Canario García: "No me tocó ganar nada, pero imaginate salir de mi pueblo y llegar a Madrid"

El exvolante de la selección uruguaya habló sobre su carrera y de su presente como entrenador de juveniles en el PAOK Salónica de Grecia. @PAOK_FC

En entrevista con “Derechos exclusivos” de radio Uruguay, Pablo García, exvolante de la selección uruguaya, habló sobre su carrera y de su presente como entrenador de juveniles en el PAOK Salónica de Grecia.

El “Canario”, que comenzó su carrera profesional en Montevideo Wanderers, contó que siempre fue muy vergonzoso y que le pasó que en algunos entrenamientos en particular cuando era juvenil, no se animaba a ir; teniendo que ser “empujado” por un amigo para no faltar.

García, oriundo de Joaquín Suárez, pequeña localidad de Canelones, relató que su llegada al bohemio se dio porque los muchachos del pueblo se juntaron para ir a un llamado de aspirantes que organizó el equipo del Prado. Allí, el exvolante se enfrentó a un primer problema: los viajes en ómnibus, hasta el día de hoy, le provocan mareos y a veces terminaba vomitando. Sin embargo, pudo superar esto, además de romper con su timidez y empezar a demostrar el carácter que mostró en la cancha a lo largo de su carrera. “Había una cantidad de gurises, como tres equipos y jugué como 15 minutos. La gurisada de Montevideo, que ya se conocían entre sí, se pasaban la pelota entre ellos. ¡Y cómo me iban a ver jugar si no tenía la pelota! Así que tuve que trancar a un compañero mío y sacarle la pelota. Hebert Soler me sacó y dije ‘marché’. Me dijo ‘vení el lunes’. Algo me vio que fui el lunes, entrené 15 min y enseguida me ficharon”, narró el exjugador.

Ese espíritu de lucha en la cancha caracterizó al “Canario” en su carrera, en la que jugó en Peñarol, Atlético Madrid, Milan, Real Madrid, Osasuna, Celta y PAOK, entre otros. Pero, aunque como jugador tenía grandes características, buena técnica y un gran remate de balón, se le recuerda más por su temperamento y trabajo en equipo. “Sin ofender a nadie, uno que sepa más de fútbol ve esas cosas; ahora, de repente, el hincha que mira lo global ve un jugador aguerrido y no tanto lo otro. En España también me decían jugador duro, siempre tuve esa fama y ni que hablar que tuve eso, el uruguayo ya es así, pero también un poco se olvidan de la otra parte. Uno sabe lo que dio y lo que no dio. El fútbol es así, cada uno tiene su opinión”, comentó al respecto.

Aunque vistió camisetas muy gloriosas y jugó dos Copa América y un Mundial con Uruguay, el “Canario” no consiguió levantar ningún trofeo en los equipos que estuvo. A pesar de ello, se mostró orgulloso por lo que consiguió en su paso por las canchas. “No me tocó ganar nada, copas ni trofeos, pero imagínate salir de Joaquín Suárez, que ni semáforos teníamos, y llegar a Madrid jovencito con mi señora… Veíamos un semáforo, y decíamos ‘esto qué es’. Con todas esas cosas, estar solo allí, y que la mujer esté sola con los hijos… No es fácil. Eso es un triunfo”, comentó.