La rivalidad Verstappen-Leclerc nació con 'pies y manos' de histórica

Dos carreras en la temporada 2022 de la Fórmula 1 y ya tenemos dos duelos épicos entre Max Verstappen y Charles Leclerc, con un triunfo por lado, y esto que empezó como una rivalidad infantil en 2010 en el kartismo, ya es un 'tete a tete' que nació para ser histórico.

Es famoso el video de una confrontación verbal en el Campeonato Euroseries, donde el niño Verstappen de 14 años se queja de haber sido sacado de la pista un par de veces por el jovenzuelo de la misma edad Leclerc, quien a su vez se defiende diciendo que "sólo fue un incidente de carrera", es el antecedente más tierno, pero también más bravo de la relación entre este par de pilotos, hoy cabezas de los equipos más fuertes de la F1: Red Bull y Ferrari, respectivamente.

Muchos, de verdad que sí, se imaginaban que Verstappen y Leclerc se enfrentarían en la Fórmula 1 y no tardaron mucho en llegar a ella, en especial Max, quien es hasta la fecha el más joven en arrancar un Gran Premio con poco más de 17 años con Toro Rosso. Luego llegaría el turno de Charles en 2018 con Sauber para dar el salto a Ferrari en 2019, como su apuesta a futuro.

Pero el futuro que se añoraba por esos fanáticos del kartismo es hoy, porque por primera vez ambos pilotos tienen al mismo, autos contendientes al título mundial y no tardaron nada en mostrar lo que se antoja como una de las grandes rivalidades, si no es que la rivalidad más grande de la Fórmula 1, en la década por venir.

Lo que vimos en Arabia Saudita en las últimas 10 vueltas puede sacarle una sonrisa al menos Ferrarista o Redbullista del mundo. Fue automovilismo puro, "hard racing".

En una buena parte impulsado por el nuevo reglamento que cambió el orden de las cosas, antes bajo control de Mercedes, y propuso unos lineamientos que promovieron, exitosamente, una mayor pelea entre autos en la pista, este duelo entre Verstappen y Leclerc es la promesa fundada de una temporada que empiece con leales enfrentamientos y que poco a poco, como pasó con Verstappen vs Hamilton, se convierta en un ríspido encontronazo de talentos que , eventualmente, provoque algunos contactos y abandonos en la pista.

Hoy salieron sonrientes, en lo que cabe, de sus monoplazas. se felicitaron por la batalla, así como en Bahréin, cuando el ganador fue Leclerc, comentaron sus movimientos y los "divertido" que fue competir. Pero no siempre será así.

Nos ha tocado presenciar en los dos primeros Grandes Premios de 2022 un par de mano a mano entre Max y Charles con rebases y respuestas inmediatas. Los monoplazas actuales tienen casi un efecto "bicarbonato", el rebasado tendrá oportunidad inmediata de responder con efervescencia y así como Leclerc no se dejó de Vertappen en Sakhir, ahora no fue capaz de contener al neerlandés que tuvo que cambiar su estilo para concretar el adelantamiento.

Verstappen es un piloto que no espera, o al menos no esperaba segundas oportunidades. Él, fiel a la máxima de Ayrton Senna, cuando ve un espacio por donde puede pasar, se lanza sobre él, pero el domingo en Arabia Saudita, tras dos intentos fallidos de irse profundo en la frenada en cuanto estuvo en zona de DRS, a la tercera aprendió que era mejor si se mantenía más cerca y atacaba al principio del DRS no al final. Así, vimos a un huracán esperar para soltar su furia, algo hasta ahora inédito.

Si Mercedes con Lewis Hamilton no logran que su monoplaza W13 se ponga a la altura de las circunstancias. Si Carlos Sainz y Sergio 'Checo' Pérez no arrebatan triunfos a sus coequiperos, el 2022 será un pulseo entre dos titanes de 24 años, la carrera esperada y soñada por todos desde que este par coincidió por primera vez en una pista.

Hoy mismo, Leclerc tiene mucho más que probar que Verstappen, quien ya es campeón del mundo y pudo derrotar al enorme Hamilton, sobre todo en la parte final de la temporada 2021 en inferioridad de condiciones.

El piloto rojo de Mónaco ha dado destellos de su gran control, manejo, velocidad, pero también es propenso a "probar" la solidez de las barreras en circuitos intrincados como el de su propia casa en Montecarlo, Bakú o el de Arabia Saudita, pero ya tiene un "caballo" a la altura de sus pretensiones y un reto a la altura de su talento, así que es ahora cuando debe probar que tiene pasta de campeón.

No digo que nadie más tenga posibilidades de ser campeón en 2022, sobre todo como el gran inicio en ritmo, velocidad, constancia y madurez que muestra Checo Pérez, lo mismo que pasa, aunque un poco más incómodo con su Ferrari, a Sainz o incluso, repito, sería un pecado de omisión descartar desde ahora a un portento como Hamilton, pero 2022 está que ni pintado para ser recordado como el año en que explotó la tremenda rivalidad histórica entre el feroz Verstappen de Red Bull y el príncipe escarlata de la Scuderia del Cavallino Rampante, Leclerc.