Jordan Howard y Matt Breida tienen la misión de mejorar a Miami por tierra

Jordan Howard y Matt Breida deberán revitalizar el juego terrestre en Miami gracias a sus estilos contrastantes. AP Photo

No se necesitará mucho para que los Miami Dolphins mejoren su juego terrestre --el peor de la NFL en el 2019--, y el primer impulso llegará gracias a los corredores recientemente adquiridos, Matt Breida y Jordan Howard, en lugar de que el quarterback Ryan Fitzpatrick lidere al club en yardas terrestres por segunda temporada consecutiva.

Muchos aficionados a los Dolphins se pusieron nerviosos cada vez que uno de los prospectos más codiciados en la posición era elegido durante el Draft 2020. Las selecciones no se acomodaron para que Miami se quedara con uno, pero había otro plan en mente. Al tercer día del draft, los Dolphins canjearon una selección alta de la quinta ronda a los San Francisco 49ers por Breida.

"Existen muchas lluvias de ideas que suceden respecto a hacer cosas fuera de lo normal, y este canje fue un ejemplo de ello", explicó el head coach de los Dolphins, Brian Flores.

El gerente general de Miami, Chris Grier, añadió: "No hubo pánico por nada. Simplemente nos mantuvimos en nuestro proceso".

No fue la solución a largo plazo que muchos esperaban, pero los Dolphins cuentan con una nueva dupla gracias a las incorporaciones de Howard y Breida. Su trabajo en el 2020 es simple: hacer que el juego terrestre de los Dolphins sea divertido, de nuevo.

Howard y Breida representan la versión 2020 de los Dolphins del trueno y el relámpago. Breida es uno de los corredores más rápidos de la NFL y debe sumar habilidad de jonrón a la ofensiva de Miami. Howard, quien firmó un acuerdo por dos temporadas y 10 millones de dólares en marzo, es el corredor de poder con bastante producción a cuestas como corredor primario. Se ajusta perfectamente mientras los Dolphins realizan la transición hacia un esquema de poder o de huecos por tierra.

"Describiría mi estilo de correr como fuerte, bastante físico. Me gusta hacer que los defensivos me sientan", dijo Howard. "Prefiero golpearlos a que me golpeen. Definitivamente deseo obligar a que se den por vencidos. De eso modo, para el cuarto periodo, realmente no desean taclear".

Esa es justo la clase de mentalidad que los Dolphins desean aportar a su juego terrestre.

Howard, de 25 años de edad, posee la tercera mayor cantidad en yardas terrestres (3,895) y la séptima mayor cantidad de touchdowns terrestres (30) en la NFL, desde que ingresó a la liga en el 2016. También, es uno de cinco jugadores que ha corrido para al menos seis touchdowns en cada una de las cuatro campañas pasadas. Pese a perderse seis encuentros con los Philadelphia Eagles la temporada pasada con una lesión significativa en el hombro, Howard dice estar al 100 por ciento ahora.

Los Dolphins no esperan que Howard lleve la carga solo. Esperen una combinación uno-dos con Howard como el favorito para liderar a la dupla en acarreos, mientras Breida funciona como el back explosivo que aporta velocidad y que puede ser un receptor saliendo del backfield.

Breida, quien está por jugar bajo una oferta de agente libre restringido que le pagará 3.3 millones de dólares en el 2020, se ha hecho de un nombre con base en maximizar sus acarreos. Ha promediado 5 yardas por intento a lo largo de las últimas tres campañas, quinto mejor entre los corredores que califican. Breida, de 25 años de edad, promedió 5.1 yardas por acarreo la temporada pasada, bueno para colocarse sexto en la NFL. Los corredores de la Dolphins promediaron 3 yardas por acarreo en el 2019, la peor marca de la liga.

"[Breida] es un corredor joven muy explosivo con buena visión, y puede crear muchas jugadas grandes", dijo Flores. "Pero también es duro, también es inteligente, también posee muchas cualidades que buscamos en nuestros jugadores".

Para calificar la explosividad que Breida lleva a la ofensiva de Miami, tomen como ejemplo su anotación terrestre de 83 yardas en la Semana 5 frente a los Cleveland Browns, la temporada pasada. Alcanzó las 22.30 millas por hora en ese acarreo, según datos de NFL Next Gen Stats, convirtiéndolo en el jugador más rápido con el balón en la campaña del 2019, incluyendo playoffs. Amárrense los cinturones, fans de los Dolphins.

Los Dolphins promediaron 72.3 yardas por tierra por partido la temporada pasada, y sus dos mejores corredores del 2019, Mark Walton (201) y Kenyan Drake (174), se han marchado. Aunque Kalen Ballage, Patrick Laird y Myles Gaskin regresan para competir por roles de reserva, el juego terrestre será diferente en el 2020. Miami todavía podría buscar a su corredor a largo plazo en la temporada baja del 2021, pero el plan ahora incluye recargarse en Howard y Breida.

Quizás los movimientos significativos para mejorar el juego terrestre de los Dolphins fueron parte de un esfuerzo enfocado a reconstruir una línea ofensiva que probablemente fue la peor de la liga en el 2019. Los recién firmados agentes libres Ereck Flowers y Ted Karras deben acomodarse como titulares en las posiciones de guardia izquierdo y centro, respectivamente. Los reclutas de draft, Austin Jackson (N° 18 global) y Robert Hunt (N° 39) parecen listos para competir por puestos de tackle ofensivo en el primer año. Solomon Kindley (N° 111) y Hunt, si no se queda con el puesto de tackle derecho, también podrían competir como guardias.

Miami podría ver a cuatro o cinco titulares nuevos para la línea ofensiva, incluyendo a dos o tres novatos. Si las evaluaciones de los Dolphins sobre esos jugadores son correctas, el juego terrestre debe mejorar simplemente por ser mejores al frente.

La contratación del coordinador ofensivo Chan Gailey, además del regreso del veterano coach de corredores, Eric Studesville, se hicieron en parte con la esperanza de mejorar el juego terrestre de Miami.

Con Howard, Breida y una mejorada línea ofensiva, los Dolphins empezaron de manera correcta la búsqueda por asegurarse de que Fitzpatrick no lidere al equipo por tierra de nueva cuenta.