Antonio Brown se convierte en el jugador que más rápido logró 900 recepciones

Brown lo hizo en 143 juegos mientras Harrison necesitó de 149

TAMPA, Fla. - La semana pasada, el receptor abierto Antonio Brown brindó por el mariscal de campo Tom Brady quien rompió el récord de yardas de pase de la NFL contra los Patriots de Nueva Inglaterra. Esta semana, fue el turno de Brown de hacer historia.

Con una recepción en el primer cuarto contra los Miami Dolphins el domingo, Brown superó al miembro del Salón de la Fama del Fútbol Americano Marvin Harrison para convertirse en el jugador que más rápido alcanzó las 900 recepciones. En primera y 10 desde la yarda 25 de Tampa Bay, Brady encontró a Brown para una ganancia de 10 yardas.

De cara al partido de este domingo contra el equipo de su ciudad natal, Brown, ahora en su 12ª temporada y segunda con los Tampa Bay Buccaneers, solo necesitó una recepción para alcanzar la marca de 900 en el juego 143 de su carrera. Harrison, quien pasó 13 temporadas en la NFL, todas con los Indianapolis Colts, lo hizo en 149 juegos.

Al comienzo del segundo cuarto, el locutor del estadio de los Buccaneers reconoció el logro de Brown. El entrenador de receptores abiertos Kevin Garver, el receptor abierto Jaydon Mickens y el corredor Ronald Jones le dieron abrazos en la banca. Otros compañeros de equipo se acercaron para felicitarlo desde la banda luego del gol de campo de 42 yardas de Ryan Succop.

En la siguiente intervención de Brown, Brady lo encontró para una ganancia de 62 yardas y corrió para un touchdown, el más largo de la temporada de los Buccaneers en cinco juegos. En la jugada, Brown alcanzó las 20.95 mph, según NFL Next Gen Stats.

Brown, de 33 años, agregó una segunda recepción de anotación poco antes del medio tiempo.

Brown probablemente habría logrado el hito antes si no hubiera sido por una suspensión de ocho juegos en 2020 debido a problemas legas tras un incidente con un conductor de camión en enero de 2020. Pero en Tampa, se ha reunido con Brady, ha trabajado para volver a encarrilar su vida y ha encontrado un resurgimiento en su carrera.

Los Buccaneers recibieron un golpe cuando el apoyador interno y capitán del equipo Lavonte David fue arrollado por su compañero de equipo Ndamukong Suh mientras atacaba al mariscal de campo Jacoby Brissett. El tobillo de David quedó atrapado debajo de Suh, y fue descartado por el resto del juego y llevado al vestuario para tomar una radiografía.