La historia se empezó a gestar en la Copa Ipiranga, un torneo juvenil que Nacional fue a disputar a Porto Alegre. Allí, el técnico Rudy Rodríguez, armó un plantel con “viejos” conocidos a los que había dirigido cuando tenían 14 años, como Thiago Vecino, Alfonso Trezza, Juan Manuel Sanabria, Joaquín Trasante y Leandro Lozano.
Justamente el actual lateral del primer equipo de Nacional era el capitán de aquel grupo. “¿Por qué Charly Lozano era el capitán? Lo elegí por la personalidad, por la ascendencia que tenía en el grupo aunque el aporte de Thiago Vecino y Guillermo May fue importante. Yo jugaba mucho con situaciones de partidos donde podíamos hacer un reclamo. Esa presión que naturalmente sale hacia el árbitro o los compañeros, cómo les hablo, cómo les llegó. Y en esos tres jugadores tenía repartido el brazalete de capitán”, reveló el técnico Rudy Rodríguez.
La exigencia del campeonato en Brasil, que se jugaba cada dos días, fue un buen termómetro. El cuerpo técnico sabía que, unos meses después, afrontaría la Copa Libertadores Sub 20.
La dirigencia del club respaldó el plan de trabajo presentado por el francés Pierre Sarratia y el coordinador Sebastián Taramasco. Y se puso manos a la obra.
El 12 de febrero de 2018 los tricolores debutaron en el torneo enfrentando a Colo Colo de Chile, rival al que golearon 5 a 0. Tres días después, Nacional vapuleó 8 a 0 a Sport Huancayo de Perú.
El cierre del grupo fue contra Independiente del Valle, un equipo de Ecuador que participó de todas las ediciones del campeonato.
Allí entró en acción la figura de la psicóloga de las formativas de Nacional, como lo destacó el técnico Rudy Rodríguez.
“Los chiquilines se brindaron con un grado de responsabilidad grande, y algo bueno a destacar fue el trabajo de la psicóloga Verónica Tutte, que realizó una labor espectacular. Lo destaco porque se logró llegar a los jugadores en un punto importante como el hecho de jugar con tanta gente en las tribunas. Porque a medida que el equipo ganaba iba cada vez más gente y no es común. Los chiquilines tuvieron madurez y demostraron equilibrio emocional para no dejarse llevar por el impulso de una tribuna que empujaba”, comentó el técnico Rudy Rodríguez a ESPN.
El partido con Independiente del Valle terminó igualado 0 a 0 lo que le permitió a Nacional quedarse con el primer lugar de la Serie con 13 goles a favor y cero en contra.
En semifinales, el elenco albo tenía que enfrentar a San Pablo, un rival al que conocía del Torneo Ipiranga. En medio de un clima espectacular, con un gran marco de público, los bolsos saldaron la semifinal venciendo a los paulistas por 3 a 0.
El destino determinó que la final fuera contra Independiente del Valle que en semifinales eliminó a River Plate de Uruguay al que venció por 3 a 2.
La final se jugó el 24 de febrero de 2018. A un minuto del final del primer tiempo Johao Chávez puso en ventaja a Nacional con un gol en contra, pero un minuto después, Yeison Guerrero empató de penal. Al inicio de la parte complementaria, otro gol en contra de Chávez le dio el campeonato a los tricolores.
“Fue una gran alegría aquella conquista por la contundencia con la que se logró. Y después la alegría de que una gran cantidad de esos chiquilines han continuado su carrera destacándose a nivel internacional. No solamente fue el propio resultado, sino que el club pudo de alguna manera encontrar respuestas económicas por varios de sus jugadores que hoy en día están jugando a gran nivel internacional”, sentenció Rudy Rodríguez que, tras la conquista del título de América, dejó de dirigir.
