Es momento para que Cowboys, con dos victorias, hagan cambios atrevidos

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Los Cowboys están que vuelan para ser el fracaso de la temporada (1:21)

Pablo Viruega analiza el real problema de Dallas Cowboys, aclarando que no recae en las lesiones de sus mariscales. (1:21)

A la defensiva o a la ofensiva, el equipo no encuentra respuestas ¿qué hacer?

FRISCO -- Lo más fácil de decir, es que estos Dallas Cowboys con marca de 2-5 tienen oportunidad en la NFC Este.

Es técnicamente cierto, pero luego de siete juegos, ¿qué evidencia hay de que los Cowboys resolverán la situación y comenzarán a ganar partidos?

Están más cerca de un 0-7 que de un 3-4. Si no fuera por la implosión de los Atlanta Falcons y la recuperación de una patada corta en la Semana 2 y dos recepciones en la línea lateral de Michael Gallup en la Semana 5 contra los New York Giants, los Cowboys podrían estar en posición de tener la primera selección del draft de 2021.

A menos que las cosas cambien drásticamente, podrían estar en esa mezcla de todos modos. Imagínense eso, aficionados de Cowboys.

Sí, ha habido bajas. Dak Prescott, Tyron Smith, La’el Collins y Blake Jarwin terminaron su temporada. Pero con las excepciones de Gerald McCoy, quien sufrió un desgarre de cuádriceps en el campo de entrenamiento y Trysten Hill cinco juegos, no han perdido un jugador defensivo para la temporada.

“M…, tenemos que jugar mejor”, aceptó el corredor Ezekiel Elliott, luego de la derrota del domingo por 25-3 ante los Washington Footbal Team.

Los Cowboys necesitan algo más. Necesitan algo audaz. Algo para cambiar.

En 2018 los Cowboys tenían marca de 3-4 después de una derrota por 20-17 en la Semana 7 ante Washington y no iban a ninguna parte. El día siguiente después de la derrota, Dallas cambió su selección de primera ronda de 2019 a los Raiders por Amari Cooper y el equipo perdió un juego de temporada regular en el resto del camino para hacerse con la división.

Esa solución parecía fácil. Los Cowboys no tenían jugadores elite a la ofensiva y la llegada de Cooper cambió la dinámica del grupo. ¿Realizará el dueño y gerente general de los Cowboys, Jerry Jones, otro significativo cambio para ayudar a la defensiva? En la 105.3 The Fan en Dallas, dijo la semana pasada que estaría inclinado a comprar en la fecha límite de cambios y no a vender. Pero, ¿quién podría llegar y cambiar por completo la dinámica de la actual defensiva de los Cowboys?

Sin embargo, Mike McCarthy no suena como un entrenador que esté listo para hacer una movida interna audaz.

“Solo en nuestro funcionamiento diario hemos tenido muchos cambios. Creo que lo importante es mantener el rumbo. Entendemos el método y las cosas que debemos hacer mejor”, dijo McCarthy. “Este es un proceso y, obviamente, no estamos exactamente donde queremos estar hoy. Hemos sido desafiados con muchas partes móviles en lo que respecta a muchos jugadores diferentes. Así que seguiremos trabajando y creo que cambiaremos esto en la dirección correcta”.

¿Qué debe suceder entonces, si es poco probable que se realicen cambios en la plantilla?

¿Qué tal hacer un cambio de coordinador defensivo (Mike Nolan)?

“No se me ha pasado por la cabeza”, apuntó McCarthy. “Estoy concentrado en mejorar cada día. Entonces, ya sabes, ahí es donde estamos”.

Durante años con los Green Bay Packers, McCarthy fue leal a Dom Capers, pero algo de eso, en parte, tuvo que ver con el hecho de que Capers fuese el coordinador defensivo cuando los Packers ganaron el Super Bowl XLV. En 2005, Nolan contrató a McCarthy como su coordinador ofensivo con los San Francisco 49ers.

La defensiva de Nolan está en camino de ceder 555 puntos esta temporada. Los Cowboys han cedido 200 o más yardas por tierra en tres de sus últimos cuatro juegos. Washington corrió para 208 yardas. Promedió 82.2 yardas terrestres por partido, el peor de la liga, en las primeras seis semanas.

Los Cowboys no han tenido una intercepción en 183 intentos de pase y han recuperado dos balones sueltos esta temporada. El cambio de esquema simplemente no ha funcionado, ya sea que Nolan lo haya simplificado esta temporada o no.

“Solo tenemos que iniciar y terminar rápido”, dijo el ala defensivo de los Cowboys, Everson Griffen. “Es un poco agotador, pero al final del día somos profesionales y tenemos que ser capaces de recuperarnos, salir y atacar y hacer nuestro tabajo, y siento que no estamos haciendo eso en este momento… tenemos que volver a la mesa de dibujo y tenemos que salir, jugar mejor a la defensiva, mantener la distancia y luchar hasta el final”.

¿Qué tal, mover a los jugadores”

A veces, esa tarea es más fácil de decir que de hacer, debido a las limitaciones del tope salarial. Sin embargo, los equipos tienen a pensar demasiado en estas cosas. Con dos victorias, Cowboys deberían ver lo que sus jugadores más jóvenes pueden hacer.

El tackle defensivo Dontari Poe fue contratado por dos años y 8.5 millones de dólares, que incluía 3.5 garantizados para ayudar a frenar el juego terrestre debido a su tamaño de 346 libras. No tuvo una tacleada el domingo y tuvo nueve en total durante las primeras seis semanas.

El esquinero Daryl Worley ha visto su tiempo de juego reducido drásticamente en los últimos partidos. Firmó un contrato de un año por 3 millones que incluía dos en garantías. Si el esquinero Chidobe Awuzie está lo suficientemente sano para jugar, entonces Worley podría estar en el bloque. Los Cowboys tenían esperanzas altas en Reggie Robinson desde que lo reclutaron este año en la cuarta ronda, pero ha estado inactivo en todos los juegos.

Respecto a Griffen, quien tuvo una captura contra Washington, ¿sería mejor para los Cowboys seguir jugando con él, que tiene un contrato de un año y 3 millones garantizados, o desarrollar la selección de quinta ronda Bradlee Anae, quien estuvo inactivo por primera vez con el regreso de Randy Gregory tras una suspensión?

Por último, el movimiento ms audaz que podrían hacer los Cowboys ahora, sería que McCarthy asumiera las tareas de Kellen Moore.

En Green Bay, McCarthy dijo que nunca dejaría de decidir las jugadas después de renunciar por un corto periodo en 2015. A su llegada a Dallas, una de las primeras cosas que hizo fue retener a Moore y dejarlo decidir las jugadas de los Cowboys.

Desde la lesión de Prescott, los Cowboys han anotado una anotación y han pateado dos goles de campo. El juego aéreo ha sido inexistente. Al juego terrestre no le ha ido mejor.

Sin embargo, ese movimiento no sería justo para Moore. Las pérdidas de balón no son culpa suya. Las lesiones de Prescott y la línea ofensiva no son culpa suya. ¿Puede Moore mejorar lo que está haciendo para ayudar al mariscal de campo Andy Dalton? Sí, pero McCarthy tampoco está sentado pasivamente al margen.

Los Cowboys trajeron a McCarthy debido a sus características ofensivas, sus marcas pasadas y su éxito en postemporada. Si bien hay comunicación en el juego entre el entrenador en jefe y el coordinador ofensivo, ¿realmente cómo está impactando McCarthy en el juego? Es la misma pregunta que muchos tenían sobre su predecesor, el ex entrenador Jason Garrett.

Esperar resultados diferentes usando el mismo método no es la respuesta correcta. Necesitan algo audaz.