El Barça garantiza que "el Clásico se jugará"

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¡Fecha confirmada para el Clásico! (0:57)

Por los disturbios en Barcelona, local en este nuevo derbi, el partido fue reprogramado para el 18 de diciembre. (0:57)

La plataforma ‘Tsunami Democràtic’, que en octubre pasado llevó a cabo movilizaciones masivas en Cataluña debido a la sentencia contra los líderes independentistas catalanes que desembocaron en el aplazamiento del Clásico previsto para el 26 de octubre, tiene contemplada una movilización en Barcelona con motivo del partido entre el Barça y el Real Madrid a disputarse el 18 de diciembre.

Jordi Cardoner, vicepresidente del Barcelona, luego de la comida entre directivas con sus homólogos del Inter de Milán, previo al encuentro correspondiente a la Fase de Grupos de la Champions League, se pronunció respecto a la acción anunciada por ‘Tsunami Democràtic’ y garantizó que el encuentro se llevará a cabo.

"Estoy convencido de que el clásico se jugará. Buscaremos la tranquilidad de nuestros socios y hablaremos con los responsables de la seguridad", aseguró el directivo azulgrana a reporteros desde Milán.

Desde el momento en que la Federación Española de Fútbol anunció el aplazamiento del Clásico a la espera de que la situación se normalizase, las organizaciones independentistas anunciaron en las redes sociales que dicho aplazamiento no apartaría del foco el partido y que coincidiendo con la nueva fecha llevarían a cabo las movilizaciones oportunas para afectar al desarrollo del encuentro.

Esta entidad ya fue la responsable de la marcha hacia el Aeropuerto de El Prat del pasado 14 de octubre (día que se publicó la sentencia) y de la sentada frente a la Delegación del Gobierno con motivo de la visita de Pedro Sánchez a Barcelona, además de varias manifestaciones que desembocaron en altercados en el centro de la ciudad durante casi una semana.

La movilización, que se pretende sea nuevamente masiva, se llevaría a cabo en las inmediaciones del Camp Nou en las horas previas al comienzo del partido, previsto para las nueve de la noche, y colapsarían todos los alrededores del estadio, circunstancia ya conocida por la policía autonómica.