Noel Barrionuevo y su partido más importante: ganarle al Trastorno de la Conducta Alimentaria

"Pensé que nunca me iba a recuperar, que nunca iba a ver la vida como hoy la veo" es una de las frases resonantes y contundentes que expresó Noel Barrionuevo al hablar sobre el Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) que logró superar. Una enfermedad que fue diagnosticada en su adolescencia, que llevó con ella durante todo su proceso con Las Leonas y de la cual habla tanto en su libro "Un Día a la Vez: Lo que el TCA me quitó y lo que pude recuperar cuando logré pedir ayuda" como en la entrevista exclusiva con ESPN.com.

El mundo conoce a la Noel Barrionuevo campeona del mundo en Rosario 2010, a la triple medallista olímpica, a la campeona de Champions Trophy y a la jugadora que marcó 112 goles en 345 partidos oficiales con la celeste y blanca, pero pocos conocen a la Noe que sufrió bulimia no purgativa y anorexia durante su etapa como deportista y de la cual durante tantos años sufrió. A través de su libro, el cual tuvo un stand en la 50° Feria Internacional del Libro, la exjugadora de Las Leonas comenzó: "Estoy feliz porque pude contar un poco mi historia, que mucha gente no conocía, a través de este libro y también de poder ayudar, que creo que es lo más importante y con ese fin lo escribí".

El momento de expresar en un papel el "infierno que vivió"

Un libro jamás es fácil de redactar, de contar y de darle una historia y mucho menos para una persona que no se dedica a ser escritora, como lo es Noel Barrionuevo que viene de un palo totalmente diferente. Sin embargo, ella, con el objetivo de concientizar sobre este tema, fue fuerte y logró poner en palabras el 'infierno que vivió', tal como lo explica. "Conozco que hay muchísimas personas con estas patologías, que no saben dónde pedir ayuda, viven en un infierno y no ven escapatoria. Yo confío, sé y creo que hay una salida, por eso me animé a exponerme de esta manera con tanta claridad", declaró Barrionuevo.

Sobre la consulta "¿cómo se vivía en el día a día siendo jugadora de Las Leonas y teniendo esta patología?", la campeona del mundo contestó: "Al principio, muy mal. Pensé que nunca me iba a recuperar, que nunca iba a ver la vida como hoy la veo. Siempre era un infierno. Tuve mucha contención cuando comencé con el tratamiento entonces, con esa misma contención, podía ayudarme a rendir en Las Leonas y a tener nuevos vínculos. Creo que eso fue la clave, ¿no? Pedir ayuda. Nadie se tiene que quedar solo con esto, tiene que pedir ayuda".

El momento en el que se dio cuenta que ganó el partido contra el TCA

"Cuando uno no mete a la comida en el medio de una situación problemática que está viviendo, por ejemplo, es cuando te das cuenta que comenzaste a ganarle el partido a esto. Uno empieza a sentir que ya la comida pasó a otro plano y tiene que empezar a hablar de los problemas más profundos que a uno le está pasando. Fue en un momento que hice click, de muchos años y de mucha terapia encima, que dije 'creo que estoy bien' y el tiempo también me lo confirmó", contó con emoción y felicidad.

Héctor Bertera, el ángel que le salvó la vida

En varias entrevistas, Noel siempre que puede habla de Héctor Bertera, su terapeuta que la salvó del infierno que estaba viviendo y la sacó del Trastorno de la Conducta Alimentaria que tuvo. Hoy, lamentablemente, él no está físicamente en este mundo para vivir este momento de Barrionuevo, que no deja de agradecerle y recordarlo con mucho cariño.

"Lo describo como un ángel que se me apareció en el camino. No solo a mí, si no que también a muchas personas que tuvieron la posibilidad de tratarse con él. Es un ángel que me recuperó de un infierno, como dije antes, y de un TCA muy profundo así que todo esto también es por él", comenzó. Y luego continuó hablando sobre él: "Si le pudiera decir algo a Héctor le diría que estoy orgullosa del profesional que fue y de la persona que me hizo ser hoy. Estoy inmensamente feliz y agradecida con él".

Si bien hoy está diagnósticamente recuperada, Noel Barrionuevo comenzó a ganar este partido desde el primer momento que lo combatió. Con ayuda de Héctor, de su familia y de las amigas y compañeras que tuvo en Las Leonas, pero principalmente con ayuda de su voluntad propia para salir adelante. Como en el hockey o en cualquier deporte, no todos los partidos son fáciles de sobrellevar. Pero si hay algo para reflexionar en esta historia que tiene un final feliz es que una Leona como ella no podía perder esta clase de partidos.