MADRID -- Era muy esperado el momento en que apareciera el astro argentino, Lionel Messi, a la entrega del Balón de Oro en Zúrich, Suiza.
El histórico delantero del Barcelona, recientemente galardonado como el máximo goleador de la Liga Española, llegó ataviado con un traje en color vino eléctrico, mostrando la orilla del cuello en un tono más oscuro y combinándolo con un chaleco en el mismo color.
Mientras su esposa, enfundada en un vestido largo, seguía su camino, Messi se detuvo a firmar decenas de autógrafos sobre camisetas del Barcelona, Argentina y también del Real Madrid.
El aire seco de Leo, como de costumbre, contrastaba un poco con su vestimenta. El argentino atendió, sacando una sonrisa forzada, algunas peticiones de autógrafos.
CRISTIANO, MUY SOBRIO
Por su parte, el delantero lusitano, Cristiano Ronaldo, volvió a mostrar una gran elegancia y sobriedad, tal como pasó en la pasada entrega al Balón de Oro.
La estrella del Real Madrid lucía un traje negro de la marca italiana que suele vestirlo, así como una camisa blanca, en cuyo cuello descansaba un moño negro.
Ronaldo mostró su mejor sonrisa al atender a los aficionados que demandaban su firma en algunas prendas y hojas de papel, así como algunas "selfies".
Al rato, llegó el portugués Cristiano Ronaldo, vestido más clásico, con un traje negro, camisa blanquísima y moño negro.
El campeón de la Champions y último ganador de Balón de Oro también transitó gentilmente junto a los fans ante quienes accedió a regalar su firma.
Al jugador se le veía un tanto nervioso y expectante, ante lo que pudiera depararle el evento.
Por su parte Neuer también optó por un diseño sobrio, el más discreto de los tres nominados. El alemán portó un traje negro con una corbata del mismo color.
