Identificamos las "triples amenazas" del futbol y las futuras figuras de Europa

Llamarlo "triple amenaza" podría ser limitante, pero a razón por la cual Lionel Messi es el mejor futbolista de la historia es porque fue el mejor regateador, pasador y rematador


Puede que Erling Haaland sea el mejor futbolista del mundo, pero no puede regatear ni pasar adversario. O sea: sí es capaz de hacerlo, y hace ambas cosas mejor que prácticamente el resto de los seres humanos que alguna vez han intentado regatear o pasar un balón de fútbol. Sin embargo, en comparación con sus colegas (el resto de los mejores atacantes del fútbol), es terrible cuando lo intenta.

A pesar de jugar en uno de los equipos de más férrea filosofía de posesión de todo el mundo, Haaland se ubica en el cuarto percentil entre todos los delanteros de las Cinco Grandes Ligas de Europa en promedio de pases intentados por partido durante el último año. Y se encuentra en el percentil 27 en regates exitosos. Si presenciamos dos partidos del Manchester City, puede que veamos a su artillero titular desbordar a un defensor rival con regates una sola vez.

El otro día hablé con alguien que ayudó a formar un equipo que alzó dos títulos de Champions League y múltiples trofeos a nivel doméstico. Me dijo que, a la hora de reclutar atacantes, intentan evitar jugadores con el perfil de Haaland. No a Haaland en particular (es un goleador tan productivo que se le ficha y después se resuelve todo lo demás); sino a jugadores de élite, aunque unidimensionales, que exigen que el resto de la plantilla haga sacrificios para compensar sus deficiencias.

Por el contrario, este ejecutivo y su club prefieren lo que él denomina como "triples amenazas". "Si eres capaz de pasar, rematar y regatear, eres una triple amenaza", indicó.

Si bien es probable que estos jugadores no entren en el (por ejemplo) percentil 99 de los goleadores como Haaland, sí se ubican en el percentil 80 de los tres aspectos; y la ventaja de este tipo de jugador es que encajan prácticamente de forma natural y se complementan de inmediato. Si un atacante es una amenaza para regatear, regatear o pasar en cualquier momento, la defensa debe respetarlo. Eso abre espacios para el resto de los atacantes y luego, la reacción en cadena sigue su desarrollo mientras éstos se pasan el balón. Además, esta distribución de talento permite movimientos fluidos e impredecibles en la delantera y facilita compensar las lesiones cuando todos son capaces de jugar en cualquier posición y ocupar cualquier rol.

Por supuesto que sólo un puñado de equipos en el mundo son capaces de fichar a esta clase de jugadores. "La mayoría de los equipos debe llegar a un compromiso", me indicó. “Es un poco como esa idea de que puedes tener jugadores baratos, rápidos o buenos. Elige uno de los tres”.

Sin embargo, creo que es sensato intentar identificar jugadores que no tienen una habilidad especialmente destacada, pero que funcionan en todo a un nivel superior al promedio. Por eso, primero utilizaremos algunas estadísticas rudimentarias para identificar a las mejores triples amenazas del fútbol y después, veremos si podemos encontrar a algunas potenciales estrellas del futuro.

La triple amenaza definitiva

Un rápido aparte antes de proseguir con todos los jugadores que actualmente militan en una de las Cinco Grandes Ligas de Europa. Llamarlo "triple amenaza" podría ser limitante, pero a razón por la cual Lionel Messi es el mejor futbolista de la historia es porque fue el mejor regateador, pasador y rematador del mundo; todo a la vez, durante más de una década.

A los efectos de la primera parte del presente ejercicio, analicé a los jugadores que cumplen con los siguientes criterios de acuerdo con los datos de Stats Perform, desde el inicio de la pasada campaña en las Cinco Grandes de Europa:

• Al menos 2.000 minutos jugados

• Al menos 3.0 intentos de remate por cada 90 minutos de actividad

• Al menos 2.5 pases completos hacia el área rival por cada 90 minutos

• Al menos 2.0 regates completos por cada 90 minutos

Solo siete jugadores satisfacen todos los puntos de referencia. Seis siguen jugando en Europa y Messi es el séptimo. El resto tiene edades que oscilan entre 20 y 27 años. Messi tiene 36.

En la pasada temporada vistiendo la camiseta del Paris Saint-Germain, Messi promedió 4.1 tiros por cada 90 minutos, 5.3 pases hacia el área rival y 3.2 regates. Entonces sí, obviamente, la principal razón por la cual se hizo con su octavo Balón de Oro es su Copa de Oro con Argentina, pero tampoco es que se limitara a cobrar su sueldo en París. Seguía haciendo lo que siempre hace: de todo, y mejor que casi nadie.

Seis triples amenazas

No lo van a creer, pero Kylian Mbappé también figura en la lista. Y yo estaría dispuesto a llegar al extremo de calificarlo de amenaza cuádruple. No solo es dominante cuando recibe el balón, también cambia dramáticamente la geometría del rival con todo lo que hace sin el esférico. Si no respetas la habilidad de Mbappé para desequilibrar las defensivas rivales, concederás muchos goles cuando éste genere pases detrás de tu zaga.

La siguiente imagen muestra cómo Mbappé se compara con el resto de los delanteros de las Cinco Grandes Ligas de Europa en varias estadísticas clave y, bueno...

Lo hace todo. Y con solo 24 años, Mbappé ya “no defiende” a un nivel de veterano.

¿Qué hay de los otros nombres, esos que no son tan evidentes? Empezaremos con un par de extremos de la Serie A que parecen destinados a convertirse en un momento no muy lejano en dos de los fichajes más costosos del mundo: Raphael Leao (AC Milan) y Khvicha Kvaratskhelia (Napoli).

El primero tiene 24 años. Pueden ver esto y lo entenderán todo:

https://www.youtube.com/watch?v=sQf8avfR4_A

Por su parte, Kvaratskhelia solo tiene 22 años. Con los relativos problemas del Napoli esta temporada, podría parecer que la superestrella que surgió de la nada en la campaña pasada ha vuelto por fin a la tierra. Pero no es así, en absoluto. "Kvaradona" marca y asiste en cantidades similares a las del año pasado; no obstante, su promedio de goles + asistencias esperadas (excluyendo penales) ha dado un salto importante, pasando de 0.51 por cada 90 minutos a 0.78. Kvaratskhelia también lleva el balón al área rival con mayor frecuencia que el año pasado y desborda más defensores con sus regates.

Después de esta dupla, el Barcelona y Bayern Munich tienen sus triples amenazas establecidas y en la cumbre de sus carreras: Raphinha y Leroy Sané, respectivamente. Luego, tenemos al nombre más interesante de la lista: el volante del Lyon Rayan Cherki.

Es desconcertante ver que Cherki no ha jugado más de 52 minutos en un partido desde septiembre pasado. Quizás tenga que ver con el hecho de que el Lyon ha sumado cuatro puntos en 10 encuentros y actualmente ocupa el sótano de la tabla de la Ligue 1. Cherki cumplió 20 años en agosto pasado, pero en el último año calendario se ubica en el percentil 88 entre los volantes ofensivos y extremos en promedio de remates por cada 90 minutos; el percentil 99 por pases hacia el área rival y el percentil 97 en regates exitosos.

Es el jugador sub-21 más deslumbrante del mundo que no juega con un súper club. De acuerdo con el algoritmo de jugadores similares desarrollado por FBref, los tres jugadores con mayores similitudes a Cherki son Sané, el extremo del Real Madrid, Vinicius Junior y Kvaratskhelia. Esa no es una proyección. Nos referimos a los jugadores más similares a él en este momento. Aún le faltan cinco años para alcanzar su plenitud de condiciones.

Las triples amenazas del futuro

Si bajamos el umbral en 0.5 en las tres estadísticas (al menos 2.5 remates, 2.0 pases al área y 1.5 regates exitosos por cada 90), la lista se amplía a 22 jugadores.

La mayoría son bien conocidos o no son legítimos objetivos de fichaje. Entre los jugadores mayores de 30 años, tenemos al extremo del Almeria Adri Embarba (31 años) y el delantero del Galatasaray Wilfried Zaha (30 años). Son los jugadores de mayor edad en la lista no llamados Lionel Messi.

Después tenemos a un grupo de jugadores en plenitud de condiciones que actualmente juegan con clubes grandes o solían jugar con clubes grandes: Paulo Dybala (Roma, 29 años), Kingsley Coman (Bayern Múnich, 27), Marcus Rashford (Manchester United, 26), James Maddison (Tottenham, 26) y Ousmane Dembélé (PSG, 26). No parece que ninguno de ellos vaya a marcharse pronto a otro club. Se puede decir lo mismo de figuras como el madridista Rodrygo (22), que acaba de asegurar su permanencia en el Bernabéu hasta 2028; y Jamal Musiala (Bayern, 20), dos jóvenes estrellas que aún no han alcanzado la plenitud.

Así que nos quedan seis. Uno de ellos acaba de fichar por un nuevo equipo en el mercado de verano por €55 millones: el delantero del Aston Villa, Moussa Diaby (24). Eso se debe en gran medida a su habilidad para aportar en tres aspectos diferentes. El francés no ha perdido tiempo, jugando cerca del 90% de los minutos del equipo que actualmente ocupa el quinto puesto de la tabla de Premier League.

Dos de los otros ya han alcanzado el punto culminante de su nivel físico: el delantero del Atalanta, Ademola Lookman (26) y el mediocampista del Crystal Palace, Eberechi Eze (25). El primero se encendió en media campaña con el RB Leipzig en 2016, pero no ha logrado igualar ese nivel en años posteriores. Ha sido excelente con el Atalanta en un papel más limitado, en vez de ser titular de todos los días. Es más fácil alcanzar esos hitos estadísticos cuando no se juega tan a menudo.

Sin embargo, Eze ha jugado más minutos con la excepción de cuatro de los 21 jugadores calificados durante las dos últimas temporadas. Y figura a pesar de vestir la camiseta de un equipo de media tabla de la Premier League, frecuentemente como mediocampista. Considerando que ahora todos los equipos de la Premier League son ricos, su fichaje no será barato. Pero me interesa mucho ver cómo su juego polifacético encaja en un plantel que juega en Champions League.

Donyell Malen (Borussia Dortmund, 24) ya juega en un plantel que disputa la Champions, y encabeza a todos los extremos y volantes ofensivos de las Cinco Grandes Ligas de Europa en promedio de remates por cada 90 minutos en los últimos 365 días. Lazar Samardzic (Udinese, 21 años) estuvo a punto de militar en un plantel que juega en Champions, pero su fichaje por el Inter Milan se cayó durante el periodo estival. Considerando su edad y la calidad del equipo con el que juega, Samardzic es un objetivo mucho más interesante. Pero Malen irrumpió en la Eredivisie holandesa jugando varias temporadas con el PSV Eindhoven antes de darse un tiempo para encontrar su ritmo con el Dortmund. Podría ser una especie de sorpresa tardía.

El problema con ambos jugadores tiene dos aristas. Primero, ambos apenas alcanzan el umbral de pases. Y segundo, Messi ha jugado más minutos en ligas domésticas en Europa que cualquiera de ellos desde el arranque del torneo pasado. Su eficiencia por minuto rara vez mejora con un incremento del tiempo de juego. Y con cualquier aumento del tiempo total, su rendimiento de pases podría sufrir, negándoles cualquier intención de convertirse en triples amenazas.

Nos queda uno: el delantero del Sassuolo Armand Lauriente (24 años). Es un regateador tremendo, pero ningún aspecto de su producción particular roza niveles de elite. El portal Transfermarkt estima que su valor de mercado solo se acercaría a los €18 millones. Sin embargo, Laurienté clasificó a nuestra lista a pesar de una carga relativamente pesada de minutos (3.264) desde el arranque del torneo pasado, vistiendo la camiseta de un equipo de media tabla del Calcio. Además, varias métricas que intentan estimar el impacto general de un jugador califican a Laurienté mucho mejor de lo que cabría esperar de un atacante que solo marcó seis tantos (excluyendo penales) en el torneo pasado.

Quizás Laurienté sea el jugador modelo para este ejercicio. Ninguno de los aspectos de su juego se destaca por sí solo como una habilidad que ayudaría a un buen equipo a ganar más partidos, en comparación con los cientos de extremos asequibles disponibles en el mercado. Pero cuando lo sumamos todo, podríamos tener a un jugador más valioso de lo que cualquiera podría imaginar si nos limitamos a examinar sus principales estadísticas o vemos todos sus partidos.

Si yo trabajara con un equipo de Premier League, le daría la oportunidad. A ese precio, ¿no lo harías tú?