Tarjeta de novato de Tom Brady se vende en cifra récord

El objeto de colección fue vendido en más de 3 millones de dólares, superando la marca previa --también de Brady-- de 2.25 millones

Han pasado cuatro meses desde que el mariscal de campo Tom Brady lanzó su último pase en un partido, ayudando a llevar a los Tampa Bay Buccaneers a la victoria sobre los Kansas City Chiefs en el Super Bowl LV, pero eso no le ha impedido establecer más récords.

El último llegó el viernes por la noche cuando una tarjeta de novato de Brady se vendió por 3.107 millones de dólares en la Lelands Mid-Spring Classic Auction, marcando la mayor cantidad pagada en la historia por una tarjeta de fútbol americano en una subasta pública.

El precio supera la marca de 2.25 millones, establecida hace apenas dos meses, cuando otra tarjeta de novato de Brady se vendió en Lelands.

El aumento refleja el auge que sigue experimentando la industria de las tarjetas deportivas.

"Tom Brady es el GOAT [más grande de todos los tiempos] y sigue rompiendo récords tanto dentro como fuera del campo. Es lógico que Brady haya establecido otra marca para la tarjeta de fútbol americano vendida más cara de la historia en una subasta pública", declaró Jordan Gilroy, director de adquisiciones en Lelands.

La tarjeta de Brady que se vendió por 3.107 millones es una edición 2000 Playoff Contenders Championship Rookie Ticket Autograph. Es un grado más alto (Mint 9) que la vendida por Lelands por 2.25 millones a principios de este año (NM-MT 8.5). Brady comenzó su carrera con los New England Patriots.

Solo existen siete ejemplares Mint 9, ninguno con una calificación más alta.

También, el balón del primer pase de touchdown en la carrera de Brady se vendió por 428,842 dólares en la subasta.

Ese fue del 14 de octubre del 2001, cuando Brady se conectó con el receptor abierto Terry Glenn para una anotación de 21 yardas. El consignador del balón fue el aficionado que lo atrapó después que Glenn lo lanzó hacia las tribunas luego de su celebración.