La vida sin Gronk no ha sido buena para los Patriots; ¿cómo lo pueden revertir?

New England solía ser el lugar que definía a la excelencia entre alas cerradas, pero la caída ha sido estrepitosa en el último par de temporadas

FOXBOROUGH -- Han pasado seis semanas desde que los New England Patriots cerraron su temporada de la manera menos memorable contra los New York Jets, aunque sucedió algo significativo en aquel momento que podría ayudar a responder una de las interrogantes principales del club.

El ala cerrada novato Devin Asiasi tuvo su mejor partido de la campaña, atrapando un pase de anotación de 26 yardas. Dijo, "De cara al receso de temporada, pienso que nos da algo de momento y un poco de confianza; definitivamente algo sobre lo que se puede construir".

Ala cerrada ha sido esencialmente un hoyo negro para la ofensiva de los Patriots en el último par de año, un lapso también conocido como "La vida después de Gronk [Rob Gronkowski]", Es, posiblemente, la mayor necesidad del equipo de cara al receso de temporada, fuera del quarterback.

Asiasi sufrió un inicio complicado a la campaña después de que los Patriots ascendieron en el orden de selecciones para tomarlo en la tercera ronda, procedente de UCLA, pero la promesa que mostró en el cierre de temporada (buenas rutas, manos confiables) mostró que todavía podía ser una pieza en un plan mayor para volver a devolver prominencia a la posición.

Emparejarlo con un agente libre de primera línea como Hunter Henry (Los Angeles Chargers) o Jonnu Smith (Tennessee Titans), restarle presión a Asiasi desde un punto de vista de expectativas, y el modo en que es considerada la posición de ala cerrada en la ofensiva de los Patriots podría cambizar para el 2021.

Y, si Henry o Smith son demasiado caros o firman en otro sitio, debe haber otras opciones notables a considerar, con base en el análisis de los reporteros de la Nación NFL de ESPN de jugadores a lo largo de la vida a quienes podría venir bien un cambio de escenario. El grupo de 32 jugadores incluyó a siete alas cerradas.

Para cuantificar cómo ha desaparecido la posición de ala cerrada de la ofensiva de los Patriots, consideremos esto, vía Doug Clawson de ESPN's Stats & Information:

Los alas cerradas de los Patriots poseen la menor cantidad de recepciones (55), yardas por recepciones (673), pases dirigidos (87) y touchdowns por recepciones (3) en la NFL a lo largo de los últimos dos años.

En el 2020, los alas cerradas de los Patriots sumaron 18 recepciones, la menor cantidad para cualquier equipo desde los Jets del 2016 (18).

La caída es dramática cuando se considera que del 2010 al 2018, los Patriots lideraron a la NFL en yardas por recepciones (11,773) y touchdowns por recepciones (120) de alas cerradas.

Michael Lombardi, quien sirvió como asistente para los coaches de los Patriots del 2014 al 2015, subrayó cuán grande ha sido el hueco, diciendo a la estación de radio WEEI, "Los Patriots necesitan a un jugador que realmente pueda alterar el centro del campo del modo en que usaron a Gronk en el pasado, y a otros alas cerradas. Así que, un ala cerrada antes que a un receptor abierto es donde yo iría".

Los recursos han sido un tema para New England. Desde el 2010, los Patriots han seleccionado a siete alas cerradas, empatando con otros siete equipos por la mayor cantidad en la NFL. La temporada pasada, los Patriots fueron uno de los equipos que reclutó a múltiples alas cerradas (junto con los Seattle Seahawks). New England contará con al menos ocho selecciones en el draft de abril, y los Patriots podrían fijarse en otro ala cerrada. Los mejores prospectos en la posición para cuando llegue el turno de New England incluyen a Kyle Pitts de Florida, Pat Freiermuth de Penn State y Hunter Long de Boston College.

A lo largo de la pasada década, también adquirieron en canje a alas cerradas veteranos como Martellus Bennett y Dwayne Allen, además de firmar a Matt LaCosse, quien optó por no jugar la campaña del 2020 y que todavía podría ser parte de los planes de los Patriots este año.

Uno de sus siete reclutas de draft, el duro Ryan Izzo (séptima ronda del 2018), se recupera de una lesión en el cuello y también podría participar en el grupo desde un punto de vista de profundidad. Lo mismo con el recluta de tercera ronda del 2020, Dalton Keene, quien, en el mundo perfecto de los Patriots, podría convertirse en una opción versátil tipo navaja suiza.

New England solía ser el lugar que definía a la excelencia entre alas cerradas.

Si pueden o no volver a ese status será una de las tramas a seguir en la temporada baja.