Miami inicia otra reconstrucción con más dudas que certezas

Los Miami Dolphins finalmente pusieron fin a la era de Ryan Tannehill y Adam Gase, pareja de mariscal de campo y entrenador en jefe que son recordados por la falta de temporadas ganadores y ausencia constante de los playoffs.

Esta temporada baja, los Dolphins decidieron contratar al debutante Brian Flores como su nuevo entrenador en jefe, quien tiene un perfil muy distinto a sus antecesores de extracción ofensiva, como Cam Cameron, Tony Sparano, Joe Philbin y Gase, que se combinaron para dos apariciones en playoffs desde el 2007, aunque todos comparten un punto en común: su primera experiencia para dirigir fue en Miami.

Flores llegó procedente de los rivales divisionales New England Patriots, club donde ganó cuatro Super Bowls, el último de ellos (la edición LIII) como su entrenador de apoyadores. El éxito que ha tenido Flores es innegable, pero también lo es su inexperiencia, su principal credencial es haber enviado las jugadas defensivas de New England la temporada pasada, aunque no como coordinador defensivo.

La apuesta de los Dolphins este año será construir una defensiva sólida y dejar que su --limitado-- ataque inicie series en posiciones favorables.

Sin embargo, el panorama no es alentador para un equipo plagado de interrogantes y que perdió al entrenador de mariscales de campo Jim Caldwell y al coach de línea ofensiva Pat Flaherty un par de meses antes de iniciar la temporada, en una división que han dominado los Patriots desde el 2000 y donde los Buffalo Bills y los New York Jets --dirigidos ahora por Gase-- parecen estar un paso adelante.

¿QUIÉN SERÁ EL MARISCAL DE CAMPO TITULAR?

Esta ha sido la trama principal de Miami desde el inicio del campamento de entrenamiento, aparentemente el veterano Ryan Fitzpatrick se perfilaba como titular cuando fue adquirido en la agencia libre en marzo pasado, pero todo cambió durante el draft de abril cuando los Dolphins realizaron un canje para recibir a Josh Rosen por un precio bastante accesible (selección de segunda ronda del draft del 2019 y una quinta vuelta del 2020) para un pasador elegido en la primera vuelta el año pasado.

Fitzpatrick tiene a favor sus 14 años de experiencia en la NFL, pero eso en realidad no garantiza el éxito de ninguna manera, de hecho, el veterano ha terminado sólo dos temporadas con récord ganador, la última con los Tampa Bay Buccaneers en el 2017 con récord 2-1. En las últimas tres temporadas, Fitzpatrick sólo ha iniciado siete partidos y sólo en tres campañas arrancó los 16 partidos. ¿Su récord en playoffs? Nulo.

Rosen no es que tenga muchos argumentos luego de guiar a los Cardinals a la primera selección global de este año, pero al menos ofrece un potencial hasta ahora inexplorado, con Fitzpatrick su límite ya ha sido probado en el pasado.

Recientemente, Flores insinuó que su titular será Fitzpatrick, pero algo hemos aprendido en la NFL es que los entrenadores no regalan ninguna información que pueda ser aprovechada por sus rivales, así que debemos tomarlo con un grano de sal.

"Se podría argumentar que el chico más joven no está listo", declaró Flores de acuerdo a CBSSports.com. "Lo pienso muchas veces y entiendo ese proceso de pensamiento, pero yo soy quien está lidiando con el jugador y a veces los chicos simplemente no están listos. Si un chico está listo, lo ponemos allá afuera. Si no lo está, no lo pondremos allá afuera. Creo que esa la manera correcta de abordarlo".

No sabemos cuál es la intención en las palabras de Flores, lo único que sabemos es que de momento no hay nada oficial y tendremos que esperar hasta el último momento para saberlo.

¿DARÁ EL SALTO DE CALIDAD LA DEFENSIVA CON LA LLEGADA DE BRIAN FLORES?

Los Dolphins tuvieron múltiples problemas a la defensiva la temporada pasada y todo apunta a incapacidad para detener la carrera.

Miami terminó el 2018 con 21 intercepciones, la segunda mayor cantidad de la NFL sólo detrás de las 27 de los Chicago Bears, contrastando con sus 31 capturas, estadística en la que ocuparon el lugar N° 29 de la liga.

Está claro que la atención de los Dolphins debe estar en sus frontales y ahí fue donde se enfocaron durante el pasado draft, invirtiendo en un tackle defensivo y un cazamariscales en dos de sus primeros tres turnos.

En New England, Flores dirigió una defensiva que permitió 1,803 yardas terrestres en la temporada (112.7 por partido en comparación a las 145.3 de Miami), además de ser una unidad oportunista (18 intercepciones, 16 balones sueltos forzados, 10 recuperados) que respondió en momentos cruciales para detener a sus rivales.

Con los Dolphins, Flores tiene herramientas para construir una defensiva competitiva encabezada por el esquinero estelar Xavien Howard, el apoyador Kiko Alonso, el profundo Reshad Jones y el back defensivo ascendente Minkah Fitzpatrick, además de la llegada del tackle defensivo Christian Wilkins en la primera ronda del draft.

Luego de terminar el 2018 en la posición N° 29 en yardas permitidas (6,257) y N° 27 en puntos admitidos (27.1 por partido), es muy difícil que la defensiva de Miami no mejore este año.

¿QUÉ IMPACTO TENDRÁ CHRISTIAN WILKINS?

Es claro que Wilkins es la gran apuesta de Flores este año y será desarrollado bajo la tutela del coordinador de primer año Patrick Graham.

En cuatro temporadas con Clemson, Wilkins sumó 16 capturas, 192 tacleadas, 40.5 derribos detrás de la línea de golpeo, dos balones sueltos forzados y cuatro balones sueltos recuperados, ganando dos campeonatos nacionales.

Wilkins se une a una línea defensiva que necesita talento con urgencia y que cuenta con Akeem Spence, Davon Godchaux y Vincent Taylor por el centro y Tank Carradine con Charles Harris por los extremos.

La gran ventaja para Wilkins es que en Miami jugará en un sistema 4-3 similar al que tuvo en Clemson y su transición a la NFL no debería ser tan complicada, si lo logra, los Dolphins tendrán una estrella en la posición.

PREDICCIÓN

Parece una burla del destino, los Dolphins tienen el calendario más complicado de la AFC Este, enfrentando a rivales que se combinaron para un récord 127-127-2 (.500) en el 2018 y su inicio de temporada es brutal, por decir lo menos.

Miami arranca la campaña recibiendo a los Baltimore Ravens y New England Patriots, en la Semana 3 visitan a los Dallas Cowboys y reciben a Los Angeles Chargers en la Semana 4, todos ellos equipos de playoffs, además tendrán que visitar a los Pittsburgh Steelers, Indianapolis Colts y Cleveland Browns, así que es muy probable que los Dolphins no tengan ninguna aspiración de alcanzar los playoffs para la segunda mitad del 2019.

Siendo realistas, si los Dolphins terminan la temporada con récord 5-11 será un buen año, no cuentan con las armas a la ofensiva suficientes para competir en su división y la defensiva es un trabajo en progreso que requerirá tiempo para arrojar los resultados esperados.