Philadelphia debe mantener sanos a sus jugadores para trascender

Los Philadelphia Eagles no pudieron replicar el éxito del 2017 la temporada pasada debido a las lesiones, pese a ello fueron capaces de llegar relativamente lejos en los playoffs.

Los Eagles tuvieron que jugar en algún momento sin el mariscal de campo Carson Wentz, los corredores Darren Sproles y Jay Ajayi, los receptores abiertos Alshon Jeffery y Mike Wallace, sin el liniero ofensivo Lane Johnson, sin el tackle defensivo Haloti Ngata y sin los backs defensivos Corey Graham y Ronald Darby, entre muchos otros.

Esta campaña no ha comenzado del todo bien, con múltiples lesiones en los partidos de pretemporada que parecen ser un mal augurio para una para una franquicia tan golpeada en los últimos años.

El entrenador en jefe Doug Pederson enfrenta el reto de realizar ajustes para permitir a sus jugadores recibir el descanso adecuado antes de iniciar la temporada y reducir el riesgo de lesiones.

Ante esto, los Eagles llegan a la campaña del 2019 como una de las mayores interrogantes de la NFL.

¿SOPORTARÁ CARSON WENTZ EL CASTIGO DE TODA LA TEMPORADA?

En sus tres años como profesional, Wentz sólo ha jugado los 16 partidos en una ocasión, como novato en el 2016, perdiéndose ocho juegos en total.

Por si fuera poco, Wentz sólo ha tenido marca ganadora una vez, aunque en su carrera tiene récord ganador 23-17.

Wentz, de 26 años de edad, es muy joven para estar lidiando con las lesiones, sin embargo, ya se rompió el ligamento cruzado anterior y un problema de espalda lo marginó al final del 2018.

Para tener aspiraciones, los Eagles deben tener sano en el campo a Wentz, sobre todo después de la salida del suplente Nick Foles a los Jacksonville Jaguars en la temporada baja.

Para complicar el panorama, los Eagles perdieron por lesiones a los suplentes Nate Sudfeld (fractura de muñeca) y Cody Kessler (conmoción cerebral), durante la pretemporada, encendiendo las alarmas por la falta de profundidad, por lo que sacaron del retiro a Josh McCown para reforzar la posición.

Durante el draft, los Eagles invirtieron una selección de primera ronda en el tackle ofensivo Andre Dillard, procedente de Washington State, así que el mensaje fue claro en que la protección de Wentz es la prioridad en Philly.

Si lo consigue, Philadelphia nuevamente será candidato a ganarlo todo.

¿CUÁL SERÁ EL NIVEL QUE MUESTRE LA DEFENSIVA?

Los Eagles perdieron esta temporada baja Chris Long, quien además de una presencia veterana representaba una amenaza real para las ofensivas rivales en situaciones de pase.

Los Eagles terminaron el 2018 con 44 capturas, ubicándose en la octava posición de la liga y Long contribuyó con 6.5 derribos al mariscal de campo detrás de la línea de golpeo, Sin embargo, pese a esa cifra que refleja la presión constante a los pasadores rivales, la defensiva contra el pase de Philadelphia estuvo entre las peores de la liga al terminar en la posición N° 30 yardas permitidas (4,308), en gran medida debido a las múltiples bajas por lesión en la secundaria.

Este año Jalen Mills y Darby, proyectados como esquineros titulares, han enfrentado algunas lesiones que ponen en riesgo su disponibilidad para la Semana 1, además en el caso de Mills podría enfrentar una suspensión de la NFL luego de ser arrestado en abril por peleas con el jugador de los Washington Wizards, Devin Robinson.

El tackle defensivo Fletcher Cox también estaría en riesgo de no jugar en el inicio de la temporada regular mientras el ala defensiva Derek Barnett debe controlar su temperamento luego de pelear con el novato Dillard durante una práctica, lo menos que necesita Philadelphia es perder un jugador por expulsión además de sus múltiples lesionados.

El apoyador Nigel Bradham ha trabajado duro tras romperse los ligamentos del pie en la Ronda Divisional de los playoffs del 2018 frente a los New Orleans Saints y tampoco es seguro que arranque la temporada como titular mientras Kamu Grugier-Hill ha estado lidiando con una lesión en la pierna desde principios de agosto, ambos están proyectados como titulares.

Será complicado para Philadelphia, tendrá que depender de jugadores como Vinny Curry, Nathan Gerry, Rasul Douglas y Sidney Jones para cubrir sus bajas en la defensiva, al menos en el inicio de la temporada y el riesgo de ser superados por sus rivales es alto, aunque la buena noticia es que en la Semana 1 enfrentan a los Washington Redskins, cuya ofensiva no ha mostrado explosividad en la pretemporada.

¿QUÉ IMPACTO TENDRÁ MILES SANDERS EN LA OFENSIVA?

En este punto ya ha quedado bastante claro que el principal enemigo de Philadelphia son las lesiones y en una posición tan castigada como la de corredor, es evidente que no debemos esperar que un jugador se mantenga sano todo el año ni mucho menos que tenga la carga en solitario durante todo el partido.

Dicho esto, me parece que la llegada de Miles Sanders en la segunda ronda del draft representa una nueva arma, sino un jugador que llega con piernas frescas luego de esperar su turno para jugar en Penn State detrás de Saquon Barkley, así que su desgaste ha sido mínimo.

En tres temporadas con los Nittany Lions, Sanders acumuló 276 acarreos para 1,649 yardas y 12 touchdowns, además de 32 recepciones para 193 yardas y una anotación, la gran parte de estas cifras llegaron en su último año.

En Philadelphia se une a un backfield encabezado por Jordan Howard y que también cuenta con el veterano Darren Sproles, no obstante, Sanders se perfila para recibir muchos toques de balón, incluso por delante de Corey Clement, Wendell Smallwood y Josh Adams.

El receptor abierto JJ Arcega-Whiteside, elegido también en la segunda vuelta procedente de Stanford, esperará su oportunidad detrás de Jeffery , Nelson Agholor, y DeSean Jackson, pero no descarten que termine con números importantes.

No obstante, la apuesta para ser el novato de mayor impacto en la plantilla este año está en Sanders.

PREDICCIÓN

En un mundo perfecto, libre de lesiones, los Eagles partirían como serios candidatos para representar a la NFC en el Super Bowl, pero es muy probable que logren mantenerse sanos por tanto tiempo.

No obstante, el calendario de Philadelphia se encuentra entre los más sencillos de la NFL, el N° 26 enfrentando a rivales que se combinaron para un récord 121-133-2 (.477), además lucen al menos un paso adelante de los New York Giants y Washington Redskins en el Este de la Conferencia Nacional, sus rivales verdaderos son los Dallas Cowboys que deben lidiar con sus propios demonios por la ausencia del corredor Ezekiel Elliott.

De sus cinco partidos más complicados fuera de la división en el año, tres los jugarán como locales (Chicago Bears, New England Patriots y Seattle Seahawks) y visitarán a los Atlanta Falcons y Green Bay Packers, así que no es descabellado pronosticar un récord 11-5, suficiente para llegar a los playoffs, donde competirán con Los Angeles Rams y New Orleans Saints por el boleto al Super Bowl.