¿Qué pasará con el proceso de arqueros que impulsó Carlos Queiroz en la Selección Colombia?

Desde su llegada a la Selección Colombia, Carlos Queiroz, quiso cambiar el perfil de los porteros y acercó a Álvaro Montero, Aldair Quintana y Eder Chaux como alterantivas para David Ospina.

El entrenador portugués sostuvo que una de sus preocupaciones estaba en la talla de los guardametas, los cuales no cumplían con los estándares europeos que exigen a futbolistas corpulentos y de gran altura.

Empezó una cruzada para encontrar a los porteros que acompañarían a Ospina en el seleccionado. Por esa razón, hizo un cambió en la estructura del cuerpo técnico y optó por salir del preparador de arqueros, Eduardo Niño, para darle paso al irlandés Des McAleenan, quien llegó para acompañarlo y preparar a los nuevos arqueros que llegarían al equipo.

"Empezamos a trabajar con el entrenador de porteros que llegó ahora, esta decisión hace parte de las opiniones que tengo para desarrollar algunas áreas en el fútbol colombiano y estamos intentando que la FCF dé unos pasos adelante y trabajar con un grupo de porteros profesionales, que piensen en fútbol de Colombia 24 horas por día y todo el año. El tema de los porteros estaba un poco debilitado en la Selección, hay que trabajar más. Cuando vemos arqueros de Brasil y Argentina saliendo para todo el mundo. No hay razón para que los arqueros de Colombia no lo hagan", decía el DT en una rueda de prensa previa a un juego amistoso ante Brasil.

En su paso por nuestro país, trabajó con siete porteros: tres que actúan en el fútbol internacional y cuatro de la Liga colombiana. David Ospina, Camilo Vargas, Iván Arboleda, Diego Novoa, Aldair Quintana, Eder Chaux y Álvaro Montero fueron los elegidos para iniciar el nuevo proceso.

El recambio en el arco empezó con los partidos amistosos frente a Japón y Corea que se disputaron en la fecha FIFA de marzo de 2019. En esa oportunidad fueron convocados Camilo Vargas, Iván Arboleda y Álvaro Montero, que llegó a última hora por la baja de David Ospina.

Vargas sería el portero titular frente a la Selección nipona y Arboleda tendría la oportunidad, por primera vez, de defender el arco Tricolor ante los coreanos. Esta sería la primera y última vez del arquero de Banfield en la era Queiroz actuando como titular, debido a su bajo rendimiento ante los asiáticos.

A partir de ahí, empezaron otros cambios más radicales por parte del estratega portugués en el arco, y uno de los primeros estuvo enfocado en Camilo Vargas a quien empezó a apartar del grupo por razones personales que estaban relacionadas con la edad del jugador y su biotipo. Esto se dio en la primera etapa del técnico en la selección y lo demostró en la Copa América cuando Ospina no pudo ser titular ante Paraguay y decidió remplazarlo con Álvaro Montero. En su segunda etapa cuando empezaron las Eliminatorias hubo un cambio en Queiroz, que contó con el arquero de Atlas y lo utilizó como inicialista ante Venezuela y Chile, tras la ausencia de David.

Otro de los cambios más importantes en el arco nacional se dio con la llegada de Eder Chaux, Aldair Quintana, Álvaro Montero y Diego Novoa, este último solamente hizo parte de un microciclo de entrenamientos que se realizó en la sede deportiva de la FCF en la ciudad de Bogotá. Los otros tres empezaron a estar regularmente en las convocatorias de la selección.

Con los nuevos guardametas el entrenador dejó claro que quería jugadores de talla europea, con más juventud, para que se fueran formando y más adelante tuvieran el nivel necesario para hacer parte del cambio generacional del combinado Tricolor y remplazar a David Ospina cuando este decidiera retirarse.

Ahora, con la salida de Carlos Queiroz habrá que esperar la llegada del nuevo adiestrador para conocer su metodología de trabajo y saber si seguirá contando con los mismos arqueros que estuvieron durante el proceso del portugués.