quien llega con la mayor experiencia en el rubro de mando de jugadas: una temporada. Eso ocurrió el año pasado, cuando fungió como coordinador ofensivo de los Tennessee Titans. Antes de eso, fue coordinador ofensivo para McVay con los Rams por un año, y fue coach de quarterbacks para los Atlanta Falcons cuando Matt Ryan tuvo su campaña de Jugador Más Valioso.

LaFleur jamás ha trabajado antes con un quarterback como Aaron Rodgers, y eso es tanto dentro como fuera del campo. No es ningún secreto que la llave del éxito para Green Bay es el N° 12, y de esta relación depende que LaFleur tenga éxito sostenido o no en una franquicia cuya historia exige títulos.

¿ESTARÁ ALGÚN DÍA CONTENTO RODGERS?

Hace poco menos de nueve años, Rodgers conquistaba el Super Bowl, era nombrado Jugador Más Valioso del encuentro, y parecía que el cielo era el límite para un quarterback de 28 años de edad que estaba alcanzando su mejor forma profesional.

Regresando al presente, Rodgers ha sumado dos nombramientos como Jugador Más Valioso de la NFL e incontables récords y hazañas sobre el emparrillado, pero su total de anillos sigue en uno, lo que empieza a antojarse como ligeramente decepcionante, considerando su innegable talento.

La actitud de Rodgers sobre el campo de juego ha ido cambiando, también. Cada vez más, se le observa haciendo muecas de desesperación, frustración, y hasta condescendencia con sus compañeros. Esas actitudes también las tuvo con McCarthy, según numerosos reportes mediáticos originados en Green Bay.

Ahora, LaFleur planea retener mayor control sobre lo que sucede a la ofensiva, en comparación con la libertad que brindaba McCarthy a Rodgers para modificar jugadas sobre la marcha. Los rumores sobre éste aspecto de la relación causando potenciales choques al interior de los Packers han sido numerosos, hasta el punto de que el predecesor de Rodgers, Brett Favre, salió a decir públicamente que se debe permitir a Rodgers "trabajar como siempre", en referencia a los audibles. Se trata, sin duda, de un giro curioso entre dos pasadores que, como admitió el propio Favre a ESPN Wisconsin a inicios del año, eran "fuertes enemigos".

En todo caso, no se trata del único desacuerdo entre LaFleur y Rodgers al momento. Hace apenas unos días, luego de celebrar prácticas conjuntas con los Houston Texans, LaFleur salió a hablar de las bondades de poder trabajar con otro equipo al tiempo que Rodgers arremetió contra la práctica.

Finalmente, Rodgers se mostró fatigado de recibir, este martes, nuevamente preguntas sobre su relación con el nuevo head coach, respondiendo "Miren, no necesito salir allá ni demostrarle a nadie cuán grandioso nos llevamos Matt y yo, o verlo parado allá en el podio y que él les diga lo grandioso que ha sido. Miren, la pasamos bien, nos estamos comunicando, y la conjetura es anzuelo para clicks para sus historias en sus portales".

Desde luego, Rodgers tiene derecho a tener una opinión, y un subsecuente derecho a expresar dicha opinión; nada de malo en ello. Sin embargo, a veces es mejor ser inteligente que tener la razón.

Si Rodgers realmente desea acabar con las conjeturas acerca de su relación con el head coach, ¿por qué contradecirlo ante los medios? ¿Por qué no acabar de tajo con especulaciones sobre su relación, en lugar de comenzar con un "No necesito salir allá y demostrarle nada a nadie"? Lo único que hace Rodgers es alimentar más el fuego.

Si Rodgers no está contento y conforme, y jugando a su máximo nivel, todo lo demás pasará a un segundo plano. Para LaFleur, el reto es más que claro, encontrar el modo de retener su potestad en el mando de jugadas y audibles, sin molestar a su quarterback titular. Si LaFleur se muestra flexible, es posible que Rodgers juegue mejor, pero podría afectar su imagen ante el resto de la escuadra. Si LaFleur no cede, podría dar paso a una guerra de poder similar a la que perdió McCarthy.

¿Existe un punto medio en el asunto?

EL ARSENAL OFENSIVO

No hay duda de que Davante Adams es el nombre importante aquí, pero indicaciones preliminares de los trabajos de la primavera y el campamento de entrenamiento apuntan a que deberá crecer el rol de los integrantes del elenco de reparto, principalmente Marquez Valdes-Scantling, Jake Kumerow y Geronimo Allison.

Randall Cobb, un hombre de toda la confianza de Rodgers, no está más, y se trata del segundo objetivo significativo que pierde el quarterback en años consecutivos, luego de quedarse sin Jordy Nelson el año previo.

En la posición de ala cerrada, Jimmy Graham no ha sido ni la sombra de lo que fue con los New Orleans Saints al inicio de su carrera, y no sé qué tan prudente sea esperar que algún día recupere esa forma. Tampoco debemos esperar una producción monstruosa de Marcedes Lewis a estas alturas de su carrera.

Donde sí se vale sentir optimismo es en el backfield, con Aaron Jones. El corredor de tercer año registró en cada una de sus dos temporadas hasta el momento un sólido promedio de 5.5 yardas por acarreo, y con el incremento de trabajo que recibió en el 2018, elevó su total de anotaciones terrestres a ocho, en apenas 12 apariciones. Su meta para el 2019 debe ser encontrar la manera de jugar los 16 partidos, luego de arrancar la campaña pasada con una suspensión de dos encuentros, y culminarla en la lista de reservas lesionados, perdiéndose otros dos.

EL RECAMBIO DEFENSIVO

Será extraño voltear a ver la defensiva de los Packers y no encontrar el N° 52 de Clay Matthews por primera vez desde el 2009, pero el tiempo no perdona.

Ahora, seguimos a la espera para saber quién se alzará como nuevo líder a este lado del balón, con algunos candidatos interesantes. Los veteranos Za'Darius Smith y Preston Smith, quienes proyectan como titulares en las posiciones de linebacker externos tras ser agregados vía agencia libre este año, aportan seriedad y profesionalismo. La flecha del tackle nariz Kenny Clark apunta hacia arriba, y sin duda se ha ganado un lugar de respeto en el vestidor. Los esquineros jóvenes Kevin King y Jaire Alexander han mostrado cosas interesantes en poco tiempo.

Por el lado de los rostros nuevos, nadie llama más la atención que el recluta de primera ronda, Rashan Gary. Un liniero defensivo altamente codiciado para la Universidad de Michigan, el ahora linebacker externo no siempre igualó con producción su potencial.

El atleticismo natural de Gary es impresionante, pero a la obligatoria transición del juego universitario al profesional que acompaña a todos los novatos, se suma un cambio de posición para el ex estelar de los Wolverines. Eso sin contar con el escrutinio que viene con ser un recluta alto de draft. El heredero al jersey N° 52 de Matthews estará bajo la lupa durante toda la temporada.

Finalmente, el safety Darnell Savage Jr., ha volado un poco bajo el radar en términos mediáticos, pese a que también fue elegido en la primera ronda, pero se hablan cosas positivas desde el campamento de los Packers. Por ahora, proyecta en el puesto titular como profundo fuerte, y su talento podría crear una dinámica interesante en la secundaria con King y Alexander.

PREDICCIÓN

Rodgers es uno de un puñado de quarterbacks que puede hacer lucir mejor a un equipo, en términos de récord, de lo que sugiere el talento de su plantilla. No obstante, Rodgers tiene que estar convencido de que el sistema de LaFleur funcionará para poder hacerlo. Hasta el momento, no ha habido choques demasiado visibles entre quarterback y head coach, pero tampoco parecen estar en la misma frecuencia, todavía.

Descartando lesiones, Rodgers hará de este equipo un contendiente, quizás con lo suficiente para conquistar a una competida NFC Norte. Veo a los Packers ganando nueve o 10 partidos, pero creo que el total de anillos de Rodgers se mantiene en uno, por ahora.