Browns lucieron como contendientes, pero hay puntos por perfeccionar

Cleveland probó que podía competir --y por momentos, superar-- al principal equipo que se interpone a su primera aparición de Super Bowl, Kansas City

BEREA -- No pasó mucho tiempo el domingo para que los Cleveland Browns mostraran que no buscaban una victoria moral de visita ante los Kansas City Chiefs.

En la serie inicial, el head coach Kevin Stefanski mantuvo a su ofensiva sobre el campo en cuarta oportunidad. Entonces, el quarterback Baker Mayfield conectó pase para primer intento, preparando un touchdown --y una conversión de 2 puntos, después de la penalidad de los Chiefs-- una jugad amás tarde.

Cleveland se mantuvo agresivo en contra de los campeones reinantes de la AFC por buena parte del día. Luego, todo se colapsó en la recta final.

La resultante derrota por 33-29 subrayó lo que son capaces los Browns de lograr en la presente campaña, pero también lo que necesitan arreglar si desean la oportunidad de alcanzar ese potencial.

“Muy frustrante, pero es lo que sucede en esta liga”, reconoció Mayfield luego de que Cleveland despilfarrara una ventaja de 22-10 ante el equipo que conquistó el Super Bowl hace dos temporadas. “Ésta [derrota] arde, y debe, porque estuvimos tan cerca. Debemos finalizar el partido. Iniciamos rápido, pero debemos finalizar”.

El inicio de la apertura de temporada del domingo pasado no pudo haber sido mucho mejor para Mayfield y los Browns. Por apenas segunda ocasión de visita a lo largo de los últimos 40 años, Cleveland anotó touchdowns en sus primeras tres posesiones, conduciendo 75, 75 y 81 yardas, respectivamente.

Mayfield salió encendido. En la primera mitad, de acuerdo a datos de ESPN Stats & Information, se fue 5 de 5 por aire para 101 yardas en contra de la carga, 5 de 5 para 94 yardas con engaño de carrera, 4 de 4 para 61 yardas y tres primeros intentos en tercera o cuarta oportunidad, y 3 de 5 para 103 yardas en pases donde el ovoide viajó al menos 15 yardas.

Con Mayfield enchufado, y el juego terrestre liderado por Nick Chubb y Kareem Hunt prendido, los Browns llegaron al intermedio con una ventaja de 22-10.

Pero, conforme empezó a tomar calor el quarterback de Kansas City, Patrick Mahomes, Cleveland comenzó a desplomarse.

Chubb perdió un balón suelto, preparando un gol de campo de los Chiefs. El safety John Johnson III perdió de vista al receptor abierto Tyreek Hill, permitiéndole llegar caminando a la zona de anotación para un touchdown de 75 yardas en la primera jugada de la serie subsecuente de Kansas City. Luego, para culminarlo todo, el pateador de despeje Jamie Gillan inexplicablemente dejó caer el ovoide, y todavía más inexplicable, se echó a correr con él.

Tres jugadas más tarde, los Chiefs estaban de nuevo en las diagonales para hacerse de su primera ventaja. Los Browns no tendrían otra oportunidad.

“No jugamos nuestro mejor nivel cuando importó”, admitió Stefanski. “No dirigimos en nuestro mejor nivel cuando importó”.

Pese a la decepción, los Browns deben regresar de Kansas City sintiendo confianza. Probaron que podían competir --y por momentos, superar-- al principal equipo que se interpone a su primera aparición de Super Bowl.

Los alas defensivas Myles Garrett y Jadeveon Clowney regularmente presionaron a Mahomes, anticipando lo devastadores que pueden llegar a ser como dupla. El juego terrestre de los Browns y la línea ofensiva lucieron imponentes, de nueva cuenta. Y Mayfield fue increíblemente preciso, más allá de la intercepción que puso punto final al partido, cuando fue tropezado desde atrás mientras intentaba deshacerse del ovoide.

Todavía así, para superar a un equipo como los Chiefs, el margen de error es increíblemente minúsculo. Entregas de balón, coberturas fallidas y yerros de equipos especiales serán casi imposibles de salvar. Lo mismo probablemente será cierto en contra de sus rivales en la AFC Norte, Baltimore Ravens y Pittsburgh Steelers, así como con los Buffalo Bills.

En una temporada regular de 17 partidos, los Browns tienen bastante tiempo para limpiar aquello que los sentenció el domingo. Saben que, si lo logran, podrán jugar con los mejores.