El técnico argentino habló del nivel de la liga tica y del recambio generacional que buscará impulsar rumbo al 2030
El nuevo entrenador de la Selección Nacional, Fernando Bocha Batista, ya comenzó a meterse de lleno en su nuevo reto al frente del combinado costarricense y dejó claras varias de sus ideas sobre el fútbol del país, el proceso generacional y el camino que pretende recorrer rumbo al Mundial 2030.
Tras regresar a Costa Rica luego de viajar a Argentina para cerrar asuntos personales, el técnico de 55 años ya trabaja en la Federación Costarricense de Fútbol junto a su cuerpo técnico, analizando jugadores y planificando los primeros meses del nuevo proceso.
“Costa Rica es una selección muy importante dentro de Concacaf”, afirmó Batista, quien aseguró que no dudó en aceptar el reto cuando apareció la posibilidad de dirigir a La Sele.
Según el estratega argentino, el proyecto deportivo ya había comenzado a tomar forma incluso antes de su designación oficial, pues durante su etapa como entrenador de Venezuela seguía de cerca el desarrollo del fútbol centroamericano.
“Nosotros ya veníamos observando a Costa Rica desde antes, viendo jugadores y analizando el equipo. Hoy ya estamos trabajando de lleno”, explicó.
Batista también se refirió al nivel del fútbol costarricense, al que considera una competencia que ha crecido en los últimos años y que todavía tiene margen para seguir desarrollándose.
Para el nuevo seleccionador, la relación entre clubes y selección será clave para que el nivel general del país continúe mejorando.
“La liga costarricense es competitiva y ha crecido mucho en los últimos años. Hay que seguir trabajando para que los jugadores sean cada vez más competitivos y tengan la posibilidad de dar el salto a ligas más grandes”, comentó.
El técnico dejó claro que su intención será mantener un contacto cercano con los clubes nacionales.
“Tenemos que ser socios con los equipos. Si a la selección le va bien, a los clubes les va bien, y si a los clubes les va bien, a la selección también”, señaló.
Uno de los puntos más importantes dentro de su visión para la Tricolor será el proceso de renovación del plantel, un tema que Batista considera inevitable, pero que debe manejarse con cuidado.
El argentino insistió en que el relevo de figuras debe ser gradual, combinando experiencia con juventud.
“El recambio generacional tiene que ser paulatino. No se puede hacer de golpe porque hay que proteger al jugador joven”, explicó.
Batista considera que los futbolistas con más recorrido deben convertirse en guías dentro del vestuario.
“Los jugadores de experiencia tienen que ayudar a los jóvenes para que cuando llegue su momento estén preparados”, agregó.
En medio de las primeras entrevistas desde su llegada, Batista también explicó el origen del apodo que lo acompaña desde la infancia.
Según contó, el sobrenombre nació en su barrio cuando era niño, debido a la obsesión que tenía por el balón.
“De chico siempre decía ‘dame la bocha, dame la bocha’. Nunca decía pelota, siempre bocha, y así quedó el apodo”, relató entre risas.
Mientras termina de instalarse en el país y ajustar su equipo de trabajo, Batista ya mantiene conversaciones constantes con el director deportivo Ronald González y con distintos actores del fútbol nacional.
El objetivo inmediato es planificar los próximos meses, observar jugadores y comenzar a definir las bases del proyecto que buscará llevar a Costa Rica al Mundial de 2030.
“Arranca un proceso nuevo con mucha ilusión. Venimos con ganas de trabajar y de cumplir los objetivos que todos queremos”, concluyó el nuevo entrenador de la Tricolor.
