La goleada 10-2 del Real Madrid al Rayo Vallecano ¿Estilo o necedad ?

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No todas las semanas tenemos partidos en los que a un equipo profesional le metan 10 goles, este sábado sucedió. Real Madrid le gana 10 a 2 al humilde pero siempre competitivo Rayo Vallecano, del cual soy seguidor desde los nueve años que fui a Vallecas. La franja que cruza su playera y su histórica lucha por mantener la categoría sin lugar a duda hacen que automáticamente lo relacione como mi Puebla F.C.

En las primeras líneas escribo que a un equipo “le metieron” 10 goles, diferenciando totalmente de un equipo que “metió 10 goles”, ya que desde mi perspectiva fue el Rayo y las decisiones de su técnico, asumidas en su totalidad por los jugadores, las que hicieron que el Real Madrid, sin mayor esfuerzo y sin un desenvolvimiento táctico elaborado, se encontrara con la nada despreciable oportunidad de anotar en 10 ocasiones, cosa que no lograba desde 1960.

Desde hace un tiempo se viene hablando mucho de la gran labor de Paco Jémez como DT del Rayo. Los seguidores de este entrenador señalan como sus principales características que es un tipo firme, valiente, fiel a su estilo. El mantener la posesión del balón, el llegar hasta medio campo rival con el control del esférico, hacer que su portero juegue siempre en corto y sus centrales no tiren pases largos, son en gran parte características de éste su “estilo”. Estilo muy parecido al que utilizaba Guardiola en el Barcelona, pero sin olvidar algo que se vuelve fundamental, las características de los jugadores y necesidades de su club.

Desde mi punto de vista la filosofía de juego, el cómo siente el deporte un técnico o su estilo personal, jamás puede dictar en su totalidad el modelo de juego del equipo al que está a cargo. Es cierto que la personalidad y el sentir del líder se tiene que ver reflejado en su equipo, pero únicamente dándole pequeños matices, dándole los detalles, no el grueso. Lo que dicta y te marca la pauta del modelo de juego es, sin duda, las características de tus jugadores en lo individual, y las caracterices de las relaciones dentro de la cancha entre ellos. Por esta razón me parece egoísta, vanidoso y hasta cierto punto ignorante por parte de los DT´s, poner sus prioridades, su filosofía y sus creencias por arriba de las del plantel.

Está muy de moda hablar del estilo de los entrenadores, incluso Valdano en su libro “Los once poderes del líder” menciona que uno de éstos es “el estilo”, haciendo referencia a que es válido perder un partido, pero no es válido perder el estilo, y estoy totalmente de acuerdo. Con lo que no estoy de acuerdo es con que se confunda el “estilo/modelo de liderazgo” y el “estilo/modelo táctico” del entrenador. El primero es firme, no se negocia, es la esencia del líder, es complicado de modificar, entre más cambios o alteraciones sufra menor será su fuerza e impacto. Por el contrario, el segundo (estilo/modelo táctico) es modificable, puede sufrir cambios, los jugadores propios y el rival marcan su pauta y fluctuaciones, en una palabra, se adapta, entre más adaptable sea, más riqueza tendrá.

Tomando la derrota del 10-2 del Rayo Vallecano, por que creo que ejemplifica muy bien a lo que quiero llegar, ¿no será que Paco Jémez confundió los dos tipos de estilo? Al no ajustar adaptando su modelo táctico, y poner sus creencias y un tanto su ego por encima de las necesidades que marcaba el partido y los recursos, los más perjudicados y los que peor se vieron fueron los jugadores. El entrenador está para proteger a sus jugadores, protegerlos escogiendo la estrategia en la que más pueden lucir sus virtudes, protegerlos poniéndoles el entorno que necesitan para que se luzcan, protegerlos para que jugando en equipo sus defectos individuales no queden expuestos. El DT es únicamente un facilitador, alguien que detecta oportunidades, modifica y acomoda el sistema para que todos luzcan en lo individual. El Director Técnico es alguien que se adapta.

Estoy convencido que en el futbol moderno, una de las principales cualidades del entrenador es la adaptabilidad. Es incluso hasta de lógica, un equipo de futbol promedio está compuesto por 24 jugadores y solamente un DT. Es mucho más sencillo que el DT se adapte a los 24 jugadores, a que los 24 se adapten a uno. Adaptarse es acto de sobrevivencia, es un acto inteligente y sumamente compasivo, es fundamento básico de liderazgo. Una adaptación bien llevada y con fundamentos nunca debe de ser sinónimo de perder el estilo.

Como lo comentaba, muchos hablan de lo valiente, atrevido y firme que es Jémez en sus propuesta de juego, pero pocos hablan de lo mal que seguramente la pasan sus jugadores al estar en puestos de descenso (lugar 18 en la tabla general), o el sentimiento que tuvieron en el Santiago Bernabéu. Me parece que este caso es uno de muchos en los que el DT en su afán de mantener su estilo, lo lleva al extremo y cae en la necedad, perjudicando a los más vulnerables, los jugadores.

El DT no es protagonista, el DT (sus creencias, miedos, filosofía, sueños, anhelos, etc.) nunca por arriba de los jugadores.

...esta es sólo mi opinión.

Con información de Isidro Sánchez Macip