Tigre le ganó 2-0 a Claypole en estadio de Morón por los 32vos. de final de la Copa Argentina y extendió así su gran arranque de 2026, que lo tiene como líder de la Zona B del Torneo Apertura. Ramón Arias y David Romero anotaron para el conjunto que será rival de Independiente Rivadavia en la próxima instancia.
Desde el inicio del encuentro el Matador intentó imponer condiciones ante un rival que apostó al roce y no tanto a replegarse de manera constante. Lo mejor del equipo de Zona Norte en los primeros minutos se vio cuando encontró a Santi López, que con su movilidad y velocidad fue difícil de controlar para la defensa rival.
Tigre se fue apagando con el pasar de los minutos, pero sin dejar de tener el control del juego. El equipo de Primera C, consciente de las tres categorías que lo separan del Matador, buscó trabar el juego y usar a las faltas como herramienta. A la diferencia de jerarquía se le sumó la inactividad. El Tambero no disputó partidos oficiales en lo que va de 2026.
Dabove realizó durante el entretiempo un cambio obligado por la lesión de Elías Cabrera y aprovechó para modificar el esquema táctico. Ingresó en su lugar Nacho Russo y formó una dupla de "tanques", más parecido a lo que acostumbra en el Apertura con Romero. Santi López se tiró a una banda y fue de lo mejor de la segunda parte del partido.
A los 13' del complemento fue justamente el exatacante de Independiente el que asistió a Ramón Arias para que el defensor abra el marcador para el Matador con un cabezazo perfecto, en una jugada preparada que lo dejó sin marca.
Pocos minutos después, Nacho Russo tuvo la chance de liquidar el partido, pero Joaquín Cabrera, arquero rival, se lo negó con una atajada magnífica en el mano a mano. La acción se replicó a los 27' con un achique veloz que le impidió al hijo de Miguel estirar la ventaja.
Durante el tramo final, en Claypole se hizo presente el cansancio y, para peor, en el Matador el recambio fue mucho más determinante. Lo que había guardado el DT del equipo de Victoria le dio aire y calidad en los minutos finales, mientras que enfrente intentaban aguantar como podían y soñar con alguna pelota parada que les dé la chance de llevar la definición a los penales. La más clara la tuvo Leonel Llodra, que cabeceó solo dentro del área y no pudo darle buena dirección al balón.
Más allá del empuje, el Tambero poco pudo hacer en los minutos finales. El conjunto del Sur del Gran Buenos Aires se va de la Copa Argentina con una actuación más que digna frente al equipo del momento en el Torneo Apertura de la máxima categoría. Con sacrificio e inteligencia soportó en los malos momentos y durante algunos segmentos hizo desaparecer las diferencias de jerarquía. De manera injusta, en la última acción del encuentro llegó un contragolpe con el que David Romero puso el 2-0 definitivo.
El próximo sábado, Tigre visitará Santiago del Estero para medirse con Central Córdoba e intentar mantener el invicto y la cima en el Torneo Apertura. Para Claypole el próximo objetivo es el debut en Primera C ante Cañuelas
