Perseverancia lleva a Raheem Mostert a vivir el sueño de jugar en el Super Bowl

SAN FRANCISCO -- Con seguridad, Raheem Mostert despertó el lunes y pensó que todo había sido un sueño.

Un jugador que comenzó la temporada con la única aspiración de quedarse en el roster de los San Francisco 49ers y que todavía el domingo pasado, en el Juego de Campeonato de la NFC ante los Green Bay Packers, apareció oficialmente como el tercer corredor en la alineación del equipo gambusino.

Al final del encuentro, Mostert entró al libro de récord de la NFL con la segunda producción de yardas por tierra más alta en Playoffs con 220 ante los Packers, 160 de ellas en la primera mitad, y anotó cuatro touchdowns para catapultar a los 49ers al Super Bowl por séptima ocasión en la historia del equipo y primera desde 2012.

“Ahora mismo parece surrealista”, dijo Mostert sobre la paliza con la que los 49ers vencieron 37-20 a los Packers, marcador que no refleja la superioridad de San Francisco en el campo.

Las 226 yardas totales de Mostert son la mayor cantidad para un Juego de Campeonato de la NFC en la historia y sus 160 yardas con tres touchdowns en la primera mitad también son un récord para cualquier juego de Postemporada.

“Los carriles que vio y la manera de correr nos hicieron darnos cuenta que sólo debíamos seguir alimentándolo”, dijo Kyle Shanahan, coach de San Francisco. “Raheem no es alguien que va a venir a exigir (que le des) el balón, pero me di cuenta de lo que estaba sintiendo. No fue difícil notarlo”.

Morstet dijo que siempre persiguió su sueño y ha trabajado para cumplirlo, de manera individual y colectiva y destacó que jamás bajó los brazos, a pesar de que muchos dudaron de su capacidad, incluidos los Philadelphia Eagles, Miami Dolphins, Baltimore Ravens, Cleveland Browns, New York Jets y Chicago Bears, equipos que lo cortaron.

El corredor pasó sus primeros dos años en la NFL en un tour que lo llevó a pasar estancias breves con esos equipos. Subía y bajaba de equipos de práctica, fue cortado en múltiples ocasiones , pero nunca se rindió.

El ex entrenador en jefe de los 49ers, Chip Kelly, conoció a Morstet cuando dirigía a los Eagles y cuando emigró al staff de coacheo de San Francisco, le dio una oportunidad al corredor.

En 2017, cuando Shanahan llegó como entrenador en jefe a los 49ers, decidió dejarlo en el roster por su capacidad para equipos especiales.

“Es una locura que he estado en siete equipos”, afirmó Mostert. “Aún me acuerdo perfecto de las fechas en que me cortaron. Observo eso antes de cada partido para que no se me olvide. No todos pueden lidiar con ese estrés, agonía y ansiedad por la que pasé”.

En la primera mitad del juego ante los Packers, Tevin Coleman tuvo que dejar el duelo por una lesión de hombro. A partir de ese momento, Mostert comenzó a correr y ya nada ni nadie lo detuvo.

Es muy probable que el 2 de frebero, en el Super Bowl LIV ante los Kansas City Chiefs, Mostert sea el corredor titular de los campeones de la NFC en su estado natal, Florida.

“Como he dicho, siempre mantuve la fe en mí y en quienes me han dado oportunidad y esta organización ha hecho un gran trabajo con eso”, concluyó el corredor.