Van Persie, de verdugo de México a maestro de Stephano Carrillo

El exjugador del Arsenal y Feyenoord formaba parte del equipo que derrotó a México en los octavos de final de Brasil 2014


Van Persie estuvo el día que México acarició el quinto partido en una Copa del Mundo. Más de una década después, el ex delantero de los Países Bajos prepara a los delanteros que se espera lleven a la Selección Mexicana a unos cuartos de final del Mundial. Su último alumno, Stephano Carrillo.

"En la madurez futbolísticamente he crecido, en lo personal también, me fui sólo. En el futbol he aprendido mucho; el staff son jugadores de alta calidad, Robin Van Persie me ha ayudado bastante. He mejorado mucho gracias a él", dice Stephano Carrillo, a unos días de disputar el torneo Maurice Revello con la Sub 20 de México.

Van Persie formaba parte del equipo que derrotó a México en los octavos de final de Brasil 2014. La vez que la Selección Mexicana iba ganando al minuto 88 y terminó perdiendo por 2-1 en tiempo de reposición.

Ahora, desde el Feyenoord, primero ayudó a que Santi Giménez mejorara sus cualidades como delantero, y ahora, como entrenador del primer equipo, se centra en Stephano Carrillo, un atacante de 19 años que luce como uno de los principales prospectos en el ataque de México.

"Obviamente, Van Persie es un nueve muy bueno, top en Holanda. Me ha dado consejos de movimientos. Esa madurez de delantero, de no siempre estar alterado, sino saber hacer lo que te toca y estar en el momento que se necesita", reconoce Carrillo.

A Carrillo lo comparan con Santi Giménez, debido a que el ahora atacante del Milán se creó fama de goleador antes de marcharse al Calcio. Stephano es diferente, tiene 19 años y aún no se presenta como una solución para el Feyenoord, sino que es un proyecto a futuro que se espera pronto explote.

"Cuando recién llegué, hablé con Dennis Te Kloese: no tengo presión de nada, sólo demostrar por qué me eligieron, que no tengo presión y que sabía qué jugador soy', recuerda Stephano Carrillo.

Van Persie pasó de ser el verdugo de México a convertirse en el maestro de dos de los delanteros más destacados del balompié mexicano.