Panamericanos: Jugadoras nacidas en EEUU brillan con México

Dallas Escobedo, quien lanzó por Estados Unidos hasta 2012, es una de las jugadoras nacidas en Estados Unidos que ahora juega por la selección de México en los Juegos Panamericanos en Lima. LUIS ACOSTA/AFP/Getty Images

Cuando Dallas Escobedo aceptó por primera vez una convocatoria a la Selección Nacional de México de softbol, se dio cuenta de algo. Jamás había estado en el país donde tiene raíces.

"Cuando jugaba para los Estados Unidos, mi familia bromeaba que podía cambiarme [a México] si las cosas no salían bien", dijo en entrevista para ESPN Digital la pitcher que compite por México en los Juegos Panamericanos de Lima. Nacida en Arizona, Escobedo jugó por la selección de Estados Unidos hasta 2012, pero cambió su nacionalidad deportiva para el Campeonato Mundial de Softbol Femenil en 2016 cuando Estados Unidos dejó de llamarla.

"Esperé (por Estados Unidos), pero después supe que quería seguir compitiendo a nivel internacional", agregó.

En su calidad de estadounidense con raíces mexicanas, la lanzadora de 27 años de edad tiene bastante compañía en la selección de México en Lima. Doce de las 15 jugadoras en el equipo panamericano de México nacieron Estados Unidos, incluyendo varias que jugaron anteriormente por la selección estadounidense. México se clasificó a las semifinales del viernes, y aspira a jugar por una medalla el sábado.

Escobedo permitió apenas un hit y lanzó cinco entradas en blanco en la paliza 9-0 sobre Perú en la segunda jornada del torneo.

La federación mexicana ha reclutado a docenas de jugadoras de ascendencia mexicana en universidades estadounidenses a lo largo de la última década. Por su parte, en la selección de Estados Unidos han brillado jugadoras de ascendencia mexicana, incluyendo a Jessica Mendoza, analista de ESPN, que ganó el oro Panamericano en 2003 y 2007.

El arribo de jugadoras nacidas en Estados Unidos ha ayudado a México a escalar desde el 16to al quinto puesto en el ranking mundial del World Softball Baseball Confederation (WSBC, por sus siglas en inglés) desde 2015 hasta la fecha. Su mejor resultado en ese período fue un segundo puesto en los Juegos Centroamericanos y del Caribe del año pasado,

"Como Federación, estamos buscando a las mejores para representarnos. Las mejores jugadoras de softbol que quieren jugar con nosotros por sus raíces mexicanas," dijo Rolando Guerrero, presidente de la Federación Mexicana de Softbol en una entrevista reciente. "Hemos hecho visorias en Los Angeles con jugadores que tienen padres o abuelos mexicanos para jugar con nosotros. No tienes idea cuántas cartas recibimos diciendo que quieren representar al país de su sangre."

Softbol no es el único deporte que se ha visto beneficiado de las visorias en Estados Unidos. De los 543 atletas en la delegación mexicana en Lima, 28 nacieron en Estados Unidos, compitiendo en basquetbol, esgrima, futbol, gimnasia, boliche y surf, entre otros.

Hace tres años, el Comité Olímpico Internacional reintegró el softbol en el programa olímpico para los Juegos de 2020 en Tokio. La decisión permitió a la federación mexicana ofrecer la posibilidad de competir por una medalla a más jugadoras que podrían considerar un cambio. La WSBC permite un cambio de selección, siempre y cuando la jugadora tenga la capacidad de adquirir la ciudadanía de su nuevo país.

Danielle O'Toole es una de las jugadoras que aprovecha dicha regla, tras recibir llamadas de México durante siete años.

A sus 25 años, la lanzadora fue figura en Estados Unidos, ganando una medalla de plata y dominando rivales con una efectividad de 0.46 en el Mundial de Softbol del 2017. Además, fue seleccionada para el USA Softball International Cup en 2018. Nacida en California, O'Toole fue estrella en la Universidad de Arizona, y tiene ascendencia mexicana tanto de su madre como de su padre. Al quedarse fuera de la selección estadounidense este año, empezó a contemplar el cambio en serio.

"Para mi significó mucho poder estar [en la Selección de Estados Unidos] y luego - fue difícil, ¿sabes?", dijo la lanzadora, que creció idolatrando a jugadoras estadounidenses como Jennie Finch y Cat Osterman,

Finalmente anunció su decisión de unirse a México el 4 de julio, tres semanas antes de que comenzaran los Juegos Panamericanos.

"Hoy me doy cuenta que mi objetivo es ir a los Juegos Olímpicos", dijo O'Toole. "No quería tener 40 o 50 años y estarme lamentando que no luché por mis sueños."

La posibilidad de participar en eventos internacionales fue una gran razón para que Cheyanne Tarango se uniera a México. La primera base y lanzadora dice que su papá, Andy, le daba mucho orgullo de tener sangre mexicana. Antes de representar a México, jugó para Estados Unidos hasta el 2011. Nacida en Anaheim Hills, California, la jugadora de 25 años creció cruzando la frontera a Tijuana, donde todavía tiene familia.

"Escuchar el himno nacional y saber que estás jugando para un país entero, es un sentimiento muy especial", dijo Tarango.

Para Escobedo, jugar para México también le dio una oportunidad para reconectar con sus raíces.

Tras unirse al equipo, ha visitado varias veces el país donde nacieron sus bisabuelos, transformando lo que parecía antes una posibilidad muy remota en una realidad positiva.

"Es muy padre jugar para México y representar niñas en ambos lados de la frontera", dijo. "Jugar para México es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida".