Comenzado el mes de marzo, Barça, Atlético y Real Madrid aspiran a ganar Liga, Copa y Champions, con lo que necesitan sacar lo mejor de sus plantillas para solventar el apretado calendario.
BARCELONA -- Barcelona, Atlético y Real Madrid empezaron el mes de marzo apretados como no se recuerda en la clasificación de LaLiga... Y aspirando a conquistar un triplete que, en cualquier caso, sería histórico. En España solo el Barça, en 2009 y 2015, cerró la temporada con la conquista de Liga, Copa y Champions, siendo uno de los ocho clubs europeos en lograrlo.
Celtic (1967), Ajax (1972), PSV Eindhoven (1988), Manchester United (1999), Inter de Milán (2010), Bayern Múnich (2013 y 2020) y Manchester City (2023) son los otros equipos que en el pasado lograron este hito al que, además de los tres españoles aún aspira el Inter italiano y, en menor medida (está a ocho puntos del líder en la Bundesliga), el Bayer Leverkusen.
Observando el calendario que viene, la Champions League hará en una semana su primera criba, dejando por el camino con seguridad a Real o Atlético Madrid, que se enfrentarán en los octavos de final de la Champions. La resolución de la Copa del Rey (las semifinales) no se producirá hasta la primera semana de abril... Y en LaLiga las 12 jornadas que restan hasta el final del campeonato dejan clara que la igualdad puede mantenerse hasta el último instante...
Pero contemplando los vestuarios y la dureza de los tres últimos meses de competición hay que preguntarse cuál de los tres equipos tiene la plantilla más potente, o equilibrada, para afrontar con garantías de éxito este rush final de la temporada.
Y observándolo con detenimiento, viendo el momento físico de todos ellos y la profundidad de plantillas con que cuentan Simeone, Flick y Ancelotti podría decirse que es el Atlético el conjunto más compacto. Quizá no tan brillante pero, sin duda, más extenso.
Diego Pablo Simeone puede, y debe, estar más que satisfecho con los futbolistas que tiene a sus órdenes porque, sin duda, esta es la plantilla con más posibilidades que ha dirigido en el Atlético.
Si por un lado es cierto que marcharon jugadores de cachet como Morata, Hermoso, Savic o Memphis, los que llegaron, lejos de desmerecerlos han demostrado potenciar más aún el plantel. Julián Araújo, el fichaje estrella, ha respondido a las expectativas de manera sobresaliente... Pero a su lado ha sorprendido tanto el crecimiento inesperado de Giuliano Simeone como la solvencia de Gallagher, la frialdad y potencial de Lenglet y Le Normand o el papel de revulsivo de Alexander Sorloth.
El equipo colchonero cuenta además con futbolistas clave como son Oblak, Marcos Llorente, Giménez, Lino, De Paul o, claro, Griezmann que junto a los Barrios, Molina, Galán, Correa, Reinildo o Witsel ofrecen toda clase de opciones a un Simeone que, además, tiene, de momento, una fortuna indiscutible: la enfermería vacía de lesionados graves.
El Barça de Hansi Flick, líder en LaLiga, no resolverá su eliminatoria de Copa con el Atlético de Madrid (4-4 en la ida) hasta el dos de abril y empieza un asalto a los octavos de final de la Champions ante el Benfica con la etiqueta de favorito... Y confiando en no perder más piezas.
Al comenzar la temporada "no habríamos pensado estar en esta situación" ha reconocido el entrenador alemán, viéndose que el rendimiento de su joven plantilla ha superado las expectativas. Lewandowski (33 goles) está en un momento idílico, Raphinha en modo excelente y Lamine Yamal es la fantasía personificada... Pero a su lado el centro del campo ("no sé si es el mejor del mundo pero para nosotros es perfecto" en palabras de Flick) muestra un rendimiento soberbio y en la portería Szczesny se ha mostrado como un fichaje de urgencia perfecto.
¿Atrás? Cubarsí ya dejó de ser aprendiz, Íñigo Martínez es un líder y en los laterales Koundé y Balde responden sobradamente. Y puja por regresar al plano Araújo mientras que Gerard Martín o Fort se esfuerzan en no desentonar.
El Barcelona ha sobrevivido más que bien a la grave lesión de Ter Stegen y ni se acuerda de Christensen. Probablemente no va sobrado de efectivos porque los tres delanteros se entienden intocables con Ferran en la recámara y los cuatro defensas titulares, de momento, también se suponen fijos. Habrá que ver si es suficiente para pelear por todo hasta el último día...
Carlo Ancelotti cruza los dedos para que no caigan más jugadores lesionados. Carvajal y Militao, indiscutibles en la defensa, no volverán a jugar este curso mientras Alaba sale de una grave lesión y a la vez que va alcanzando el punto físico... Se cae Dani Ceballos, al que no se espera hasta finales de abril.
Es un mal escenario este del Real Madrid que, por contra, se felicita por la eclosión de Asencio, por más que su realidad defensiva sea casi dramática.
Todo eso deja a la vista un proyecto deportivo cuanto menos discutible por cuanto todo se fía en los últimos tiempos al fichaje, monumental, de Kylian Mbappé, a quien le costó encontrar el buen punto pero ya lleva varias semanas demostrando que su calidad es tan indiscutible como su papel en la delantera incuestionable.
El Madrid tiene una pieza tan fundamental como gigante en la portería en Thibaut Courtois, un desequilibrante y excepcional Vinicius en la delantera acompañando a Mbappé... Siempre que no pierda la concentración con asuntos extradeportivos, y un jugador tan inclasificable como sensacional en Jude Bellingham.
A su lado no se puede dudar de Rüdiger ni de Valverde, ni de Tchouaméni o Camavinga... Y existe la confianza plena en un Brahim Díaz que es tan secundario como explosivo o del eterno Modric, al que usa con tiento Ancelotti consciente de su edad y limitaciones físicas.
¿Debiera esperarse más de Arda Güler y de Endrick? Seguramente, pero, como el Barça, el Madrid tiene una plantilla muy equilibrada y suficientemente potente... A la vez que justa. Quien sabe si demasiado a la vista de lo mucho que hay en juego en tan poco tiempo.
