Barcelona, cuatro clásicos perdidos al hilo y reina la frustración

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Koeman responsabiliza a Dest (0:51)

El entrenador del Barcelona reconoce que esa jugada pudo haber cambiado el partido. (0:51)

BARCELONA -- El Barcelona perdió el domingo su cuarto Clásico consecutivo frente al Real Madrid, algo que no sucedía desde 1965, y alrededor del Camp Nou la desesperanza le ganó espacio a la frustración.

La figura cada vez más denostada de Ronald Koeman (cuya continuidad está de momento fuera de cuestión), incapaz de encontrar soluciones tácticas al desastre futbolístico de un equipo en formación y que se estrella continuamente ante rivales de máxima exigencia, no oculta el mal desempeño de una plantilla en la que los jugadores llamados a marcar las diferencias y apadrinar el crecimiento de los jóvenes quedan en evidencia.

La imagen del acoso que sufrió el entrenador a su salida del Camp Nou, insultado por un numeroso grupo que golpearon su coche con total impunidad, resume el estado de histeria que va apoderándose del club, tan rápido en reaccionar condenando lo sucedido como pasivo en evitarlo aumentando las medidas de seguridad.

Fue el final de una jornada decepcionante en azulgrana y que confirmó tanto las limitaciones de Koeman por sacar el máximo rendimiento a su equipo en partidos de alta exigencia como del propio equipo.

El Real Madrid, como hicieran antes Granada, Benfica, Bayern, Getafe o Valencia, marcó gol en su primer remate entre los palos de Ter Stegen, cuyo papel indiscutible no oculta una realidad decepcionante.

Como Frenkie de Jong, alejado dramáticamente de su supuesto liderazgo, o el propio Memphis Depay, menos resolutivo a cada partido que pasa y con una nula predisposición defensiva que el domingo fue fatal para los intereses del Barça.

Solo una victoria en los últimos nueve Clásicos es suficiente calamidad como para analizar la realidad de este Barcelona que además del Real Madrid ha sido atropellado por el PSG, la Juventus, el Atlético o el Benfica en el último año y se mantiene al límite.

SIN CAMBIOS

Aunque el Barça ha perdido cuatro de sus primeros doce partidos oficiales (algo que no sucedía desde la temporada 2000-01 cuando perdió cinco), la permanencia de Ronald Koeman en su puesto no está, de momento, en entredicho.

Joan Laporta aseguró en la víspera del Clásico que el entrenador neerlandés merecía un margen de confianza y no se aventuran cambios a corto plazo, por más que las dos próximas semanas sean, otra vez, trascendentales en la suerte del equipo.

Obligado a reaccionar en la Liga frente a Rayo Vallecano y Alavés, la semana siguiente alumbra un partido sin vuelta atrás en Kiev, vital en la Champions y a partir del cuyo resultado sí podría ponerse en duda la figura del técnico.