Las lecciones que dejó la victoria de Bills sobre Ravens en Ronda Divisional

Los Buffalo Bills accedieron al Juego de Campeonato de la Conferencia Americana por primera ocasión desde 1993, el último de los cuatro años en fila en que visitaron el Super Bowl, después de vencer esta noche a los Baltimore Ravens en la Ronda Divisional.

Aquí, los puntos más importantes que se desprendieron de la victoria de los Bills:

Momento clave

Los Bills anotaron el primer touchdown del juego en su primera serie después del medio tiempo. Los Ravens respondieron con una serie igualmente prolongada, que los tenía en zona roja, con la posibilidad de igualar el marcador a 10. Lamar Jackson lanzó un pase al centro del campo que fue interceptado por Taron Johnson y devuelto 101 yardas para un segundo touchdown de Buffalo, igualando una marca de regreso para postemporada. Para Jackson, no pudo haber peor momento para lanzar su primera intercepción en zona roja en tres años como profesional, después de haber lanzado 49 pases de anotación en esa situación. Sin embargo, el golpe de los 14 puntos recibidos en series consecutivas en un juego que iba 3-3 al medio tiempo, con fallas en intentos de gol de campo a ambos lados, fue demasiado. Por si fuera poco, los Ravens perdieron a Jackson por el resto de juego unos momentos después, por conmoción.

La suerte también juega, y hasta ese momento, había favorecido a Baltimore en términos de entregas de balón, o mejor dicho, no entregas. Los Ravens habían sufrido tres balones sueltos hasta ese momento, cuatro con la jugada que dejó fuera a Jackson, sin perder uno solo. Ahí, se acabó esa suerte. Unas horas antes, Aaron Rodgers lanzó dos pases consecutivos a las manos de los defensivos de los Rams en la zona de anotación, sin que pudieran quedarse con ninguno. Tanto en aquel partido como en este, un equipo hizo las jugadas críticas que el otro dejó de hacer.

Jugador clave

Debe ser Johnson. No solamente fue una intercepción que impidió un touchdown a una de las mejores ofensivas de la liga en zona roja, sino que también consiguió un touchdown en un partido en el que, en dos periodos y medio, su propia ofensiva había logrado, con mucho trabajo, un touchdown propio. En un juego donde el accionar ofensivo se vio tan limitado entre las defensivas y el viento, esa anotación defensiva fue oro para Buffalo.

La estadística clave

Ocho, fueron los golpes sobre el quarterback que registraron los Bills presionando a los Ravens, la gran mayoría de ellos sobre Jackson, aunado a las cuatro capturas de quarterback. Buffalo probó tener suficiente velocidad de lateral a lateral, y particularmente en el backfield, para limitar las ganancias terrestres de Baltimore, incluidas las del quarterback. Baltimore no se ayudó demasiado con tantos errores en el intercambio de balón desde centro, un problema que los plagó durante la temporada regular, pero la presión fue constante sobre Jackson, y durante la mayor parte del juego, fue sin necesidad de mandar carga, dejando suficientes elementos en cobertura de pase. No cabe duda de que el coordinador defensivo Leslie Frazier de los Bills fue uno de los héroes anónimos en el encuentro. Los Bills se anotaron un número importante de jugadas con yardaje negativo de Baltimore y eso ayudó muchísimo a inclinar la balanza.

Lo que sigue

Lo principal para los Ravens es cerciorarse de que Jackson estará bien, después de abandonar el partido con una conmoción. Después. este equipo necesita encontrar el modo de brindarle dos cosas: una mejor colección de linieros ofensivos interiores, incluyendo el centro, y después un receptor abierto que marque diferencias.

Para los Bills en cambio, solo queda esperar. Si mañana los Browns dan la campanada en Arrowhead, recibirán a Cleveland el próximo domingo por el derecho de ir al Super Bowl LV. Si Kansas City se impone en casa, como favorito que es, tendrán que hacer el viaje a la casa de los Chiefs. Mientras tanto, queda disfrutar la mejor temporada en casi tres décadas para uno de los equipos con afición más fiel y perseverante de la NFL.