Repetición Instantánea NFL: ¿Por qué Russell Wilson sí puede y Dak Prescott no?

En el enfrentamiento entre los Dallas Cowboys y Seattle Seahawks, ambos quarterbacks titulares tuvieron oportunidad de demostrar que podían llevar a sus equipos al triunfo en momentos de presión. Russell Wilson hizo la tarea, Dak Prescott no pudo entregarla.

Cuando se habla de Prescott, se toman posturas muy claras: unos señalan su pobre récord en juegos cerrados (diferencia de ocho puntos en el marcador final) o de las oportunidades que no ha podido concretar en series ofensivas para ganar, mientras que sus defensores hablan de su capacidad como pasador, su alta producción de yardas y touchdowns y cómo el mal desempeño en conjunto de los Cowboys le impide despegar.

En ese sentido, y luego de ver la actuación de Wilson ante Dallas, surge la pregunta: si hay factores ajenos a su desempeño, ¿por qué Prescott no puede sobreponerse a ellos y llevar a los Cowboys al triunfo en momentos y juegos clave y por qué Wilson sí puede hacerlo?

Ambos pasadores han tenido buenos elencos ofensivos, incluso, Prescott tiene a Ezekiel Elliott, quien le da mayor estabilidad en la posición de la que tiene Seattle, además de un buen cuerpo de receptores encabezado por Michael Gallup, Amari Cooper, Cedrick Wilson y el novato CeeDee Lamb. La línea ofensiva de los Cowboys es un área debilitada por las lesiones, pero hay armas para compensar ese problema.

El domingo, Prescott logró que los Cowboys se recuperaran de un déficit de 15 puntos en el tercer cuarto al guiarlos a anotar 16 puntos sin respuesta para irse arriba 31-30 en el marcador con 3:59 por jugar en el cuarto periodo.

Wilson, prácticamente con nulo apoyo de su defensiva, debía guiar a los Seahawks al triunfo.

En los tres primeros juegos de la temporada, la defensiva de los Seahawks es la que más yardas por aire (1,292) ha permitido en la NFL y la primera en la historia que permite más de 1,200 en un periodo de tres juegos, de acuerdo a Elias Sports Bureau.

Para acentuar la crisis defensiva en Seattle está el hecho de que los Seahawks han permitido 450 o más yardas totales en tres juegos consecutivos por primera vez en su historia. Los Cowboys sumaron 522.

Además, los Seahawks registran el tercer total más alto de puntos permitidos (86) por un equipo que arranca la temporada con marca de 3-0, sólo detrás de los 92 permitidos por los Kansas City Chiefs en 2018 y los 94 de los Los Angeles Rams del 2000, de acuerdo a Elias.

El perímetro de los Seattle le permitió 472 yardas por aire a Prescott y aún así, los Seahawks ganaron para convertirse en el primer equipo en la historia con dos victorias, pese a que el quarterback rival lanzara para 450 o más yardas.

A la defensiva, Dallas toleró números inferiores a la defensiva. Wilson lanzó para 315 yardas (aunque sumó cinco pases de touchdown) y los Seahawks sumaron 42 yardas totales a la ofensiva.

El domingo, con 1:47 por jugar, Prescott llevó a la ofensiva de Dallas hasta la yarda 26 de Seattle. En tercera y 14, el quarterback de los Cowboys mostró gran determinación al escapar de lo que parecía una captura segura y correr a la banda derecha para ganar tiempo en su intento de encontrar un receptor.

El problema es que, pese a tener una oportunidad más para crear algo, Prescott decidió lanzar el ovoide a la zona final, donde estaban varios defensivos de los Seahawks, y fue interceptado. Se acabó el juego.

En lugar de lanzar el ovoide afuera del campo y buscar algo en cuarta oportunidad con 14 segundos, Prescott decidió lanzar un pase con muy baja probabilidad de ser completo.

Prescott suma 15 series ofensivas para ganar juegos en su carrera, pero sólo cuatro desde 2018. Desde esa campaña, Wilson suma 10 series ofensivas para ganar de las 29 que suma en su carrera. ¿En quién se debe confiar para buscar victorias de último segundo entre ambos?

Sólo hay un punto de acuerdo entre ambas posturas. No se puede cuestionar la entrega y liderazgo que el quarterback de Dallas muestra en cada juego, sin embargo, jugar con el corazón no da puntos ni victorias en la NFL.

Matt Nagy corrige a tiempo su propio error
Si bien Nick Foles tuvo un año para el olvido en Jacksonville, fue confuso que el coach Matt Nagy decidiera darle el trabajo como quarterback titular de los Chicago Bears a Mitchell Trubisky.

Trubisky tuvo un desastroso 2019 y su pobre actuación fue acreditada a una lesión en el hombro que se operó en enero pasado, pero que Nagy dijera que Trubisky venció a Foles en la pelea por la titularidad fue una sorpresa.

Da la impresión de que el coach de los Bears no quiso evidenciar a Trubisky y prefirió darle una oportunidad más para demostrar que era el quarterback que el equipo esperaba cuando lo reclutó como la segunda selección global en el draft de 2017.

Trubisky inició bien la temporada al montar un regreso en el cuarto periodo y guiar a Chicago a recuperarse de un déficit de 17 puntos para vencer 27-23 a los Detroit Lions en un duelo en el que lanzó tres pases de touchdown.

Dos semanas, tres pases de anotación y tres intercepciones más tarde, la paciencia de Nagy se agotó y mandó a Trubisky a la banca en el duelo ante los Atlanta Falcons para darle el trabajo como titular a Foles, quien llevó a los Bears al triunfo tras ir abajo por 16 puntos en el cuarto periodo.

El consuelo de Trubisky es que la victoria se le acreditará él por iniciar el juego ante Atlanta como titular.

Evidenciar así a Trubisky, a la mitad de un juego y luego de una intercepción, parece más una pantalla de Nagy para hacer lucir al quarterback como el culpable de las carencias de su ofensiva y no hacerse responsable por haber sido él quien decidió darle el trabajo como titular.

Al final, los Bears están invictos pese al error de Nagy de darle la titularidad a Trubisky al inicio de la temporada y corregir sobre la marcha.

ESPN Stats & Information contribuyó a este reporte.