Polémica por la acusación del ministro del Interior a Benzema de vínculos islamistas

El ministro francés del Interior consideró que jugadores de la fama de Benzema "tienen una responsabilidad" e influencia sobre la juventud que podían haberle llevado a ser más ecuánime


Las declaraciones del ministro francés del Interior, Gérald Darmanin, acerca de que el futbolista Karim Benzema tiene vínculos con los hermanos musulmanes, generaron este miércoles polémica en el país tras pasar inadvertidas en un primer momento.

"El señor Benzema tiene vínculos, todo el mundo lo sabe, es notorio, con los Hermanos Musulmanes", aseguró Darmanin en la noche del lunes en el canal televisivo Cnews.

El ministro había sido previamente preguntado por el mensaje que el exjugador del Real Madrid había colgado en las redes sociales de apoyo al pueblo palestino, que contrastaba con su silencio en lo referente a los ataques terroristas de Hamás contra Israel del pasado día 7.

Darmanin consideró que jugadores de la fama de Benzema "tienen una responsabilidad" e influencia sobre la juventud que podían haberle llevado a ser más ecuánime.

Pero fue más tarde, cuando respondía a una cuestión sobre las acciones de su Gobierno para contrarrestar el terrorismo yihadista en territorio francés, cuando Darmanin lanzó su acusación contra el futbolista.

"Desde hace semanas me intereso particularmente (...) en los Hermanos Musulmanes", dijo el ministro, que en ese momento aludió a los supuestos vínculos de Benzema con ese grupo islamista, reconocido como terrorista por Arabia Saudí, país en el que ahora juega el exmadridista.

Esa parte de declaraciones del ministro, realizadas en el momento en que Francia reforzó la seguridad en su frontera con Bélgica tras el atentado islamista de Bruselas de la tarde del lunes, no tuvieron eco en Francia hasta que fueron recogidas a última hora del martes por algunos medios españoles.

Este miércoles, fuentes del Ministerio del Interior justificaron la acusación lanzada por Darmanin en varias acciones del jugador que constituyen "una deriva hacia un islám duro, riguroso, característico de la ideología" de los Hermanos Musulmanes "que consiste en difundir normas islámicas en diferentes espacios de la sociedad, sobre todo en el deporte".

En declaraciones a RMC Sport, las fuentes de Interior recordaron varios casos en los que se vio implicado Benzema, como su negativa a cantar La Marsellesa en los partidos con Francia o su "proselitismo" en las redes sociales "a favor del culto musulmán".

También recordaron que el delantero se fotografió junto al imán de Meaux, investigado en el marco del asesinato del profesor Samuel Paty, decapitado en 2020 por un islamista de origen checheno.

Otro ejemplo es el apoyo de Benzema al luchador ruso Khabib Nurmagomedov, que publicó un mensaje deseando "que el Todopoderoso desfigure a esta basura" de Emmanuel Macron y "a todos sus discípulos que, en nombre de la libertad de expresión, insultan la fe de más de 1.500 millones de musulmanes".

Para Interior, todos estos casos no permiten llevarle ante los tribunales, pero "constituyen una señal particularmente ambigua para un deportista que tiene tanta audiencia".

Benzema, de 35 años, que jugó 97 partidos internacionales antes de poner fin a su carrera con la selección francesa en 2022 por los constantes desencuentros con el seleccionador, Didier Deschamps, juega desde esta temporada en el Al-Ittihad, tras 14 temporadas en el Real Madrid.

El pasado día 15 envió un mensaje de apoyo al pueblo palestino a través de las redes sociales: "Todos nuestros rezos para los habitantes de Gaza, víctimas una vez más de esos bombardeos injustos de los que no se salvan ni mujeres ni niños".

Otros futbolistas franceses también mostraron su respaldo al pueblo palestino sin haber condenado el atentado de Hamás. Es el caso del bético Nabil Fekir, quien mostró su "apoyo indefectible al pueblo palestino" que "sufre un 'apartheid' desde hace demasiado tiempo".