Pro Bowl brinda a jugadores oportunidad de cambiar su posición

Cameron Heyward de los Pittsburgh Steelers corrió en las diagonales, extendió su brazo derecho y realizó una recepción a una mano para empezar el entrenamiento previo al Pro Bowl.

Nada mal para un integrante de la línea defensiva.

A nadie debería sorprenderle ver a Heyward hacerlo de nueva cuenta el domingo, en el partido entre estelares de la NFL.

El año pasado, el encuentro anual pareció un partido de amigos. Las jugadas espectaculares y los cambios de posiciones fueron más prevalentes que los pases largos y la indiferencia a la defensiva.

"Definitivamente es más que un juego", declaró el tackle defensivo de los Tennessee Titans, Jurrell Casey. "Trabajamos duro todo el año, nos golpeamos unos a otros, entonces venir y cambiar posiciones por una o dos jugadas no le molesta a nadie.

"Muchos de los chicos jugaron otras posiciones en el pasado, déjenlos salir y que jueguen con eso un poco".

Casey hizo ya su petición. Le preguntó al entrenador de los Baltimore Ravens, John Harbaugh, si puede realizar un acarreo en zona de gol.

"Solía jugar un poco como corredor", indicó Casey, que mide 1.85 metros (6 pies con 1 pulgada) y pesa 136 kilogramos (305 libras). "Dijo que lo va a intentar pero que no quiere cambiar mucho el sistema. Seguiré intentando convencerlo toda la semana. Tienen que dejarme tocar el balón al menos una vez".

No sería una sorpresa, tomando en consideración lo que ocurrió el año pasado en Orlando.

El esquinero de los Jacksonville Jaguars, Jalen Ramsey, atrapó un pase de anotación en los últimos segundos del triunfo de la Conferencia Americana por 26-7. El receptor abierto de los Tampa Bay Buccaneers, Mike Evans, bloqueó un pase e interceptó otro, en jugadas defensivas consecutivas.

Ésta podría ser la evolución --algunos la llamarían la involución-- del partido de exhibición que cada año es menos intenso. Hay muy pocos derribos violentos, si acaso se presenta alguno, y casi nada de contacto en la línea de golpeo. A veces parece más como una revisión de jugadas que un entrenamiento, toques a dos manos a lo mucho.

"Se supone que sea divertido", indicó el ala cerrada de los Atlanta Falcons, Austin Hooper. "Por eso lo hace la NFL, para que sea divertido. Entonces, ¿por qué no cambiar un poco las posiciones, darle a los aficionados algo que les emocione y que sea distinto?"

No todos están de acuerdo en sólo divertirse, especialmente debido a que los jugadores del equipo ganador se llevan el doble de dinero, 70,000 dólares en lugar de $35,000.

"Todos tienen el sueño de jugar otra posición", reconoció el ala defensiva de Jacksonville, Calais Campbell. "Cuando tienes esos sueños, realmente debes convencer al entrenador. Pero cuando el resultado está en juego, sólo queremos ganar. No hay diversión si no cumples".