Eagles optimistas con jugadores que pasan desapercibidos para la afición

No existe tal cosa como un miembro de los Philadelphia Eagles que esté bajo el radar --el mercado en los medios es demasiado grande y la afición es demasiado voraz-- pero sí hay algo como un jugador infravalorado.

Ya sea por una lesión reciente, la ausencia de datos duros o la falta de familiaridad con un jugador recién llegado, inevitablemente, cada año hay variaciones en la percepción tanto pública como privada cuando se trata de un puñado de hombres. Hemos identificado a cuatro casos de este tipo para la temporada del 2020, jugadores que generan más entusiasmo dentro del equipo que fuera:

LB T.J. Edwards

Agente libre no reclutado en el draft del 2019 procedente de Wisconsin, Edwards se abrió paso en el equipo y terminó iniciando cuatro partidos en su temporada del novato, terminando con 30 tacleadas.

Los Eagles quedaron impresionados con sus instintos, sus golpes y su inteligencia en cobertura. Creen que está listo para un papel más importante y creen que puede ser un jugador de impacto para ellos. Es mejor que tengan razón. Philadelphia dejó ir en la agencia libre a Nigel Bradham y Kamu Grugier-Hill y aunque firmaron a Jatavis Brown e invirtieron una selección de tercera ronda del draft en Davion Taylor, la cantidad de talento probado en este grupo es escasa. La oportunidad está allí para que la aproveche Edwards.


CB Nickell Robey-Coleman

Fue una sorpresa que los Eagles pudieran firmar a Robey-Coleman con un contrato por un año y 1.35 millones de dólares en la agencia libre esta temporada baja. No había una necesidad apremiante en la posición de esquinero níquel --les gusta Cre'Von LeBlanc y saben que Avonte Maddox puede cumplir esa función-- pero el valor era demasiado bueno para dejarlo pasar.

Philly ve a Robey-Coleman como uno de los mejores cinco jugadores en la posición de esquinero de ranura en la NFL. Permitió un índice de pasador de 80.1 la temporada pasada con Los Angeles Rams --suficiente para colocarse en el lugar N° 13 entre todos los esquineros-- y fue el sexto en yardas por jugada en cobertura de ranura (0.63), de acuerdo a Pro Football Focus. Hay mucho más en su currículum que la polémica interferencia de pase no marcada en el Juego por el Campeonato de la NFC del 2018, incluyendo 48 pases defendidos en su carrera y cinco balones sueltos forzados. Los Eagles creen que las adiciones de Robey-Coleman y Darius Slay han mejorado sustancialmente la posición de esquinero.


DT Malik Jackson

El movimiento más importante de los Eagles en la agencia libre en el 2019 fue firmar a Jackson con un acuerdo por 3 años y 30 millones. Sin embargo, sufrió una lesión de Lisfranc que puso fin a su temporada en el primer partido del año pasado que lo puso lejos de los reflectores.

Pero Jackson, de 30 años de edad, no debería pasar desapercibido. En su mejor forma es una fuerza disruptiva por el centro, como lo demuestra su campaña de ocho campañas y selección al Pro Bowl en el 2017. Con las ofensivas rivales inclinando sus protecciones hacia Fletcher Cox, Jackson probablemente verá más coberturas individuales de las que ha tenido desde que se estableció en la liga.

Con los mariscales de campo sacando el balón cada vez más rápido, es más importante que nunca poder generar presión al quarterback desde el centro. Los Eagles están bien cubiertos en ese frente con un trío de tackles defensivos penetrantes: Cox, Jackson y Javon Hargrave.

Jackson también tiene la capacidad de deslizarse hacia el exterior a la posición de ala defensiva, lo que aumenta su valor.


WR DeSean Jackson

Dado que Jackson tiene 33 años de edad y viene de una cirugía en el abdomen, hay una parte del público que lo ha descartado. Pero los Eagles no.

El equipo ve a un jugador que todavía tiene una extraña velocidad y capacidad para seguir el balón a lo profundo, habilidades que podrían ponerlo en la conversación del Salón de la Fama si puede finalizar su carrera de manera exitosa. Deseando tanto un anillo de Super Bowl como una chaqueta dorada, Jackson está muy motivado.

Se perdió 13 partidos la temporada pasada y no ha jugado una campaña completa de 16 partidos desde el 2013, así que Philadelphia sabe bien que no debe poner todos sus huevos en esa canasta en este momento. Sin embargo los Eagles creen que todavía le quedan fuegos artificiales en ese delgado cuerpo de 5 pies con 10 pulgadas de estatura.