Los Cowboys necesitan refuerzos de manera urgente para evitar un desastre

DALLAS -- Los Dallas Cowboys necesitan ayuda urgente…

Sí, apenas fue la primera semana de temporada y ya necesitan ayuda urgente en varias áreas.

Fue evidente en la derrota 20-17 frente a Los Angeles Rams que Dallas tiene que salir a buscar refuerzos ya, y no sólo para cubrir lesiones de jugadores titulares, con los que ya no se puede contar.

No sólo se trata del ala cerrada Blake Jarwin, quien tendrá que ser operado de la rodilla derecha en la que sufrió rotura de ligamentos cruzados. Es un hecho que su reemplazo, Dalton Schultz, está lejos del nivel de la NFL y ya está en su tercera temporada.

Schultz ni bloquea ni cancha, así de fácil. Mucho menos en momentos trascendentes.

Los Cowboys tampoco tendrán por buen tiempo, si es que en realidad regresa esta temporada, al linebacker Leighton Vander Esch, quien se fracturó la clavícula y en tiempos optimistas de recuperación tardará entre seis y ocho semanas.

El problema de Vander Esch es que ni la temporada pasada, ni en el juego contra los Rams antes de lastimarse, estaba jugando bien; al nivel que mostró como novato.

Igual que en los nueve partidos que jugó del 2019, el domingo pasado tardaba demasiado en reaccionar y cuando lo hacía ya estaba bloqueado o le habían ganado al menos cinco yardas. Cierto que suma muchos tackleos, pero la mayoría son con yardas positivas para el rival y de espalda. Quizá por eso se lastima tanto...

La línea frontal fue un desastre, otra vez, como ha sucedido en años recientes. DeMarcus Lawrence tiene que mostrar en el campo todo lo que habla antes de los juegos y su gran salario.

Por supuesto, que tendrá la mayor atención de los bloqueos, así sucede en todos los equipos con el supuesto mejor liniero defensivo. Pero tiene que encontrar la manera de hacer jugadas, para eso le pagan tanto.

Po ejemplo, el liniero de los Rams Aaron Donald atropelló a los Cowboys, incluyendo jugadas en las que tuvo doble y hasta triple bloqueo.

Los esquineros de los Cowboys pueden cumplir. No son súper estrellas pero pueden jugar en la NFL a buen nivel. El problema es que sus safeties tampoco ayudan mucho con el trabajo en las esquinas, la cobertura en sus asignaciones de pase o tackleo.

Jerry Jones negó este martes por la mañana que vayan a tener una semana ocupada en The Star probando agentes libres para reforzar su equipo.

Dijo que para suplir lesionados voltearán hacia los jugadores que ya están en el roster.

Pero no hay talento para llenar huecos al menos de los lesionados, no hay profundidad.

Los linebackers suplentes Joe Thomas y Justin March han mostrado poco o nada en su paso por la NFL y los Cowboys. Luke Gifford pasó todo el 2019 como novato lastimado, igual que en el más reciente campamento de pretemporada.

Thomas jugó después de que salió Vander Esch y fue como si ni siquiera hubiera estado.

No se trata de sonar alarmas de pánico en este momento en The Star. Tampoco de buscar el típico “chivo expiatorio“ del quarterback de los Cowboys, como ha sucedido por generaciones cuando las cosas salen mal. Hay que voltear rápido hacia la defensiva y a la línea ofensiva.

Los Cowboys tienen aún 15 juegos por delante y pocos días para aprovechar en todos aspectos, con ajustes contundentes en plan de juego y buscar al menos un par de jugadores afuera que puedan ayudarles en la defensa.

Y por qué no, ahí están o estaban Earl Thomas y Clay Matthews, entre otros...