Jaguars enmendaron un grave error con el despido de Urban Meyer; no pueden darse el lujo de cometer otro

Jacksonville necesita acertar en la contratación de su nuevo head coach, o se arriesga a perder a un talento generacional en la posición de quarterback, y desperdiciar otra década

JACKSONVILLE -- Shad Khan realmente acertó.

Solo que fue ocho meses después de lo que pensaba.

El propietario de los Jacksonville Jaguars debió despedir al head coach Urban Meyer menos de un año después de contratarlo. No fue debido a que perdió demasiados partidos --aunque eso definitivamente fue un problema-- sino una larga lista de pasos en falso con jugadores, coaches y, en una instancia, una mujer en un bar. Esos, se siguieron acumulando, dejando a Khan sin alternativa.

Debió ser humillante para Khan, dado que estaba enamorado con Meyer por años después de ver a sus equipos en Ohio State aplastar a la competencia en la Big Ten.

Creía, de corazón, que Meyer sería el coach que lideraría --con ayuda del primer recluta global del draft del 2021, el quarterback Trevor Lawrence-- un resurgimiento de la franquicia. Eso fue evidente durante una conferencia de prensa presentando a Lawrence y al corredor Travis Etienne Jr. --quien también fue un recluta de primera ronda este año antes de sufrir una lesión en el pie que borró su temporada de novato-- cuando Khan orgullosamente, y con un toque de arrogancia, proclamó: "Esta vez, acerté".

Excepto, que no fue así.

Los Jaguars han sido el hazmerreír de la liga desde que llegaron a los playoffs en el 2007. Han tenido apenas una temporada ganadora desde entonces, y perdido 10 o más juegos en 10 de las últimas 11 campañas, incluyendo nueve temporadas con doble dígito de derrotas en los 10 años de Khan como propietario. Su única temporada ganadora desde el 2007 ocurrió en el 2017, cuando los Jaguars aprovecharon una defensiva de élite para conquistar un título de la AFC Sur y alcanzaron de manera sorpresiva el Juego de Campeonato de la AFC.

Este año ha sido todavía peor, por Meyer.

Lo hizo mal, desde el principio, comenzando con la contratación/renuncia del director de desempeño deportivo Chris Doyle, quien fue acusado de realizar comentarios racistas y de acosar a jugadores afroamericanos durante su tiempo en Iowa.

La liga multó a Meyer y a los Jaguars por tener contacto no permitido durante las actividades organizadas del equipo... firmó a Tim Tebow para jugar como ala cerrada... tuvo a Lawrence y Gardner Minshew alternando repeticiones con el primer equipo durante el campamento de entrenamiento, solamente para canjear a Minshew... los videos de él en un bar con una mujer que no es su esposa... las palabras contradictorias sobre mandar a la banca al corredor James Robinson... no saber quiénes son los jugadores sobre el campo... reportes de la tensión con sus coaches asistentes... otro reporte del receptor abierto Marvin Jones Jr. abandonando las instalaciones y gritando a Meyer por algo que el coach dijo sobre los receptores.

Con un incidente después de otro, aunado al hecho de que los Jaguars tuvieron marca de apenas 2-11, Khan realmente no tenía de otra más que despedir a Meyer.

Ahora, enfrenta el desafió de realizar la contratación más importante en la historia de la franquicia. Los Jaguars finalmente tienen a un quarterback, la pieza más importante en cualquier reconstrucción. Khan debe hallar un coach que construya a su alrededor, contratar al coordinador adecuado para que instale el sistema que mejor le acomode y crear la cultura en el complejo que prometió Meyer, pero que nunca entregó.

Y, sobre todo, ganar sin drama.

El problema es que Khan no ha acertado en ninguna de sus contrataciones previas en el lado deportivo. Retuvo al gerente general Gene Smith, quien contrató al head coach Mike Mularkey. Ellos duraron un año, y después Khan contrató al gerente general Dave Caldwell, quien contrató al head coach Gus Bradley. Bradley ganó 14 partidos en cuatro años, antes de ser despedido.

Khan trajo a Tom Coughlin en un puesto ejecutivo, y eligió a Doug Marrone como head coach en el 2017. Eso resultó en la solitaria temporada exitosa durante el mandato de Khan, pero el propietario debió despedir a Coughlin en el 2019 después de que la NFLPA advirtiera a jugadores no firmar con los Jaguars gracias a la abundancia de quejas interpuestas por jugadores que Coughlin había multado.

Caldwell fue despedido en noviembre del 2020, y Marrone fue despedido al término de una campaña 1-15, lo que nos llevó a Meyer.

La mayor flaqueza de Khan como propietario ha sido su inhabilidad para encontrar a las personas correctas para dirigir a la franquicia. Contratar a Meyer fue una falla costosa, y no puede darse el lujo de repetir ese error con su reemplazo.

Si lo hace, se arriesga a desperdiciar un talento generacional en la posición de quarterback, y dejar a la franquicia en posición para perder otra década.

Esta vez, sí tiene que acertar.