Los grandes favoritos también sufren en la NFL

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¿Quién es el rival a vencer de la AFC? (2:46)

'Es mejor equipo el actual campeón... no hay ventaja segura cuando te enfrentas a los Chiefs de Kansas City.' (2:46)

Estimados amigos de la NFL, me da mucho gusto saludarles.

La Semana 9 nos trajo algunos grandes partidos como ya es costumbre, sin embargo, en dos de ellos estuvo a punto de consolidarse una sorpresa mayúscula. Vamos a repasar lo sucedido en estos dos encuentros.

Los Pittsburgh Steelers acaban llevándose una victoria ante los Dallas Cowboys que estaba en el presupuesto, sin embargo, tuvieron que trabajar "tiempo extra" para poder sacar ese partido en el cual muchos creíamos que podría haberse producido una paliza para los de la estrella solitaria.

Solo como referencia Pittsburgh, llegaba como el único equipo invicto de la NFL a la novena semana, y enfrentaba a uno de los peores equipos, uno que parecía víctima propicia: Dallas.

Por si fueran pocos los problemas para los Cowboys, esta misma semana se confirmó que no podría jugar el quarterback Andy Dalton, quien en teoría es el sustituto de Dak Prescott. Así, tuvieron que echar mano de un cuarto quarterback en la temporada. El elegido fue Garrett Gilbert, jugador que nunca había iniciado un juego en la NFL.

Gilbert no sufrió pánico escénico y, por el contrario, llegó a conducir con mucha seguridad a la ofensiva vaquera.

Los Cowboys se fueron al descanso con una ventaja parcial sobre Pittsburgh. Nadie, ni los aficionados más optimistas de los 'Boys, se imaginaban que el equipo de Mike McCarthy estaría dando esa clase de pelea.

Gracias a Greg Zuerlein, quien consiguió cuatro goles de campo para Dallas, llegamos a la mitad del cuarto final con una ventaja mínima, pero al fin ventaja, de 1 punto.

Al final Pittsburgh, se llevó la victoria con 5 puntos de ventaja, pero con los Cowboys dentro de la yarda 30 jugándose hasta los últimos segundos para tratar de darle la vuelta al marcador.

Que me perdonen los aficionados de los Steelers y su inmaculada marca de 8-0, pero creo que el equipo ha llegado a ese récord con un poco de fortuna.

Antes, le ganaron a los Tennessee Titans por un gol de campo que fallaron en los momentos finales, y luego a los Baltimore Ravens gracias a los errores del rival. Esta semana, llegaron los yerros de jugadores como Jaylon Smith de Dallas --que en tercera oportunidad cuando ya habían parado en la yarda 25 a los Steelers, comete un foul personal sobre 'Big Ben' que da a los de negro y amarillo otro primero y 10-- y gracias a eso Pittsburgh no desaprovechó la oportunidad, logrando culminar la serie ofensiva que derivó en la anotación que puso el marcador final.

Si ustedes vieron el juego, estarían probablemente de acuerdo conmigo que los Steelers no fueron mejores que los Cowboys.

De hecho, la tan aclamada gran defensiva dé Pittsburgh pasó por muchos aprietos para poder parar a los tejanos.

Fue de hecho, la ofensiva de Pittsburgh la que tuvo una mejor actuación, y Big Ben terminó con más de 300 yardas y tres pases de touchdown.

¿Quién iba pensar que los Steelers estarían llegando hasta el último cuarto perdiendo, y con la posibilidad de acabar tirando la etiqueta de invicto? No fue sino hasta la penúltima ofensiva cuando el equipo de Pittsburgh acaba llevándose la escorzada victoria.

Sé que utilizar el "hubiera" es un poco ocioso, pero, ¿se imaginan que habría pasado si Dallas hubiera contado con Prescott? No faltará quien me diga que así es este deporte, que la temporada pasada fueron los Steelers los que no tuvieron a su quarterback, y es cierto. Pero yo no me quiero referir a un eventual triunfo de Dallas por un jugador que no está. Donde quiero poner el énfasis es que Pittsburgh no es quizá lo que récord invicto nos dice.


Por su lado, los Carolina Panthers estuvieron muy cerca, también, de arrebatar la victoria a los Kansas City Chiefs.

Igual que los Steelers, los Chiefs tuvieron una mejor ofensiva que su defensiva.

Más de 300 yardas y cuatro pases de touchdown de Patrick Mahomes, significaron que fue como otro día en la oficina para el Jugador más Valioso del pasado Super Bowl.

Sin embargo, le está costando a Mahomes los inicios, y es irónico que no están a un mejor nivel ahora que parecen tener una ofensiva más balanceado con la llegada este año de Clyde Edwards-Helaire y Le'Veon Bell.

El ataque debería de ser un producto terminado, más redondo.

Son hasta las segundas mitades donde Mahomes acaba jugando en modo JMV para poder ganar los encuentros.

Su defensiva empieza a pasar aceite y a un nivel distinto se asemeja a equipos como los Seattle Seahawks o, guardando proporciones, a los Cowboys, cuyas ofensivas tienen que inspirarse para sumar más puntos para poder ganar partidos.

Carolina les jugo con inteligencia y por momentos se veían capaces de aplicarles la segunda derrota a los Chiefs.

El partido estuvo tan cerca de ganarlo los Panthers, que un larguísimo intento de gol de campo de 67 yardas que no prosperó --no por la distancia sino porque se fue a un lado-- fue lo que definió el triunfo.

Si un equipo Carolina con nuevo head coach y quarterback, y además en proceso de reconstrucción, puedo hacerle partido al que para muchos es el mejor equipo de la NFL, nos deja dudas si esa defensiva podría ser la que pueda llevar a los Chiefs a su segundo Vince Lombardi consecutivo.