Herediano, el club tico experto en rescatar mexicanos

MÉXICO -- Cuando las puertas se cerraron en México, en Costa Rica encontraron una ventana abierta. Había que buscar nuevos horizontes y no dudaron en experimentar ante el interés de uno de los clubes más ganadores de los últimos tiempos en el país centroamericano. El Herediano es el club tico más mexicano en la actualidad. La razón, cuatro jugadores aztecas que se intentan abrir camino y trascender en dicho país.

En tiempos recientes, el equipo rojiamarillo ha destacado por su confianza en los mexicanos y ahora no es la excepción al tener ocupadas sus cuatro plazas de extranjero con el mismo número de elementos de tierras aztecas, gracias a Gerardo Lugo, Omar Arellano, Antonio Pedroza y Aldo Magaña.

En el pasado, hombres como Luis Ángel Landín brillaron en este club costarricense que tiene bien puestos sus ojos en México para saber qué jugadores están disponibles y se les puede ofrecer una nueva oportunidad en el balompié centroamericano. Hay que sacrificar desde aspectos económicos hasta el cambio de residencia y la adaptación a otro país y a una Liga distinta.

"Uno tiene que buscar seguir haciendo su carrera. En México se ha limitado el espacio para el mexicano y a final del día debo seguir con mi carrera y Costa Rica me abre las puertas con el Herediano y estoy agradecido por eso. Estoy contento por estar en un equipo con más mexicanos, la gente nos ha recibido muy bien, nos tienen en un muy buen concepto y la verdad que con muchas ganas de hacer muy bien las cosas acá y demostrar nuestra calidad", compartió Lugo--exjugador de equipos como Tigres, Morelia, Cruz Azul y Querétaro , su último club en México-- en entrevista con ESPN Digital.

Lugo fue el último caso en llegar al futbol tico. Apenas tiene unas seis semanas en su nuevo club y su llegada ocurrió gracias a que en México las opciones de jugar se vieron cada vez más reducidas. Entre el número de extranjeros que se permiten y la necesidad de dar minutos a jóvenes menores de 21 años, complicaron la estancia de un futbolista de 33 años de edad.

"Al no tener oportunidad en México, donde se ha limitado mucho, hay que buscar otras fronteras y estoy experimentado al venir aquí, espero que sea lo que estoy buscando para que me sirva como trampolín para buscar algo más en un futuro, pero me voy a mantener haciendo bien las cosas, con ritmo y jugando y espero después seguir creciendo en mi carrera", compartió.

Costa Rica ha servido como alternativa para los mexicanos al grado que hasta ha salvado carreras. Uno de esos casos es el de Antonio ‘Rooney’ Pedroza, quien de no ser por este país, ya no seguiría más en el fútbol.

"Si no hubiera sido por esa vez que me decidí, probablemente no estaría jugando más al futbol, pero encontré esa oportunidad acá y es muy grato porque el futbol me ha recibido muy bien, es un futbol muy competitivo y eso me deja contento. Si no hubiera tomado esa decisión de venir hace cuatro años, posiblemente hoy me estaría dedicando completamente a otra cosa, pero gracias a la oportunidad que tuve se abrieron las puertas y sigo aquí haciendo lo que más me gusta", valoró el jugador surgido de los Jaguares de Chiapas, quien tuvo un breve paso por el Crystal Palace de la Championship de Inglaterra entre el 2011 y 2012.

El gran responsable de abrir las puertas para los mexicanos es Jafet Soto, un costarricense que brilló en México en clubes como Pachuca o Monarcas. Anteriormente era el entrenador y ahora tiene un puesto directivo.

"Sigo creyendo en el futbolista mexicano. En los cinco campeonatos que hemos ganado han puesto su granito de arena, así que estoy muy contento y convencido en que este mercado se presta al jugador mexicano al que escogemos con pinzas. Sabemos que puede aportar y puede marcar diferencias; la profesionalidad y la seriedad que tienen es importante y los mexicanos que he traído aquí no me han decepcionado", indicó hace unos meses en entrevista con ESPN.


¿POR QUÉ COSTA RICA?

Los cuatro mexicanos que militan en Herediano se han encontrado con un destino que los ha recibido con las puertas abiertas, con un club que persigue éxitos continuos y que quiere trascender a nivel internacional. El futbol de dicho país es visto como una catapulta para regresar a México o incluso abrirse nuevos horizontes.

"Lo que vaya dando el tiempo y los torneos que tenga acá. Estoy a préstamo a un año (del León) y terminando se hará una evaluación, se hablará con la gente correspondiente para ver lo mejor para mí, para el club y para todos y se verá lo mejor para mí, ya sea en México, Costa Rica, China o donde sea, pero que sea lo mejor para el club y para mí", expuso por su parte Magaña, de 22 años, el más joven de los mexicanos en Herediano, quien vive su segunda experiencia en Costa Rica, luego de que militó en Guadalupe en el segundo semestre de 2017, antes de militar en el Celaya a inicios de este año.

"Soy el menor de los cuatro y hace un año que me fue bien acá, así que ahora que se presentó esta oportunidad decidí tomarla porque sé que es un futbol que me viene bien, me siento cómodo y encima es un equipo importante que está en CONCACAF y en otros torneos, así que lo tomo como tal y busco sacarle provecho", valoró el juvenil atacante que pertenece al León en México.


LA RIVALIDAD, SOLO A NIVEL SELECCIÓN

En Costa Rica, a pesar de la gran rivalidad que existe con México a nivel selección, los jugadores aztecas son bienvenidos y consentidos por la afición que los arropa desde el primer momento.

"Al menos en cuanto al club, siempre nos reciben súper bien, nos tratan de maravilla. A mí las dos veces anteriores me han tratado como no tienes idea. No tengo más que palabras de agradecimiento hacia los fans y el club. A nivel de selecciones sabemos que no nos quieren nada, pero el futbolista mexicano se adapta muy bien al tico. Normalmente tenemos buenos papeles y por eso nos siguen contratando", contó Pedroza.

"En lo personal me han tratado muy bien. Claramente hay una rivalidad importante a nivel selección, pero eso no impide que la gente tenga un buen trato con nosotros y me siento agradecido por eso. Incluso eso me ayudó a tomar la decisión de venir. Es un lugar donde me siento bien y lo demás se queda solo como rivalidad", continuó Magaña, quien lleva dos clubes distintos en el balompié tico.


UN MEXICANO SIEMPRE APOYA A OTRO MEXICANO

Los cuatro futbolistas aztecas se tratan de reunir también fuera de las canchas para compartir tiempo juntos y apoyarse en lo que necesiten. Viven en un país con costumbres distintas en el que solo se quieren adaptar y juntos todo es más fácil tanto en el campo como lejos de él.

"Son jugadores que los conozco. Primero los tuve como rivales y ahora son mis compañeros y conozco sus trayectorias de Omar Arellano, de Antonio Pedroza… Con Aldo Magaña es más chico de edad y va empezando en esto, pero nos conocemos bien y estamos teniendo una buena relación. Nos juntamos obviamente para platicar cosas de México", destacó Gerardo Lugo.

Las edades de los cuatro son distintas. Algunos han tenido más éxito que los otros en México, pero ahora los junta el destino y sueñan con trascender, mantenerse en ritmo y llamar la atención de algún club de la Liga Bancomer o de otro lugar. Lo que les vale es seguir en activo y haciendo lo que más les gusta en la vida.

"Es muy grato porque nos apoyamos, nos ayudamos bastante. En mi caso trato de ayudar a los demás, he estado aquí anteriormente y hay algunas palabras que se entienden de distinta manera o algún tipo de comida que se tiene que pronunciar diferentes. Es muy fortificante para uno tener a los compañeros, alguien con quien platicar que sea de tu confianza y eso es importante", señaló Pedroza.

Lo que queda en el camino es buscar el campeonato en Costa Rica y clasificarse a la CONCACAF Liga de Campeones. Es el objetivo de la temporada que apenas tiene dos partidos de haberse iniciado.

"Lo primero es salir campeones en el torneo local y estamos jugando repechaje para pasar a Concachampions. Vamos a tratar de hacer bien las cosas estos seis meses para estar en la Liga de Campeones el otro año", sostuvo Lugo, un jugador que sigue con esa hambre de triunfo y que a sus 33 años decidió emprender una nueva aventura como si fuera un joven de 20. En Herediano han encontrado su oportunidad y no la quieren dejar pasar.