¿Podrá Zach Wilson lidiar con la presión de jugar en New York?

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Zach Wilson, un brazo portentoso que apunta a lo alto del NFL Draft (1:51)

El producto de BYU llega al reclutamiento con una gran reputación luego de su temporada 2020 y su respectivo pro day. (1:51)

Ser el quarterback de los Jets es un empleo difícil, uno de los más complicados en cualquier deporte

FLORHAM PARK -- Hay un largo camino entre ser el chico más importante en el campus hasta el mayor mercado del país, y puede ser abrumador jugar como quarterback en New York. El escrutinio 24/7 puede meterse a la cabeza de un jugador (véase: Geno Smith), los paparazzi te pueden hallar en todo momento (Mark Sanchez) y la atención mediática puede causar que un profesional entre los profesionales (Chad Pennington) sufra sus malos momentos frente a las cámaras.

En 11 días, se espera que los New York Jets seleccionen a Zach Wilson de BYU, quien nació, fue criado, y asistió a la escuela en Utah. ¿Está listo para Gotham? ¿Puede liderar a un perdedor perenne para sacarlo del abismo?

El analista de fútbol americano colegial para ESPN, Kirk Herbstreit, quien pasó tiempo con Wilson y otros codiciados prospectos en la posición de quarterback para filmar la serie nueva de ESPN "QB21", ofreció su perspectiva esta semana en una llamada de conferencia con reporteros.

"Lo que me gustó de Zach Wilson es que es el tipo con algo por demostrar", reveló Herbstreit. "Porta una muñequera que dice 'Demuestra que se equivocan', y me quedé como, '¿A quién tratas de demostrar que se equivocan? Todos te aman'. Pero, no fue reclutado intensamente. Creció en Salt Lake. Su padre jugó en Utah. Utah no lo buscó. Y pienso que, desde ese punto en adelante, ha tenido que demostrar algo, y no lo suelta".

Herbstreit mencionó cómo Wilson, deseando mantenerse preciso en la pasada primavera durante la cuarentena por COVID-19, condujo 10 horas (de ida y de vuelta) al Sur de California para reunirse con su coach personal, el ex quarterback de BYU, John Beck. Lo hizo varias veces.

"La fortaleza mental, es lo que se requiere para ir [a New York]. No creo, personalmente, que yo lo cuestionaría", reveló Herbstreit. "Sería cuidadoso con él y su rostro de bebé creciendo en Utah y juzgando un libro por su portada. Este chico está bien armado. Me encantan los chicos que tienen algo por demostrar, y creo que él no es demasiado emocional con ello, saliendo a redes sociales para decir 'Ya verán'. No es nada de eso. Es como un fuego interno que está encendido, que pienso es real".

En realidad, no hay modo de predecir con precisión cómo un chico de 21 años lidiará con la presión. Sam Darnold siempre se condujo con profesionalismo, diciendo que se benefició por jugar a nivel colegial en un mercado grande como USC, pero no produjo en el campo.

Ser el quarterback de los Jets es un empleo difícil, uno de los más complicados en todos los deportes.

¿Demasiados flanes?

La mayor interrogante respecto a Wilson es el nivel de competencia que enfrentó a nivel colegial. Como quarterback titular ante equipos ranqueados por AP en su carrera, se fue con marca de 2-4, con ocho pases de touchdown y cinco intercepciones, significativamente peor que el resto de sus partidos.

Eso debe ser tomado en cuenta en la evaluación de Wilson, pero los Jets evidentemente están tranquilos con eso.