Ultiminio 'Sugar' Ramos y su amor por México

MÉXICO - Ultiminio Ramos demostró su amor por México durante 56 años, y México no sólo le recibió con los brazos abiertos, sino que supo compensar con ese mismo cariño la entrega que tuvo siempre ‘Sugar’.

Desde Matanzas, Cuba, llegó Ultiminio en 1961 a suelo azteca contratado por sólo una pelea, pero para entonces las cosas no andaban muy bien con el boxeo profesional cubano e hizo caso al manejador Cuco Conde de establecerse en México, con la ayuda del promotor don Miguel de la Colina.

Conde, quien tenía una cuadrilla notable de boxeadores cubanos con Ultiminio Ramos, Baby Luis, Manolo Mora, Robinson García y Félix ‘Chuchu’ Gutiérrez, tuvo que salir huyendo de Cuba por problemas con Fidel Castro, al que según la versión del periodista mexicano Ernesto Castellanos, de cercana relación con el manager, abofeteó antes de que llegara al poder.

“Contaba Conde que alguna vez abofeteó en las escalinatas del Capitolio a Fidel Castro antes de la Revolución Cubana, y cuando llegó Fidel al poder quiso castigar a Cuco Conde, pero le avisaron que estaban incautando algunas de sus cosas y propiedades, que le estaban buscando para encarcelarlo y huyó hacia México”, recordó Castellanos.

Una vez en México, Cuco llamó a sus peleadores pensando además que Fidel Castro estaba comenzando a golpear al deporte profesional. Un año después llegaría José Ángel ‘Mantequilla’ Nápoles a la cuadrilla en recomendación del propio ‘Sugar’, apodo que por cierto le dieron por su parecido al gran Walker Smith Jr., mejor conocido como Sugar Ray Robinson.

“Ellos venían por una pelea y se tenían que regresar, pero Cuco habló con Miguel de la Colina que era el promotor y le pidió que pudiera respaldar la estancia de estos peleadores, así que les firmó por una campaña y consiguieron los permisos, eran tan buenos que comenzaron a ganarle a todos y se asentaron definitivamente en México”, añadió Castellanos.

En 1963 se convirtió en campeón mundial Ultiminio, quien entrenaba con su primo Alfredo Cruz, conocido como ‘Kid Rapidez’, y luego entrenó con el mexicano Pancho Rosales. Una vez en México, gustaba de ir al Café La Habana donde se le veía disfrutar.

En México se codeaba Ultiminio con las grandes estrellas del espectáculo, se le veía con Javier Solís, con Germán Valdez ‘Tintán’, con Resortes, con Dámaso Pérez Prado. Hizo un grupo musical al que llamó Suave Son y también aparecieron Los Sugars. Su punto de encuentro era el Hotel Virreyes.

Hace 15 meses cantó en una charla con el periodista mexicano Juan Carlos Vargas de Excélsior: “Ultiminio Ramos, te vas a morir, en cualquier momento, te vas a morir, cuando toque la campana, te vas a morir, cuando te digan pipo, pam, pin, jo, te vas a morir”.

Volvió hace un par de años a Cuba. En La Habana se entrevistó con algunos familiares acompañado de su esposa Angélica pero no encontró la alegría que esperaba, incluso cuando boleaba zapatos para ganarse algo de dinero mientras el destino del deporte de los puños lo encontraba años más tarde.

Quiso ir a su natal Matanzas, pero no encontró transporte y volvió a su querido México, para fallecer a la edad de 75 años.