Buenos momentos, mismo final

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La Copa del Mundo de Alemania 2006 quedó marcada para los mexicanos por la controversial figura del estratega argentino Ricardo Antonio La Volpe.

Si bien, el 'bigotón, desde lo futbolístico, le dio al Tri una identidad, estilo de juego bien definido y buen funcionamiento, en lo que se refiere a resultados, más allá de ganar una Copa de Oro de la Concacaf y pasar "caminando" la eliminatoria mundialista, Lavolpe no dejó huella en lo que se refiere a títulos.

Muy a pesar de sus exabruptos y sus desplantes con la prensa, se le respetó su proceso de cuatro años, en una labor que también se recuerda por su decisión de borrar de esa cita mundialista, a Cuauhtémoc Blanco, el mejor futbolista mexicano de ese momento.

Quien sí formó parte de aquel seleccionado mexicano que participó en la cita mundialista de Alemania fue Ramón Morales.

"Creo que fue un buen Mundial a secas. Con una primera fase buena, donde México ganó el partido que tenía que ganar, jugando por momentos buen futbol y al final quedamos fuera, en ese juego frente a Argentina, por ese gran gol que anota Maxi Rodríguez", resumió el zurdo.

'Ramoncito' se refiere a aquella media vuelta de Maxi, a los 98 minutos, ya en la disputa del tiempo extra, con un golazo que significó la eliminación para México.

En un duelo celebrado en Leipzing, el 24 de junio, los mexicanos sorprendieron en un inicio a la albiceleste con un planteamiento ofensivo, agresivo, atrevido, que daba dividendos con un tanto logrado a los 6 minutos por Rafa Márquez.

Pero cuatro minutos más tarde, Argentina empató por conducto de Hernán Crespo, un 1-1 que prevaleció lo largo de los 90 minutos del juego y que provocó la definición en tiempo extra.

Frente al seleccionado argentino, Morales tuvo su segunda participación en una Copa del Mundo.

"Sí, jugué contra Angola y frente a Argentina, en uno de los mejores partidos que dio México y de la única forma que podíamos perder era con un gran gol como ese".

¿Fue la de La Volpe una de las mejores Selecciones Mexicanas en Copas del Mundo como se dice?

"Es una cuestión de gustos de cada uno. Lo que sí es cierto, es que jugamos una gran Copa Confederaciones, en Alemania, en 2005, y llegamos al Mundial embalados. Era un equipo que había tenido su proceso de cuatro años, que se trabajó bien con Ricardo y que estaba muy bien preparado".

La Copa Confederaciones de 2005 se recuerda por la buena demostración futbolística del seleccionado de La Volpe, pero también por el escándalo por las expulsiones, en pleno torneo, de Salvador Carmona y Aarón Galindo, por haber dado positivo en controles de dopaje.

"Ese tema no nos afectó porque ustedes lo vieron, México hizo un gran futbol, dejó una buena impresión en esa Copa Confederaciones y yo creo que fue con eso con lo que la mayor parte del mundo se quedó", apuntó Morales.

¿Consideras que el proceso con un solo técnico y no con varios es mejor para la formación de un equipo de cara a un Mundial?

"Yo creo que esa es una gran ventaja. Hay procesos en los que se han hecho necesarios los cambios de técnico para ayudar a resolver alguna situación, para producir algún cambio en el aspecto anímico, pero cuando los procesos van bien, es importante darles continuidad".

La Volpe dejó una marca indeleble con sus encuentros y desencuentros con la prensa, pero ¿cómo era con sus jugadores, en la cancha?

"Era exigente, le gustaba que todos entendiéramos bien el sistema de juego, por eso él platicaba mucho con los jugadores, para confirmar que lo íbamos entendiendo".

A Ramón Morales se le recuerda como un especialista en tiros libres, con una zurda privilegiada que le entregó triunfos a la Selección Mexicana, pero perdió algo de protagonismo durante el Mundial.

"No, lo que pasó fue que en el Mundial, La Volpe decidió quiénes iban a jugar y sólo me tocó participar en el encuentro frente a Angola y de inicio contra Argentina porque estábamos ahí para sumar, no para hacer rencillas dentro del grupo, pues el técnico es el que decide quién juega".