La Selección Argentina volverá a reunirse después del Mundial 2026 con una particularidad que atraviesa cada decisión: Lionel Messi ya anunció que no continuará con la camiseta albiceleste, pero todavía tendrá una última noche. La AFA lo convocó para el 6 de octubre ante Benín, en el Monumental, en el partido que marcará su despedida oficial del seleccionado. Antes habrá dos encuentros, ante Bolivia y Burkina Faso, que permitirán empezar a mirar hacia adelante.
El calendario, entonces, tendrá dos velocidades. El 30 de septiembre, en Córdoba, y el 3 de octubre, en Buenos Aires, Argentina deberá empezar a imaginar su vida sin el capitán. El 6, en cambio, el Monumental se convertirá en el escenario del último capítulo de Messi con la Selección. Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso también fueron convocados exclusivamente para ese encuentro, mientras Nicolás Otamendi se sumó posteriormente con el mismo objetivo.
https://t.co/VljyDXYJca
— 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) September 15, 2026
En el medio aparece Lionel Scaloni, cuyo futuro tampoco está definido. El entrenador tiene contrato hasta diciembre y volvió a hablar después de varias semanas de silencio. Su respuesta fue abierta, aunque suficientemente significativa para entender que la reconstrucción puede tenerlo nuevamente al frente: “Lo intentaremos, estemos nosotros o no”.
La escena que se prepara tiene una particularidad difícil de repetir: mientras una generación se reúne para despedir a su capitán, otra empieza a reclamar espacio. Messi lo dejó escrito al anunciar su retiro: “Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”. Ahora Scaloni deberá comprobar quiénes están preparados para ocupar esos lugares.
Argentina y dos partidos para empezar a vivir sin Messi
Bolivia y Burkina Faso tendrán un significado futbolístico especial. Serán los primeros compromisos de la Selección después del Mundial y, además, los dos únicos de esta serie que se disputarán sin Messi. El partido ante Bolivia será el 30 de septiembre en el estadio Mario Alberto Kempes, mientras que Burkina Faso llegará al Monumental el 3 de octubre. Tres días después, el mismo estadio recibirá a Benín para la despedida del capitán.
La diferencia entre esos partidos y el último encuentro es importante. Ante Bolivia y Burkina Faso, Scaloni podrá observar cómo responde el equipo cuando Messi ya no está disponible y cuando tampoco estarán De Paul ni Lo Celso. Serán dos oportunidades para probar asociaciones, repartir responsabilidades y empezar a detectar quiénes pueden transformarse en piezas habituales durante los próximos años.
El propio entrenador planteó esa necesidad. “A partir de ahora se abre un paréntesis, vamos a darle oportunidad a eso”, explicó Scaloni al hablar de los futbolistas que aparecen detrás de los campeones y subcampeones del mundo. También aclaró que el criterio no estará determinado exclusivamente por la edad: “La edad no es sinónimo de nada, se quedarán o vendrán nuevos siempre y cuando rindan en sus equipos y nosotros consideremos que tengan que estar”.
La frase marca el criterio para esta nueva etapa. Hay jugadores jóvenes que ya forman parte del proceso, otros que acaban de ser convocados y varios futbolistas de experiencia que todavía pueden conservar un lugar. La renovación tendrá competencia interna y estará determinada por el rendimiento.
Entre las caras que ganan espacio aparecen Nicolás Paz, Franco Mastantuono, Giuliano Simeone, Valentín Barco, Matías Soulé, Gianluca Prestianni, Santiago Castro, Agustín Giay y Román Vega. La convocatoria también incluyó regresos como los de Leonardo Balerdi y Juan Foyth. La FIFA destacó precisamente la combinación entre futbolistas que ya conocen el proceso y nuevas incorporaciones.
El último partido de Argentina ante Benín será otra historia: el adiós a Messi
El 6 de octubre tendrá una carga diferente. Messi volverá a ponerse la camiseta argentina en el Monumental para despedirse ante el público que lo acompañó durante buena parte de su carrera internacional. Claudio Tapia explicó la decisión de la AFA con una frase que resume la dimensión del homenaje: “Hemos tomado la decisión de invitar al mejor jugador del mundo, al emblema de nuestra Selección, a nuestro capitán Lionel Andrés Messi, para que pueda tener la despedida que realmente se merece”.
La AFA también invitó a los campeones del mundo de Qatar 2022 y a sus familias para acompañar al capitán. El encuentro frente a Benín tendrá así una dimensión colectiva: estarán varios de los futbolistas que compartieron con Messi el tramo más importante de la historia reciente de la Selección y, al mismo tiempo, algunos de los nombres que deberán continuar el camino después de su salida.
Rodrigo De Paul será uno de ellos. El mediocampista, que estará únicamente para ese partido, reconoció que todavía intenta no anticipar lo que ocurrirá esa noche. “No me lo puse a pensar. Tampoco quiero pensar mucho en ese día porque siento que va a ser muy emocionante”, dijo. Después definió lo que representa Messi para esa generación: “Vamos a despedir a un jugador que nos marcó para siempre, que nos hizo soñar, nos dio ilusión”.
De Paul incluso eligió una palabra que resume la relación entre Messi y la Selección durante dos décadas: ilusión. “Es muy difícil que el ser humano viva con ilusión y Argentina la tuvo durante 20 años”, expresó. Y agregó sobre la última noche del capitán: “Ojalá que ese día pueda llevarse todo el amor que sembró durante estos 20 años, se lo merece más que nadie”.
Lautaro Martínez también habló desde ese lugar. Después del anuncio del retiro, contó que sabía que el momento podía llegar, aunque la noticia tuvo un impacto particular dentro del grupo. “Sabíamos que en algún momento iba a llegar la noticia, pero cuando llega es fuerte por todo lo que significa Leo para la Selección y para nuestro país. El partido del 6 va a ser espacial y emocionante para todos”, explicó.
El delantero del Inter también reveló qué quiso transmitirle en su conversación privada con Messi. “Tuve la posibilidad de hablar con él y le dediqué unas palabras para agradecerle cómo nos ha enseñado y guiado hacia el triunfo”, contó. En su mensaje público fue todavía más profundo: “Tu liderazgo no estuvo solamente en los goles, las asistencias o los títulos, sino en el ejemplo que nos diste todos estos años representando a nuestra Selección”.
Scaloni también tiene que decidir qué viene después para la Argentina
Mientras Argentina empieza a buscar nuevas respuestas futbolísticas, el entrenador enfrenta su propia decisión. Scaloni tiene contrato hasta diciembre y todavía no confirmó si continuará. Después de la final del Mundial había dejado abierta esa posibilidad y ahora volvió a hacerlo, esta vez con una frase que permite imaginar escenarios diferentes: “Lo intentaremos, estemos nosotros o no. No es lo importante”.
Scaloni también fue claro acerca de la dificultad que supone intentar sostener una etapa tan exitosa. “No va a ser fácil repetir algo así”, reconoció. La Selección llegará a esta nueva etapa después de haber ganado tres títulos consecutivos entre 2021 y 2024 y de haber alcanzado nuevamente la final del Mundial en 2026. Ahora deberá encontrar respuestas en un contexto completamente diferente.
El técnico, además, habló sobre la evolución de su relación con Messi y sobre el contexto que permitió que el capitán alcanzara su mejor versión con la camiseta argentina. “El Messi de 22 ó 23 años fue un futbolista único. Con nosotros también ha jugado bien, pero nos hubiera gustado tenerlo cuando era joven”, explicó. Después destacó el vínculo que encontró con aquel grupo: “Se encontró cómodo con nosotros, con un grupo de jugadores, que fue fundamental para que desarrolle su fútbol”.
Ese punto también forma parte de la tarea que queda. Scaloni deberá construir nuevas sociedades, encontrar otros liderazgos y conseguir que los futbolistas que llegan entiendan rápidamente qué significa formar parte de la Selección. En su mirada, la convivencia tiene un papel importante. “Cualquier momento para estar fuera del entrenamiento es importante”, explicó al hablar de los vínculos internos. Desayunos, mates y asados, según el entrenador, permiten que los jugadores se conozcan de otra manera: “Por el de al lado te duplicas y solo lo haces conociendo al otro”.
La incertidumbre sobre su continuidad agrega otra pregunta al proceso. La Argentina puede comenzar una etapa sin Messi con Scaloni todavía en el banco, o puede terminar el año con una modificación más profunda. Por ahora, el entrenador dejó todas las puertas abiertas.
El recambio ya está en marcha en la Selección Argentina
La convocatoria muestra que el recambio dejó de ser una idea para convertirse en una necesidad concreta. A los nombres que ya habían aparecido durante el ciclo se sumaron futbolistas que tendrán una oportunidad diferente después del Mundial. La AFA amplió la lista con nueve jugadores, entre ellos Santiago Simón, Ezequiel Fernández, Valentín Gómez y varios integrantes del fútbol argentino como Leonel Flores de Boca, Tomás Palacios de Estudiantes y Tobías Andrada de River.
Al mismo tiempo, hay ausencias que condicionarán esta primera prueba. Leandro Paredes recibió una suspensión de diez partidos; Nahuel Molina, de siete; y Thiago Almada, de uno, como consecuencia de los incidentes posteriores a la final mundialista. Paredes, además, reconoció que su futuro con la Selección merece una conversación con Scaloni.
“Va a ser difícil para mí seguir con la Selección”, había dicho Paredes al referirse a su situación. También explicó: “Por la suspensión también, por la decisión de Leo... va a ser difícil que todo continúe como antes”. El mediocampista todavía debe hablar con Scaloni para definir cómo seguirá su relación con la Albiceleste.
La salida de Messi, entonces, puede acelerar una serie de decisiones que ya estaban pendientes. Lautaro deberá asumir una cuota mayor de liderazgo. Julián Álvarez seguirá siendo una referencia ofensiva. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister aparecen como piezas centrales para el mediocampo. Cristian Romero es uno de los nombres que ya fueron mencionados como posible referencia de la nueva capitanía, aunque Scaloni todavía no oficializó al sucesor de Messi.
La camiseta número 10 también quedará rodeada de preguntas. La AFA todavía no anunció quién la utilizará de manera permanente y tampoco existe una designación oficial para la nueva capitanía. El proceso tendrá que resolver esas cuestiones mientras los nuevos nombres intentan ganarse un lugar por sus actuaciones.
La nueva Argentina empezará antes de la despedida
Hay una imagen que resume esta Fecha FIFA mejor que cualquier estadística. El 30 de septiembre, en Córdoba, Argentina saldrá a jugar sin Messi. Tres días después volverá a hacerlo ante Burkina Faso. El 6 de octubre, en el Monumental, el capitán regresará para despedirse rodeado de sus compañeros y de una generación que ya empieza a ocupar los espacios que quedan libres.
Messi había dejado el camino marcado en su propio mensaje de despedida. Scaloni tiene que descubrir quiénes son esos chicos que tomarán la posta, cuánto pueden aportar y qué lugar pueden ocupar en una Selección acostumbrada durante años a organizar buena parte de su juego alrededor del 10.
Lautaro sabe que también habrá una responsabilidad diferente para quienes permanecen. “A mí y a todos nuestros compañeros nos dejaste muchísimo más que recuerdos. Nos dejaste enseñanzas que vamos a llevar con nosotros toda la vida”, escribió sobre Messi. Esa generación será la encargada de transmitir parte de ese aprendizaje a quienes recién llegan.
La Fecha FIFA tendrá, por eso, una secuencia particular. Bolivia será la primera prueba sin Messi. Burkina Faso permitirá continuar esa búsqueda. Benín será el último encuentro del capitán y el momento en que las dos generaciones compartirán el mismo campo. El fútbol argentino empezará a mirar hacia adelante mientras todavía tiene una última oportunidad de mirar a Messi.
El final de una era tendrá fecha, estadio y rival. El comienzo de la siguiente todavía no tiene una forma definitiva. Puede tener a Scaloni, puede encontrar nuevos líderes y puede descubrir nombres que todavía no ocupan un lugar central. Lo que sí tiene es un primer escenario concreto: tres partidos, dos sin Messi y uno con su despedida, para que la Selección empiece a descubrir cómo será cuando el 10 ya no esté.
