Luis Chávez, la sorpresa en la lista del 'Tata' que lloró por su convocatoria

Luis Chávez pasó de renunciar a seguir en el futbol y recibir su primera convocatoria con el Tri; así reaccionó el jugador de Pachuca

MÉXICO -- Luis Chávez, convocado a la Selección Mexicana, acaba de colgar el teléfono.

“Estaba llorando con mi mamá y mi abuelo”, dice el mediocampista del Pachuca. El jugador de 24 años recibió su primera convocatoria al Tricolor, con Gerardo el Tata Martino, después que hace nueve años dejó el futbol y fue rescatado por los Xolos de Tijuana.

“Le hablé a mi mamá, estaba llorando junto con mi abuelo, de la emoción”, dice Luis Chávez, seleccionado mexicano, a ESPN. “Empecé a ver rumores de que se podía dar la convocatoria, no sabía nada, estuve esperando y aún así me sorprendió el llamado cuando salió”.

Chávez ya se había ido del futbol. Fue reclutado por los Tuzos, y a los 15 años renunció a la posibilidad de ser jugador profesional. El chico de Ciudad Guzmán, Jalisco, no resistió la brecha que abrió Pachuca entre él y su familia, por lo que dejó todo y regresó a su tierra natal, para reunirse con su mamá y cuatro hermanos.

“Estuve tres años en Pachuca y parecía que no iba a progresar, parecía que no me alcanzaba para ser jugador, extrañaba a mi familia, tenía 15 años y decidí pegar la vuelta para mi casa”, explica Luis Chávez, mediocampista del Pachuca, que formaba parte de la generación de Iván Ochoa y Salomón Ubias, subcampeones del Mundo Sub-17.

El camino era seguir los pasos de su padre, trabajando en los Estados Unidos desde hace más de 10 años, o continuar la escuela, pero un entrenador de Xolos le pidió que fuera a hacer un intento más en el futbol.

“Mi idea era no volver a jugar, yo quería estar con mi familia. De hecho empecé a ir a la escuela cuando me salí, regresé a la prepa, ya tenía otros planes. No estuve buscando al futbol y aún así apareció la oportunidad, porque me habló Óscar Ruelas que era mi entrenador en Jalisco y me dijo que había una posibilidad en Xolos”, recuerda Chávez. “El mismo entrenador que me llevó a Pachuca tenía un sobrino que dirigía una filial de Xolos de Guadalajara, me invitó, me quedé”.

La zurda de Luis Chávez, “tiene un bazucazo en esa pierna”, dicen sus entrenadores, no sólo llamó la atención del conjunto de los Xolos de Tijuana, sino también ha acaparado la mirada de Chivas y América, pero regresó al punto inicial: Pachuca.

“El llamado es una recompensa al sacrificio de siempre vivir solo, ahora a pelear por un lugar en la Selección Mexicana”, asegura Luis Chávez, que estará en el microciclo con Gerardo Martino, esperando ser requerido para el compromiso contra Costa Rica.