Grito discriminatorio suspende duelo entre Cruz Azul y Monterrey por diez minutos

La afición local insistió en realizar el cántico durante el segundo lapso y el colegiado determinó la suspensión momentánea del duelo

El partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones de la Concacaf entre Cruz Azul y Monterrey fue detenido debido a que se presentó el grito dicriminatorio en el Estadio Azteca.

Los Celestes se pusieron en desventaja en el encuentro desde la primera mitad, los aficionados comenzaron a realizar el grito y ante la insistencia, el silbante César Ramos Palazuelos determinó parar el cotejo a los 60 minutos.

En las pantallas del estadio Azteca se señaló que el encuentro se había detenido porque los aficionados gritaron en los despejes del guardameta de Rayados, Esteban Andrada.

A los 64 minutos, la situación continuó, los seguidores que estuvieron en el inmueble siguieron con la postura de gritar y por ello una vez más se requiero de la detención de las acciones.

El silbante aplicó los pasos de protocolo ante el grito homofóbico y a los 67 el partido fue suspendido por unos minutos, por lo que los jugadores tuvieron que abandonar el terreno de juego.

Mientras tanto, en la grada, elementos de seguridad pública se dispersaron a lo largo y ancho para vigilar a los posibles ofensores de manera más puntual, a la vez que otro sector de seguidores se retiró por los túneles.

Durante el resto del juego, el sonido local se mantuvo atento a cada una de las intervenciones del guardameta de Rayados, para intentar mitigar el grito con los audios que se escuchan como apoyo para Cruz Azul.