Si te gustaba ver a Durán, Tyson o Chávez, debes seguir estas estrellas en ascenso

ESPN

El boxeo está repleto de talento joven con calidad que despierta emociones. Algunos de estos púgiles ya ganaron títulos mundiales y otros parecen encontrarse bien encaminados, necesitando de apenas un poco más de experiencia antes de recibir su gran oportunidad.

Cada vez que miro a un boxeador incipiente me pregunto cuál será el gran peleador del pasado que me recuerda, ya sea por su estilo de pelear, personalidad o formación. Para darle a una mayor cantidad de aficionados casuales una idea de quienes son estos jóvenes púgiles, pensé en compararlos con grandes boxeadores bien conocidos por todos.

No se trata de una ciencia exacta (y todos estos jóvenes boxeadores tienen aún mucho por recorrer hasta lograr lo alcanzado por sus homólogos de la vieja escuela), pero si ustedes disfrutaban viendo a los boxeadores de antaño que estoy a punto de mencionar, deben entonces prometerse prestarle atención a los jóvenes que canalizan su energía en la actualidad.


La comparación es natural por muchas razones. Ambos fueron medallistas olímpicos con Estados Unidos, ambos disfrutaron de un rápido ascenso desde el primer día como profesionales y ambos tienen sonrisas luminosas. Pero realmente, esta comparación se fundamenta en sus tremendas habilidades defensivas, aunque ambos también son óptimos a la ofensiva.

Stevenson (13-0, 7 KO), de 22 años, oriundo de Newark, Nueva Jersey, ganó un título mundial vacante en el peso pluma por decisión unánime sobre Joet González el pasado 26 de octubre. Se trató de un esfuerzo tan dominante que motivó a CompuBox a comparar las estadísticas que Mayweather - quien fue uno de los promotores que intentó firmar a Stevenson inmediatamente después de los Juegos Olímpicos 2012 - y Stevenson acumularon entre las novenas y decimoterceras peleas de sus respectivas carreras profesionales (los cinco combates previos de Stevenson, incluyendo su victoria sobre González).

Mayweather fue ligeramente más efectivo a la ofensiva, acertando el 41.2 por ciento de sus golpes, comparado al 32.6 por ciento de Stevenson. No obstante, la defensiva de Stevenson fue mejor, considerando que sus rivales conectaron el 15 por ciento de sus golpes, en comparación con el 23 por ciento de los oponentes de Mayweather. En esta etapa de sus carreras, Stevenson se ha enfrentado a una mejor oposición. Sus rivales tuvieron marca combinada de 117-8-1 (.929), mientras que los de Mayweather sumaron 63-50-8 (.521).

Cuenten a Stevenson entre los fanáticos de Mayweather.

“Mayweather es uno de los mejores peleadores en la historia. Definitivamente, él puso la vara sumamente alta y sin duda, quiero ser uno de los que vienen después de él con miras a superar sus récords”, dijo Stevenson. “Soy gran aficionado de Floyd. (El hecho de) ser comparado con él … pienso que es una gran motivación. Hay muchos grandes boxeadores, pero creo que él se merece mayor crédito del que recibe. Ganó la mayor cantidad de dinero. Peleó contra todos los nombres importantes”.

“Tenemos estilos similares, aunque yo soy zurdo y él no, pero yo tengo mi propia personalidad. Quiero hacer las cosas a mi manera. No soy el único que ha surgido teniendo a Floyd como ejemplo. Todos tomamos nuestros apuntes. Definitivamente, es todo un elogio”.

Si llegaran a enfrentarse en una pelea de fantasía, Stevenson se escogería para ganar.

“Creo que yo le superaría”, expresó Stevenson. “Soy un asombroso peleador zurdo. Los zurdos le causaron ciertos problemas. Creo que soy igual de inteligente sobre el cuadrilátero. Él tendría que ir adelante y cazarme, pero ya sería demasiado tarde en ese momento”.


De La Hoya ganó 10 títulos mundiales en seis divisiones diferentes, fue la cara del boxeo durante la cúspide de su carrera y la mayor atracción boxística del sistema “pago por ver” de su época.

El “Golden Boy” contaba con gran velocidad, destrezas, instinto asesino y nunca evadió un reto. También contaba con un gancho izquierdo devastador que se cataloga como uno de los mejores de todos los tiempos. Con su buen aspecto y rostro de niño, también contó con un amplio grupo de aficionados jóvenes.

Aún está por verse cuán lejos puede llegar García (19-0, 16 KO), un peso ligero de 21 años, aunque por ahora va muy bien. Fue un destacado boxeador aficionado, aunque no un medallista de oro como De La Hoya, pero cuenta con velocidad y poder, el mismo instinto asesino, un deseo de pelear contra rivales de alto perfil y su gancho izquierdo es una obra de arte.

La comparación también es fácil porque García, quien por cierto pertenece a la empresa Golden Boy Promotions, propiedad de De La Hoya, también cuenta con una gran cantidad de seguidoras. García se siente honrado por esa comparación.

“Yo veía todas sus peleas y fui gran aficionado de Óscar”, afirma García. “Siempre pensé que habría un momento especial en sus combates. Siempre se produciría un momento increíble; por ejemplo, cuando dejó caer a Fernando Vargas con el gancho izquierdo y a Ike Quartey. Siempre hubo un elemento especial dentro de sus peleas y uno se emocionaba cuando él subía al cuadrilátero. Siento que hay algo en el aire cuando se acercan mis combates, que emociona a la gente. Tengo esos golpes que son capaces de cambiar el curso de una pelea”.

“Sin embargo, mi estilo es un poco distinto al de Óscar. Él era más un golpeador de combinaciones. Yo soy un poco más francotirador. Aunque nuestra similitud asombrosa radica en el gancho izquierdo. No puedes subestimarlo. Ambos somos peleadores con longitud y somos altos con respecto a nuestra categoría de peso. Les agradamos a las damas. Nos hicimos estrellas sumamente rápido en nuestras carreras. En ocasiones, veo fotos antiguas de Óscar y creo que se parece a mí. Dicen que la historia suele repetirse, por eso dejo que la gente nos compare. Es un halago. Óscar, al final del día, peleó contra todos. Ganó la mayor cantidad de dinero, participó en los eventos más importantes y luego Floyd Mayweather llevó todo a otro nivel, pero Óscar fue el hombre”.


Durán, quien ganó títulos mundiales en cuatro divisiones, fue una de las estrellas más grandes del boxeo y una leyenda en su país natal, Panamá. Es simplemente uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos.

Muchos lo ven como el mejor peso ligero de la historia, la misma división en la que pelea López (14-0, 11 KOs), de Brooklyn, New York. El púgil de 22 años tiene programado desafiar a Richard Commey por su cetro mundial el 14 de diciembre (por ESPN) en el Madison Square Garden.

Mientras que la carrera de López está en su comienzo, la manera agresiva con la que lucha recuerda a la crueldad de Durán. Si bien López no frunce el ceño como solía hacerlo Durán, tiene un comportamiento similar al de Durán en el sentido de que quiere pelear al tú por tú con su oponente a pesar de que es un boxeador muy capaz. El panameño también peleó con todos y López, bueno, quiere pelear con todos, por eso si vence a Commey, probablemente se encontrará con el No. 1 libra por libra Vasiliy Lomachenko en una pelea de unificación de título en su próximo combate.

"Duran fue hijo de p… malo y lo digo en el buen sentido", afirmó López. “No lo llamaron ‘Manos de Piedra’ sin ningún motivo. Él podía golpear. Era un tipo al que miraba mucho. Era un luchador completo con todas las herramientas. Ser comparado con él, creo sinceramente que es un gran cumplido.

“Durán fue campeón mundial y le construyeron una estatua en su país. Quiero ser el primer campeón mundial hondureño y ser para Honduras lo que Durán es para Panamá. Es un gran campeón, un miembro del Salón de la Fama. Para los fanáticos casuales, busquen sus peleas y verán por qué la gente me compara con él. Soy como la nueva versión. Estos grandes campeones te dan la idea de qué hacer y qué no hacer. Para ser comparado con él, la gente sabe que soy un pegador duro y me encanta pelear. Tenemos un estilo similar pero todavía tengo mucho que aprender".

López dijo que conoció a Durán en un evento de boxeo en Las Vegas hace menos de un año y “me dio el mejor consejo que cualquiera me podría dar. Me dijo que a nadie (en el boxeo) le importas, así que cuídate, cuídate, cuida a tu familia, porque esto no es para siempre. Lo dijo de la manera más humilde. Y me dijo que pateara traseros”.


Si alguna vez viste a ‘Iron’ Mike salir de su esquina hacia un oponente y destruirlo con un ataque total, ese es ‘Tank’ Davis (22-0, 21 KOs) solo que alrededor de 90 libras más ligero.

Davis, de 25 años, podría no ser un peso pesado en estatura: es dos veces campeón de peso ligero junior y está programado para enfrentar a Yuriorkis Gamboa por el vacante título ligero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) el 28 de diciembre (Showtime) en Atlanta, pero su estilo de buscar y destruir es muy a lo Tyson.

Ellos tienen más que eso en común. Ambas emergieron de entornos difíciles; Tyson de uno de los barrios más duros de Brooklyn y Davis de uno similar en Baltimore. Ambos fueron buenos como amateurs, pero no a nivel olímpico.

Como profesionales, ambos acumularon toneladas de rápidos nocauts y ganaron títulos a edades muy tempranas. Tyson se convirtió en el campeón de peso pesado más joven de la historia a los 20 años. Davis tenía 22 años cuando ganó su primer título en enero del 2017.

Estuve en el ringside esa noche y escribí que Davis "con la intensidad y la furia de un joven Mike Tyson, destrozó a golpes a José Pedraza hasta noquearlo en el séptimo asalto para ganar el título mundial de peso ligero junior". Dos años después, la misma comparación todavía se aplica.


Bowe era un hombre grande, 6-5 y cerca de 240 libras cuando fue campeón de los pesos pesados, pero era liviano en sus pies, tenía manos rápidas y buen poder.

Dubois (13-0, 12 KO), de 22 años de Inglaterra, también mide 6-5 y pesa 240 libras. Es actualmente uno de los prospectos más cotizados en el peso pesado, regresa al ring para enfrentar a Kyotaro Fujimoto el 21 de diciembre (ESPN+) y proyecta pelear por un título mundial en los próximos años. Bowe tenía 24 años cuando derrotó a Evander Holyfield para ganar el título indisputado por primera vez. Desde la primera vez que vi a Dubois pelear, me recordó a Bowe.

Además de la fluidez para un hombre grande como tenía Bowe, Dubois tiende a recibir golpes y ha sido entretenido como Bowe. Ya veremos si tiene el tipo de quijada que tenía Bowe cuando se mueva para enfrentar mejor oposición, pero hasta ahora va bien.

“Obviamente él fue un gran boxeador que logró mucho en el deporte”, dijo Dubois sobre Bowe. “Sus batallas contra Evander Holyfield fueron boxeo de peso pesado a su máxima expresión. Mike Tyson era uno de mis héroes, pero también tienes que considerar a Riddick como uno de los mejores en que lo ha hecho en el peso. Ganó títulos mundiales, defendió títulos mundiales y podía finiquitar peleas. Eso debe ser el modelo a seguir de cualquier peso pesado, sin importar la era”.

“Cada vez que te comparan con un excampeón es halagador, pero no debes preocuparte por ser la segunda versión de alguien. Yo soy el primer Daniel Dubois; eso es lo que es importante. Busco ganar títulos y romper récords, para que en el futuro, me imagino, los púgiles jóvenes sean comparados conmigo”.


Chávez ganó títulos mundiales en tres divisiones (junior ligero, ligero y junior welter), peleó contra todos y es considerado por la gran mayoría como el mejor peleador mexicano en la historia. También fue uno de los más populares por su acción dentro del ring, acechando al rival con su gancho izquierdo, castigando el cuerpo y apuntándose 85 nocauts en 107 victorias.

El mexicano Munguía (34-0, 27 KO), 23, es más grande en tamaño como monarca en el peso junior mediano con futuro en el peso medio y todavía está un poco crudo, pero observándolo en ataque a sus oponentes me recuerda a Chávez. Similar a él, la mejor defensa de Munguía es una ofensiva constante. Y al igual que Chávez, Munguía recibe golpes, pero está dispuesto a recibir dos o tres con tal de conectar uno.

“Él tenía mucho carisma. Se paraba ahí y tiraba muchos golpes, y tenía un estilo que a la gente le gustaba mucho”, comentó Munguía. “Nunca lo vi pelear durante su tiempo, pero he visto los videos. Me gusta como pelea, su estilo. Fue un gran boxeador y un gran campeón. Nuestros estilos son similares, ambos vamos para al frente tras el nocaut. Es un gran honor ser comparado con un gran campeón”.


Bob Arum de Top Rank fue el promotor del mexicano Morales durante la mayoría de su carrera y también está encargado de la carrera de Valdez. Hace unos años me dijo que Valdez le recordaba a Morales un poco y tenía razón.

Esa es gran compañía para Valdez ya que Morales ganó títulos en cuatro divisiones, hizo mucho dinero y fue uno de los peleadores más excitantes de su era. Valdez, quien compitió en dos Juegos Olímpicos por México, dejó su título peso pluma y debutará en junior ligero contra Andrés Gutiérrez el 30 de noviembre (ESPN+). Esas son dos de las divisiones que Morales ganó con un estilo denunca rendirse que Vadez personificó en peleas épicas contra Scott Quigg y Genesis Servania.

Valdez (26-0, 20 KO), 28, considera a Morales como uno de sus ídolos en el deporte. La primera pelea de campeonato que Valdez presenció fue cuando Morales derrotó a Jesús Chávez para ganar un título junior ligero en el 2004 en Las Vegas. No es de extrañar que peleen de manera tan similar.

“Lo admiro desde que soy niño y me dije que un día sería como él”, mencionó Valdez. “Ser comparado con él es como un sueño hecho realidad. Siempre quise ser comparado con él, pero todavía me falta, ya que Erik Morales es un campeón de cuatro divisiones y tuvo unas batallas épicas y trilogías memorables con Marco Antonio Barrera y Manny Pacquiao”.

“Me convertí en gran fanatico de Morales durante la primera pelea contra Barrera. Tuve la oportunidad de conocerlo en el 2008 cuando me encontraba con el equipo olímpico de México en un torneo en San Diego. Me retraté con él. Entonces pude hablar uno a uno con él en el 2011 en los Juegos Panamericanos y me aconsejó que usara mi jab y distancia”.