El hockey inclusivo sigue creciendo en Chile

El primer final feliz fue un junio. El primero porque la historia del hockey inclusivo en Chile recién comienza. Entre el 17 y el 25, el equipo de hockey sobre césped de atletas con discapacidad intelectual viajó a Berlín, Alemania, a participar de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales. Nunca habían viajado, de hecho, no existía ni si quiera un espacio para quienes quisieran practicar con el palo y la bocha, hasta que en 2018 un puñado de personas vieron, entendieron y empatizaron con la necesidad de llevar el hockey a todos. Así comenzó a gestarse.

Una de las protagonistas es Daniela Caram. Tiene 36 años, es mamá de tres hijos, es jugadora de hockey de toda la vida del Country Club, también ex-Diabla y hermana de Camila Caram, hoy capitana de la selección de Chile, y juntas crearon una fundación que genera talleres en colegios que están en lugares más vulnerables con el fin de mostrar este deporte en cualquier sitio.

Con esa actividad y el entusiasmo de dos personas más de su mismo club, comenzó HockIN. “Nació en 2018/2019 con Florencia, ella trabajaba en una fundación con personas con discapacidad intelectual e hizo una clínica, y con Rodrigo Hernández que también juega en el club, y tiene un hijo con Síndrome de Down. Y bueno, y yo con mi afán de que todo el mundo tenga la oportunidad de jugar”, explicó Daniela. “Nos pusimos a conversar. Armamos algunas clínicas durante el 2019, previo al estallido social y luego con la pandemia se complicó todo. Rodrigo tenía un contacto con Olimpiadas Especiales y empezamos a involucrarnos”, relató la exjugadora de selección.

Sobre cómo fue aquella primera experiencia, Caram contó: “Fue muy emocionante. Lo hicimos en una plaza con tres jugadores con discapacidad intelectual y tres que no tenían. Hacía mucho frío, fue en un espacio muy reducido, pero todos quedaron felices. Se abrió un momento único de los jugadores, un hobby y cuesta encontrar esos espacios. Van al colegio o a la terapia, y acá era algo personal y también podían sociabilizar”.

De a poco, con el boca en boca, la difusión que podían en redes o medios, y la gran ayuda de toda la familia del hockey, la cantidad de jugadores fue aumentando y cada vez se acercaban más chicos y chicas a entrenar. Hasta que llegó la propuesta para viajar a Berlín y ser parte, por primera vez porque se incluía este deporte en la competencia, de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales. “Teniendo una cosa muy chiquitita, lo vimos como una oportunidad. Era el trampolín para generar algo más grande, para crecer”, explicó una de sus fundadoras.

Y así fue cómo lograron tomarse el avión y volar alto. Fueron 10 jugadores que terminaron siendo seleccionados luego de una competencia de destreza -en noviembre de 2022- y tras la evaluación de muchas variables como la parte física, de habilidad y también el entendimiento. Quienes quedaron tienen entre 15 y 25 años. “La experiencia fue increíble. Me sorprendió mucho el agradecimiento de los jugadores y las familias. Se les generó su espacio y están haciendo lo que les gusta, eso me emociona mucho. Ni te digo la cantidad de veces que lloré”, dijo Daniela entre risas y los ojos vidriosos recordando algún momento en particular como entrenadora del plantel. Además, se destacó mucho el apoyo que tuvo el equipo en las tribunas porque todos viajaron con sus familias. “Sin dudas, fuimos el equipo más querido. Éramos los más jóvenes y con menos trayectoria y demostramos que el deporte es para todos, no importa la habilidad, la experiencia, se puede”.

Las diferencias en reglamento son pocas. La cancha es más pequeña, se reduce a la mitad, y no hay córner corto, sino que en su lugar se implementa un shoot-out de 10 segundos.

Ahora que regresaron, les toca descansar y cargar energías para lo que viene. En Alemania, el cuerpo técnico con Daniela, Florencia y Rodrigo, estuvo en contacto con otros entrenadores para aprender e intentar aplicar lo que en Europa ya se viene enseñando hace tiempo. En el Viejo Continente los clubes tienen incorporada esta categoría de hockey inclusivo y entonces ellos pueden competir más seguido y crecer con mayor facilidad. El deseo de Daniela Caram es que eso suceda en Chile. A nivel internacional la próxima competencia es en el segundo semestre de 2024 que tendrán el Latinoamericano en Paraguay y para eso quieren tener antes a nivel local un torneo nacional.

Daniela asegura que su hija mayor, de siete años, le enseña a acortar diferencias. “Ella me dice que sólo tenemos distintos ritmos de aprendizaje”, explicó con una sonrisa de admiración para con la pequeña sabia. En definitiva, el objetivo de estos Tres Mosqueteros, Daniela, Florencia y Rodrigo, además de llevar y de hacer del hockey un deporte para todos, es mejorar el mundo. Con la Fundación HockIN, hacen bandera de esta premisa.