Defensiva de Jaguars espera mayor ayuda ofensiva en el 2019

La caída fue estrepitosa para los Jacksonville Jaguars.

En el 2017, fueron el equipo sensación, presumiendo una defensiva de élite para ganar 10 partidos de temporada regular, coronarse por primera vez en su historia en la AFC Sur, y colarse a postemporada por primera ocasión en una década.

En el 2018 fueron un equipo acribillado por errores propios, principalmente una ofensiva que logró anotar apenas 15.3 puntos por encuentro --el segundo menor total de la liga--, y un diferencial de robos de balón/entregas de -12, para colocarse en el sitio N° 29 de la NFL.

Eso condujo a la salida de Blake Bortles como mariscal de campo, y la subsecuente llegada de Nick Foles, Jugador Más Valioso del Super Bowl LII, para asumir los controles del ataque.

¿Será eso suficiente para rescatar a los Jaguars de los últimos sitios de la AFC?

CAMBIO AL VOLANTE

Seamos sinceros, lo de Bortles fue un desastre en el 2018. Ni siquiera pudo retener el puesto titular a lo largo de la campaña, y Cody Kessler registró un mejor porcentaje de pases completos y un porcentaje de pases interceptados menor en sus cuatro salidas para los Jags.

Desde la directiva, el vicepresidente ejecutivo de operaciones deportivas, Tom Coughlin, comprendió que era necesario admitir como un grave error la extensión de contrato para Bortles por tres años y 54 millones de dólares firmada en febrero del 2018. Los Jaguars nunca escondieron sus intenciones de reemplazarlo con Foles desde el momento en que culminó la campaña regular, y dijeron adiós a Bortles en marzo, recuperando 5 millones de dólares bajo el tope salarial, pero también tragándose un cargo por dinero muerto de 15.5 millones por la movida.

Foles llega mediante convenio por cuatro años y 88 millones de dólares acordado el 13 de marzo pasado. ¿Es excesivo? Desde luego que lo es, pero Jacksonville no tuvo otra opción. El mercado de quarterbacks es inflado para todos. Los Jags están vinculados ahora a Foles, por lo menos, por dos años, de acuerdo a la estructura del acuerdo, y si deciden cortarlo antes del inicio de la campaña del 2021, tendrán que comerse un cargo por dinero muerto de 12.5 millones de dólares.

Foles llega con una peculiar etiqueta de "mesías de postemporada". Al menos, ese fue el papel que cumplió con los Philadelphia Eagles en el último par de años cuando, por lesiones a Carson Wentz, Foles entró al quite. En el 2017, inició los últimos tres partidos de la campaña regular, ganando dos de ellos, y luego guiando a Philly a triunfos sobre los Atlanta Falcons y Minnesota Vikings en los playoffs antes de dar una de las más memorables campanadas en la historia del Super Bowl --en el rubro individual-- con un partido donde prácticamente igualó paso por paso, golpe por golpe a Tom Brady, conquistando el nombramiento de JMV en el triunfo de los Eagles, por 41-33, inmortalizando para siempre la frase "Philly Special".

El año pasado, le tocó iniciar cinco partidos de temporada regular, cuatro de ellos triunfos, donde registró un porcentaje de pases completos de 72.3 --el más alto en su carrera-- y que incluyó una victoria sobre los eventuales campeones de la Conferencia Nacional, Los Angeles Rams. En postemporada, condujo a los Eagles al triunfo como visitantes ante los Chicago Bears, antes de caer en la Ronda Divisional frente a los New Orleans Saints.

Sin duda, estamos ante el mejor quarterback suplente de los últimos años. ¿Es eso suficiente para confiar en él como titular? Los Jags están a punto de averiguarlo. Bortles jamás ha iniciado los 16 partidos de una temporada. Su mejor año como titular ocurrió en el 2013, su segunda con los Eagles en su estadía original con el equipo, después de ser reclutado en la tercera ronda del Draft 2012. Operando en el sistema de Chip Kelly, Foles lanzó 27 pases de anotación --incluyendo siete en contra de los Oakland Raiders en un juego-- contra dos intercepciones en 13 partidos, ganando su única, hasta el momento, nominación al Pro Bowl.

Su último año como titular de tiempo completo llegó en el 2015 con los St. Louis Rams, a donde llegó como parte de un extraño canje por Sam Bradford. En 11 inicios, su mayor total como profesional en una campaña, recopiló marca de 4-7 con siete pases de anotación y 10 intercepciones. Después de eso, solo recibió oportunidades como suplente, y en algún momento estaba considerando el retiro.

Sin el ánimo de minimizar lo que consiguió en Philadelphia en el último par de años, no es lo mismo ser el titular de tiempo completo que preparar juegos como suplente. Hay pros y contras para ambos puestos. No se cuenta con el número de repeticiones ideal con los titulares, pero las defensivas no preparan un plan de juego en específico para tus habilidades. Allí está el mayor reto para Foles en Jacksonville, asumirse como el punto focal del ataque de Jacksonville, y responder pese al mayor escrutinio por parte de los coordinadores defensivos oponentes.

A favor de Foles está el hecho de que contará con John DeFilippo como coordinador, su coach de quarterbacks 2017. La familiaridad dentro del sistema ofensivo será una gran ayuda, aunque también vale recalcar que DeFilippo fracasó rotundamente en sus dos incursiones previas como coordinador ofensivo de NFL. En el 2015, estuvo a cargo de un ataque de los Cleveland Browns que fue parte de un equipo de 3-13, y el año pasado, ni siquiera logró terminar la temporada en el puesto con los Vikings, siendo despedido después de la Semana 14.

Creo que no hay garantías con Foles, pero no deja de ser una mejor opción que Bortles.

¿HAY DEFENSIVA DE ÉLITE EN JACKSONVILLE?

La había, hace un par de años.

Un buen número de jugadores clave de aquella unidad sigue en el equipo. Eso incluye a los esquineros Jalen Ramsey y A.J. Bouye, y los alas defensivas Yannick Ngakoue y Calais Campbell, ambas parejas en la conversación entre las mejores duplas de la liga en sus respectivas posiciones.

El linebacker Myles Jack desempeña ahora una posición nueva: pasó del lado fuerte al medio. Los tackles defensivos Abry Jones y Marcell Dareus siguen, también, en plantilla.

No obstante, también echarán de menos ciertos nombres. El principal es el del linebacker del lado débil, Telvin Smith, quien ha decidido mantenerse alejado de la NFL un año mientras resuelve temas de índole personal. Los veteranos Malik Jackson, Paul Posluszny, Tashaun Gipson, Barry Church y Aaron Colvin dotaban de certeza y consistencia varias posiciones.

Los Jags ahora apuestan a jugadores muy jóvenes para cubrir algunas posiciones. Se espera que los linebackers Quincy Williams y Leon Jacobs, y los safeties Ronnie Harrison y Jarrod Wilson, sean titulares en el 2019. Jacobs y Harrison están apenas en su segundo año, Jacobs es novato, y Wilson ha participado en apenas dos partidos de NFL --ambos, el año pasado-- en sus tres temporadas de NFL.

Los Jaguars también parecen estar apostando fuertemente al ala defensiva Josh Allen, seleccionado séptimo global procedente de Kentucky en el pasado draft. Aunque, por un lado, se mantiene listado extraoficialmente como jugador suplente, Jacksonville espera, sin duda, verlo como titular muy pronto. Campbell tendrá 33 años de edad cuando arranque la nueva temporada, y está en su penúltimo año de contrato --aunque vale aclarar que sus dos temporadas en #Sacksonville han sido altamente productivas-- y al lado opuesto de la línea defensiva, la franquicia se ha negado a extender el contrato de Ngakoue, quien entra a su último año de contrato, y ha mostrado un nivel de élite en el último par de años.

Esa inexperiencia le va a costar a Jacksonville, y la defensiva no alcanzará el listón que dejó en el 2017. Aun así, esta unidad tiene calidad para colarse entre las mejores 12 de la NFL y una ofensiva que debe ser capaz de mover el ovoide con mayor consistencia que el año pasado, debe ser factor para una mejora visible.

¿CUÁL LEONARD FOURNETTE VEREMOS?

Como novato en el 2017, Fournette brilló. El producto de LSU --seleccionado cuarto global-- inició 13 partidos, acumulando 1,040 yardas y nueve touchdowns en 268 acarreos, además de sumar 302 yardas y una anotación en 36 pases.

Esos números disminuyeron drásticamente en el 2018, a ocho partidos jugados --todos de inicio--, con 439 yardas y cinco touchdowns en 133 acarreos, y 185 yardas y una anotación en 22 recepciones.

Por si fuera poco, su promedio de yardas por acarreos --que no era precisamente espectacular-- cayó de 3.9 a 3.3. Pero lo peor de todo, es que una aparente falta de interés y una cuestionable ética de trabajo llevaron a Coughlin a criticar públicamente al corredor, y el equipo buscó rescindir parte de las garantías de dinero del contrato de Fournette, asunto que todavía está en disputa.

Con Fournette, la ofensiva de los Jaguars adquiere otra dimensión. una línea ofensiva anclada por el guardia izquierdo Andrew Norwell, y al tackle izquierdo Cam Robinson, debe ser capaz de abrir huecos importantes para un corredor cuya velocidad máxima en línea recta en situación de juego está a la par con la de receptores abiertos. Sin la amenaza del juego terrestre dominante, la presión sobre Foles para mantener al ataque en movimiento, sin un arsenal aéreo de grandes nombres, sufrirá más.

A Fournette le quedan dos años del contrato que firmó como novato en el 2017, pero otra campaña como la del 2018 será, seguramente, suficiente para ver al equipo moviéndose en otra dirección para el año entrante.

PREDICCIÓN

Espero ver una mejora importante en Jacksonville respecto a lo mostrado el año pasado, pero la pregunta es si ese avance estará a la par del progreso que también se espera por parte de los Indianapolis Colts y Houston Texans. Duelos ante los equipos del Sur de la Nacional y Este de la Americana este año tampoco pintan una senda sencilla para los Jags.

Pienso que los Jags se enfilan a una marca de 7-9 en el 2019, no lo suficiente para amenazar con el empleo del head coach Doug Marrone, pero sí para subirle la temperatura a su asiento para la campaña subsecuente. Todavía hay demasiadas piezas en movimiento dentro de este equipo, como para esperar que se conviertan en candidatos consistentes.