El Indio Olivera: "Hasta el final de mis días voy a estar pensando en Peñarol"

play
El Indio Olivera: "Hasta el final de mis días voy a estar pensando en Peñarol" (2:35)

El ex capitán del Carbonero, actual director de relaciones institucionales del club, recordó su llegada y primer día en el Manya en 1970. (2:35)

El Indio Olivera expresó en ESPN su sentimiento hacia Peñarol, recordó su camino hasta llegar al Carbonero en 1969, contó el origen de su apodo y rememoró su último día como jugador aurinegro en 1983: “Yo no me quería ir, yo pensaba: ‘¿Qué me voy a ir de Peñarol si estoy en el mejor equipo del mundo?’”

“Vivo el día a día como lo estoy diciendo, ya hoy estoy acá, tranquilo y ya estoy pensando en mañana. Y creo que hasta el final de mis días voy a estar pensando en Peñarol, deportivamente”, destacó en diálogo con ESPN Uruguay.

Su primer día en Peñarol

“Lo recuerdo, sí. Tenía 17 años, yo jugaba en La Palmita, un equipo de la liga regional de Soca. Un día, estábamos jugando y cuando terminó el primer tiempo salí para tomar agua, no era que habían vestuarios fabulosos, sino que era la cancha. Ahí te sentabas y descansabas 10 o 15 minutos y a jugar otra vez. Ese día vi a un señor hablando con mi padre. ‘¿Quién será ese hombre que habla tanto con mi padre y me mira?’ Volví a jugar y cuando terminó el partido esa persona se me acercó, y me dijo si me gustaría jugar a Peñarol”.

“Yo quedé pensando. ‘¿Peñarol de dónde?’ Porque por ejemplo también está el Peñarol de Pando, que es muy cerca de donde yo vivía. ‘No, Peñarol de Montevideo’. Ahí ya fue algo que la verdad no puedo explicar ni lo que me pasó dentro de mí, lo único que sé que recuerdo, fue que dije ‘Sí, cómo no voy a querer’. Mi sueño era ese, jugar al fútbol y jugar en Peñarol”.

“Al otro día el sueño empezó a realizarse y a cumplirse, fui a Las Acacias, entrené, les gustó a los técnicos y quisieron ficharme enseguida”.

Walter (Daniel en sus pagos) llegó a dejar sin avisar la pensión de Peñarol en Montevideo para volverse a la chacra con sus padres, pero luego lo autorizaron a viajar todos los días.

En sus primeros entrenamientos en Las Acacias, ya lo habían bautizado para siempre: “Luis Varela, un jugador del ‘66, estaba entrenando y yo hice un foul medio fuerte. Y como yo también usaba vincha, él preguntó ‘¿y ese indio quién es?’ Y a partir de ahí quedó El Indio”.

Su partida de Peñarol en 1983: “No me quería ir”

Con el Manya, Olivera ganó el Campeonato Uruguayo en siete oportunidades (1973, 1974, 1975, 1978, 1979, 1981 y 1982), y fue el capitán del equipo campeón en 1982 de la Copa Libertadores y de la Copa Intercontinental.

“Antes de 1982, tuve cuatro o cinco ofertas, de España, de Alemania… Y yo pensaba: ‘¿qué voy a hacer a Alemania? ¿Qué me voy a ir de Peñarol si estoy en el mejor equipo del mundo? No pensaba en la plata ni nada. No me quería ir de Peñarol”.

play
3:52
El Indio Olivera y la Libertadores de 1982: 'Fue algo increíble'

El ex capitán de Peñarol rememoró en ESPN la cuarta CONMEBOL Libertadores ganada por el Manya y contó cómo vivió el final de la revancha ante Cobreloa: "Fernando Morena me salvó".

“Cataldi, que era el presidente, me ayudaba a que no me fuera. Y yo no me iba. Hasta que llegó el momento. En octubre de 1983 jugamos la final de la Libertadores, final que perdimos con Gremio. Y Cataldi me llamó: ‘Mirá Indio, tanto yo como vos estamos aburriendo a la gente. me llamaron de Atlético Mineiro y te quieren allá. Y ahí no dije que no’”.

“En Mineiro la pasé muy bien e hice muchos amigos, jugué con compañeros extraordinarios como Nelinho o Éder. Cuando había llegado al Aeropuerto de Belo Horizonte, el presidente me estaba esperando y me dio la cinta de capitán. Tuve casi tres años siendo el capitán, no ganamos mucha cosa importante peró sí campeonatos estaduales. Tuve una muy linda experiencia ahí también”.

Olivera, quien nació el 16 de agosto de 1952, se retiró en 1985 jugando en Atlético Mineiro, trabajó algún tiempo como entrenador y el 23 de diciembre de 2020 fue designado por Ignacio Ruglio como Director de Relaciones Institucionales de Peñarol.

“Ahora tengo 72 años, pero soy muy cumplidor. Cuando empecé a practicar en Peñarol no faltaba nunca, creo que nunca falté por faltar. Ahora vengo al servicio de acompañante como lo digo yo y no falto ningún día, me comprometo a una cosa y sigo”, destacó en ESPN.

En agosto de 2021, Olivera había afirmado en Radio Sport 890: “El fútbol para mi fue la vida, pero llegó un momento donde se terminó y volver a Peñarol fue como volver a la vida. Me complicó no estar ocupado en algo y no me sentía bien. Me apareció esto y en pocos meses fui recuperando mi alegría. Peñarol me rehabilitó totalmente. Me devolvió las ganas de vivir”.