Lo que dejó Guayaquil para el equipo olímpico argentino de boxeo

El Campeonato Continental Elite Ecuador quedó atrás. Se realizó en el estadio Voltaire Paladines Polo de Guayaquil y fue difundido a través de STAR + y ESPN para toda Latinoamérica. Finalizó el viernes 1ro de abril y tras 172 peleas, permitió ver en acción a boxeadoras y boxeadores que ya son figuras y que, seguramente, serán grandes campeones del mañana.

Para el boxeo argentino, la síntesis fue de una medalla de oro, 3 plateadas y 2 de bronce, con la participación de 5 atletas masculinos y 6 femeninos. El equipo de las mujeres fue el que más medallas obtuvo ya que logró 4 de las 6.

Ya con un pie en el avión –y no es un juego de palabras, porque estaba listo para embarcar hacia Finlandia-, hablamos con Fabricio Nieva, un hombre que viene trabajando con las selecciones de Argentina desde el año 2014. Fabricio y su hermano Santiago, cordobeses de origen, vivieron 18 años en Suecia –su padre debió abandonar el país por razones políticas- y fueron también fueron boxeadores.

Fabricio –nacido el 30 de julio de 1974-, fue campeón sueco en 1994 y 1995. Representante olímpico en Atlanta 96, donde Pablo Chacón logró el bronce compartido con Floyd Mayweather, y medalla de plata en el Panamericano de Medellín, 1997. Ese mismo año compitió en el Mundial de Hungría. En aquel equipo viajó junto con su hermano Santiago, Sergio “Maravilla” Martínez, Javier Alvarez, Guillermo Saputo y Omar Narváez, quien logró una medalla de bronce.

"Viajo a Finlandia para un encuentro de instructores de IBA (International Boxing Association) Estuvimos en Ecuador con Roberto David “Pocho” Arrieta y Daniel González en el equipo técnico. En Argentina quedaron trabajando Víctor Hugo Castro, Mariano Carrera y Omar Narváez, que para nosotros no solo es un lujo sino un gran referente. Omar lleva en realidad más de dos años con nosotros, pero la pandemia frenó todo y ahora si podemos despegar nuevamente", afirmó Fabricio.

En el equipo masculino compitieron en Guayaquil Ramón Quiroga, Angel Palacios, Nicolás Vergara, Mirco Cuello y Rafael Mafauad. Dos de ellos, Vergara en los 57-60 kilos y Quiroga (48-51 kilos) alcanzaron el bronce.

El equipo femenino estuvo compuesto por Aldana Florencia López, con medalla dorada en los 45-48 kilos, Milagros Tatiana Flores (medalla de plata en los 48-50 kilos), Sofía Robles, Milagros Herrera (plata en los 52-54 kilos), Viviana Palavecino y Lucía Pérez, plata en los 65-66 kilos. Aldana Florencia López lleva 3 peleas como profesional, todas ganadas. “La Avispa”, como es llamada, es de Merlo, Buenos Aires.

- Lo de las chicas fue altamente positivo y debo admitir que superaron las expectativas. No por ellas, sino también por la oposición con la que se encontraron. Y en algunos casos, como el de Tatiana Flores, que se trajo una medalla plateada, porque fue su debut en torneos internacionales. Incluso dando ventajas de peso, subiendo o bajando según los casos.

-¿Algún comentario sobre los fallos?

-No de mi parte, quizás podría decir que pensé que había ganado alguna chica y no le dieron la victoria. Pero también es cierto que el margen, a veces, es demasiado pequeño. En estas peleas cada esquina tenía una pantalla y nos daban la información de cómo iba el combate. Y siendo tres asaltos, cuando uno tiene ya dos rounds ganados, la pelea se termina ahí porque no se corren riesgos. Cuando existe un round para cada uno, se viene la exigencia de cerrar bien la pelea. Pero a veces son asaltos tan parejos que no se puede discutir demasiado.

-¿Y cuál es el balance de la actuación de los varones?

-No me gusta decirlo, pero hubo un brote de gripe ya cerca de la competencia que los afectó a todos. Mirco, por ejemplo, no pudo bajar de peso de los 57 kilos subió a 63 y aun así y todo, ganó una pelea y perdió la otra en fallo dividido. Eso también ocurrió con Vergara en los 60 kilos, pero además cayó con Simón Joubert, un cubano de primer nivel que fue medalla de plata. Quiroga se encontró con un gran boxeador como el norteamericano Aaron Hill, que terminó llevándose el oro: hizo lo que pudo. Pero, en general, no llegaron bien por el tema de la gripe. No es una excusa, pero es una realidad.

-¿Y ahora?

-Seguir trabajando, eso es todo. En mayo se viene el Mundial femenino en Turquía y va a ser una prueba muy importante. También están los Juegos Suramericanos, que se van a realizar en Asunción del Paraguay en octubre, o sea que tenemos mucho por hacer.

-Hay que empezar a moverse...

-¡Por supuesto! Empezamos ya en una semana a trabajar para ello; venimos de hacer peleas muy parejas y eso nos alegra mucho. Apuntar a formar un grupo y no apostar a una o dos figuras, como a veces ha ocurrido. En este caso concentramos un mes en el CENARD y hubiéramos necesitado algo más. Tuvimos también guanteos con Brasil y eso fue muy bueno.

-Brasil ha mostrado un gran crecimiento.

-Sí y esto viene de varias competencias anteriores. Brasil fue el mejor equipo en mujeres y el segundo en varones; vienen de un cuarto puesto en los Juegos de Tokio. Salieron primeros en Hungría con 9 medallas de oro, algo inédito. Tienen un gran apoyo económico a diferencia de nosotros, y muchos son los que no pasan al terreno rentado, porque prefieren seguir como están y eso los hace crecer mucho.

-¿Qué fue lo que más te sorprendió?

-Un chico mexicano, de 19 años, (Marco Alonso) Verde Alvarez, oro en los 71 kilos: me dio la sensación de que tiene un tremendo potencial, un gran futuro. Otro que vi muy bien es a Aaron Hill en los 52 kilos, de los Estados Unidos (le ganó en la final al cubano Erislan Romero). Otro norteamericano para destacar fue Jahmal Harding (En la final ante Luiz Gabriel do Nascimiento Oliveira, por error anunciaron vencedor a Harding, hasta que finalmente se conoció que el ganador del oro era el brasileño). No quiero dejar de mencionar a Beatriz Ferreira de Brasil, tremenda boxeadora, campeona mundial, aunque no puedo decir que me sorprendió porque hace rato que está entre las mejores.

-Balance positivo, entonces.

-Sí, aunque uno quiera ganar más medallas, porque es bueno también medir ante quienes se perdió y de qué manera. Todos en general, hicieron muy buen papel, muchas veces con rivales de gran experiencia. A su vez, ya mencioné a las chicas, que hasta volvieron con un oro. Estuvimos trabajando mucho con menores y cadetes, y hoy de esos chicos ya son figuras. Como Victoria Saputo (medalla de bronce en los Juegos Olímpicos para la Juventud, 2018, primera medalla femenina olímpica para Argentina) o los varones como “Bebu” Verón, Mirco Cuello (medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud) o Brian Arregui (medalla dorada en los Juegos Olímpicos para la Juventud) por dar algunos nombres. Esa es la mejor demostración de que el trabajo no ha sido en vano, y nos da más ánimos para seguir mirando hacia adelante.