NFL reinstala a Josh Gordon para últimas dos semanas de la temporada

El receptor abierto puede regresar con los Seahawks a partir del 21 de diciembre luego de casi un año suspendido

La NFL levantó la suspensión impuesta al receptor abierto Josh Gordon, quien puede comenzar el proceso para incorporarse al plantel de los Seattle Seahawks desde ese mismo viernes.

El comisionado Roger Goodell habilitó a Josh Gordon de manera condicionada, tras la suspensión de casi un año, derivada de su infracción más reciente a la política de la NFL sobre el consumo de drogas. Josh Gordon fue castigado en diciembre de 2019, tras dar positivo de fármacos que mejoran el desempeño deportivo y de drogas empleadas con fines recreativos, según informó la liga en su momento.

Fue la octava suspensión aplicada a Josh Gordon por su equipo o la NFL. El jugador acumula seis castigos desde 2013, en su mayoría por violar las políticas de la liga sobre sustancias prohibidas.

Pero su estadía en Seattle durante la temporada anterior fue positiva en términos generales. Los Seahawks firmaron un contrato con Josh Gordon en septiembre, a sabiendas de que no había garantías de que fuera habilitado para jugar en la campaña.

La liga informó que Josh Gordon puede someterse a las pruebas de COVID-19 a partir de este viernes Podría asistir a las reuniones individuales y colectivas del equipo desde el miércoles, en caso de que las pruebas resulten negativas.

Asimismo, está en condiciones de iniciar los entrenamientos iniciales de fuerza y acondicionamiento físico.

No podrá entrenar con el equipo sino hasta el 21 de diciembre, luego del partido de la semana 15 ante Washington. Josh Gordon sería elegible para jugar en los últimos dos duelos de Seattle en la campaña regular.

Poco después de que se le levantó la suspensión, Josh Gordon difundió en Instagram un video que muestra parte del trabajo físico que ha realizado por su cuenta en el área metropolitana de Seattle, mientras esperaba la oportunidad de regresar.

El jugador, alguna vez elegido All-Pro, firmó con los Seahawks a la mitad de la temporada anterior, luego que Nueva Inglaterra lo dio de baja. Causó una una impresión en el vestuario de Seattle, pese a su producción limitada en el terreno.

Acumuló siete recepciones para 139 yardas en cinco partidos, pero encontró un defensor en el quarterback Russell Wilson, quien hizo amistad con él durante el poco tiempo que pasó en la nómina.