Max Verstappen, en pleno dominio de la F1, llega a Silverstone con ganas de revancha

En 2021 Max Verstappen se dio en Silverstone uno de los golpes más duros en su carrera en F1; ahora llega como claro favorito para ganar frente a los británicos

El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), último campeón del mundo de Fórmula 1, intentará reforzar su liderato en Silverstone (Inglaterra), circuito que albergó, en 1950, la primera carrera de la historia de la categoría reina; y que este fin de semana será sede del Gran Premio de Gran Bretaña, el décimo del Mundial.

Pase lo que pase, Max Verstappen, de 24 años, saldrá líder de la mítica pista del condado de Northamptonshire, ya que tras firmar hace dos domingos, en Canadá, su sexta victoria del año -conteniendo los ataques finales del español Carlos Sainz (Ferrari), que acabó segundo-, lidera el Mundial con 175 puntos, 46 más que su compañero mexicano Sergio Pérez -retirado en Montreal- y con 49 de ventaja sobre el otro piloto de la 'Scuderia', el monegasco Charles Leclerc.

Entre sus 26 triunfos en la categoría reina, la joven estrella neerlandesa no cuenta ninguno en el Gran Premio de Gran Bretaña, el único, junto a Italia, siempre presente en los 72 años de existencia de la Fórmula Uno. Pero sí ganó hace dos años en Silverstone: uno de los circuitos que repitieron, para reconfigurar el calendario el Mundial de la pandemia y que organizó el 'GP del 70 Aniversario', referente a la primera carrera de la historia de la F1.

Ferrari, que brilló durante la pretemporada y arrancó con muy buen pie el Mundial, le cedió, hace cuatro carreras y en Montmeló (Barcelona), el bastón de mando a Verstappen y a su equipo, Red Bull; que lidera asimismo el Mundial de constructores, con 304 puntos, 76 más que el equipo de Sainz -quinto en la general individual, con 102- y con una ventaja de 116 sobre Mercedes.

La escudería alemana, que marcó un hito histórico al ganar los ocho últimos Mundiales de constructores -pero, alejada aún de lo que fue-, tuvo que conformarse, como mejor botín posible en Canadá, con el tercer y cuarto puesto de sus dos pilotos, el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton y su compatriota George Russell: cuarto en el Mundial, a 64 puntos del líder.

Silverstone, que durante la Segunda Guerra Mundial albergó un aeródromo de la RAF (Royal Air Force), las fuerzas aéreas británicas, es un circuito 'de piloto', rápido y complicado, de 5.891 metros, con 18 curvas (ocho a la izquierda), algunas de ellas, míticas, como Copse y las enlazadas de Maggotts, Becketts y Chapel. Una pista con un asfalto muy abrasivo en la que, por ese motivo, en seco se rodará con los neumáticos de la gama de compuestos más rígida: los C1 (duros, reconocible por la raya blanca), C2 (medios, raya amarilla) y C3 (blandos, roja).

Este viernes arrancarán los entrenamientos libres para la décima de las 22 carreras que conforman un Mundial que, como ya empieza a ser habitual, se cerrará -el próximo 20 de noviembre- en Abu Dabi.

Los ensayos se completarán el sábado, horas antes de la calificación; que ordenará la parrilla de salida de la carrera dominical, prevista a 52 vueltas para completar un recorrido de 306,2 kilómetros.

Sainz, de 27 años, y su compatriota Fernando Alonso (Alpine), de 40, se repartieron el protagonismo hace dos fines de semana en Canadá, donde se unieron, en dos jornadas consecutivas, al festival que organizó Verstappen para presentar su candidatura a revalidar titulo.

En Montreal, el doble campeón mundial asturiano se exhibió en mojado para acabar la calificación -logrando su mejor posición en parrilla en diez años- en el segundo puesto: el mismo que ocupó el domingo el piloto madrileño, cada vez más cerca de su primera victoria y que le hizo sudar la gota gorda a un, no obstante, tan infalible como brillante 'Mad Max'. Su primer compañero en la F1, en Toro Rosso (ahora Alpha Tauri).

Alonso, de nuevo con la mala suerte que lo persigue desde el arranque de la temporada -esta vez derivada de los problemas de fiabilidad y la entrada (a destiempo para sus intereses) del coche de seguridad-, cruzó séptimo la meta. Pero, por zigzaguear para defender posición, fue sancionado con cinco segundos de penalización y acabó noveno. Ascendió, no obstante, a la décima plaza del Mundial, que ocupa con 18 puntos.

Sainz, que al acabar sexto el año pasado igualó su mejor resultado en Silverstone, firmó en Canadá su quinto podio del año, el undécimo desde que corre en la categoría. Y confirmó su quinta plaza en el certamen, a 24 puntos de su compañero Leclerc; que protagonizó la remontada del día al ascender desde el fondo de la parrilla -había sido sancionado por cambiar piezas en su unidad de potencia- al quinto puesto final.

Alonso -que tras dos ausente, regresó a la Fórmula 1 el año pasado- logró dos de sus 32 victorias en la categoría reina (las 32 que cuenta España a lo largo de toda su historia en la F1) en Silverstone: en 2006 -el año que revalidó título, con Renault- y en 2011, con Ferrari.

"Silverstone siempre trae buenos recuerdos. Es un circuito bonito, con muchas curvas rápidas. Las victorias son especiales en esa pista, porque es como la casa de la Fórmula Uno. Todos los equipos son de allí. El deporte es muy inglés, la F1; y ganar allí significa bastante", explicaba, en una entrevista con Efe que tuvo lugar el año pasado en Austria, el genial piloto asturiano. Que logró cuatro de sus 98 podios en la división de honor del automovilismo en la legendaria pista inglesa, en la que también firmó tres de sus 22 'poles'.

En Inglaterra, espera enderezar de nuevo el rumbo el mexicano Pérez, cuya retirada en Montreal para nada empaña su sensacional temporada. "Tener un fin de semana libre siempre es complicado después de una carrera difícil como la que tuve en Canadá; así que llego a Silverstone con muchas ganas de arreglar las cosas y de regresar de nuevo al podio", afirmó 'Checo', nacido hace 32 años en Guadalajara (Jalisco), tres veces triunfal -una de ellas este año, en Mónaco- y con 20 años en la F1.

Pero el que tiene una aún mayor cuenta pendiente con Silverstone es su colega neerlandés. Al que el año pasado sacó de pista Hamilton -al que 'Mad Max', que ese día acabó en la clínica del circuito, acabaría destronando en la última vuelta de la última carrera-, antes de elevar a ocho su propio récord histórico de victorias en el Gran Premio de Gran Bretaña. 'Sir' Lewis es el único de los pilotos en activo que mejora las dos victorias de Alonso en el mítico circuito inglés, en el que también ganó dos veces el cuádruple campeón mundial alemán Sebastian Vettel, ahora en Aston Martin.