¿Cuánto invertirán los Ravens para mejorar a su ofensiva de descuento?

OWINGS MILLS -- Al término de la temporada, al gerente general de los Baltimore Ravens, Eric DaCosta, se le preguntó si la ofensiva cambiaría filosóficamente en términos de cuánto lanza el ovoide.

"Por lo que respecta al esquema y todo ese tipo de cosas, eso depende del grupo de coaches, de los jugadores, y de [el coordinador ofensivo] Greg Roman", respondió DeCosta. "Estoy más interesado ahora en qué hora es, que en cómo construir un reloj".

Ofensivamente, los Ravens han tenido la apariencia de un Rolex al costo de un Timex. En las dos temporadas completas de Lamar Jackson como su quarterback titular, Baltimore ha liderado a la NFL con 31.2 puntos por juego, al tiempo que ha comprometido la tercera menor cantidad en la liga de dólares contra el tope salarial para su ataque.

¿Es finalmente momento para que los Ravens gasten en agencia libre para llevar a la mejor ofensiva de descuento de la NFL al siguiente nivel? DeCosta proyectó que Baltimore tendrá entre 15 millones a 20 millones de dólares en espacio de tope salarial para gastar en la agencia libre. Una porción de eso puede destinarse a mejorar el elenco de reparto alrededor de Jackson, brindando mayor experiencia en las posiciones de receptor abierto, línea ofensiva y ala cerrada.

Todas las adiciones significativas de agencia libre que ha realizado Baltimore a lo largo del último par de temporadas han sido a precio mínimo y ya no están con el equipo: el corredor Mark Ingram (cortado), quarterback Robert Griffin III (cortado), receptores abiertos Willie Snead (agente libre), Dez Bryant (agente libre) y Seth Roberts (agente libre) y liniero ofensivo D.J. Fluker (agente libre).

Ahora, la ofensiva titular de Baltimore se compone de jugadores desarrollados en casa con nueve seleccionados en el draft y dos jugadores firmados originalmente como novatos no reclutados. Se trata de un reflejo de los sólidos drafts de DeCosta y el ex gerente general Ozzie Newsome, pero eso no debe tapar la necesidad de ocuparse de la ofensiva en la agencia libre.

El gasto de Baltimore a la ofensiva se incrementará porque los Ravens firmarán a sus mejores jugadores jóvenes a segundos contratos. Comenzó en octubre, cuando Baltimore alcanzó un acuerdo para una extensión de contrato de 98.75 millones de dólares con el tackle izquierdo Ronnie Stanley. Seguirá este año, cuando los Ravens alcancen acuerdos esperados con Jackson y el ala cerrada Mark Andrews, quienes deben terminar entre los mejores pagados en sus respectivas posiciones.

En este punto, solamente tres jugadores ofensivos del equipo ranquean en el Top-10 de impactos contra el tope salarial para el 2021: Stanley (15.25 millones de dólares); el ala cerrada Nick Boyle (7.83 millones de dólares) y el fullback Patrick Ricard (3.98 millones de dólares).

El dinero entregado por los Ravens en agentes libres (y adquisiciones vía canje) se ha inclinado a la defensiva recientemente, con el esquinero Marcus Peters, ala defensiva Calais Campbell, ala defensiva Yannick Ngakoue y safety Earl Thomas, quien ha sido cortado desde entonces. Baltimore necesitará llenar el hueco en la posición de linebacker externo en este receso de campaña, ya sea sumando a un agente libre o reteniendo a alguien como Matthew Judon, Tyus Bowser o Pernell McPhee, pero no será como el año pasado, cuando los Ravens deseaban reconstruir a sus siete frontales.

El enfoque de agencia libre de este año para los Ravens debe ser para la ofensiva. Por lo tanto, vamos a echar una mirada a las posiciones de necesidad para Baltimore:

Receptor abierto: Es tentador pensar en cuánto podría mejorar Jackson si se le emparejara con un premio de la agencia libre como Allen Robinson II o Kenny Golladay. Sin embargo, DeCosta mesuró expectativas cuando dijo que no se trataba de sumar a un receptor abierto N° 1. Pro Football Focus predijo que Baltimore firmaría a jugadores de segunda línea como Sammy Watkins y A.J. Green. Sea cual sea el movimiento, los Ravens saben que deben hacer más de lo que hicieron el año pasado, cuando su mayor movimiento en la posición hablando de veteranos fue Bryant.

Guardia: Los Ravens no trajeron a un bloqueador experimentado para reemplazar a Marshal Yanda, un ocho veces seleccionado al Pro Bowl que se retiró el año pasado. Baltimore puede rectificar eso este año fichando a Joe Thuney, un dos veces campeón de Super Bowl con los New England Patriots que es considerado el mejor guardia disponible. Kevin Zeitler, un ex recluta de primera ronda, podría quedar disponible si es cortado por los New York Giants. Si los Ravens no desean gastar, pueden decidirse por Tyre Phillips como guardia, pero el recluta de tercera ronda del 2020 sufrió para mantenerse sano como novato.

Centro: Baltimore no ha gastado dinero en la posición de centro desde que se retirara Matt Birk tras la campaña del Super Bowl del 2012, pero mucho escrutinio se dirigió aquí después de que los intercambios erráticos de Matt Skura y Patrick Mekari probaran ser costosos. Se espera que Corey Linsley, el mejor centro de la agencia libre, se quede con los Green Bay Packers. Una opción que intriga es Alex Mack de los Atlanta Falcons, si no se retira. Fue seleccionado en la primera ronda del 2009, cuando el director de personal de los Ravens, George Kokinis, era gerente general de los Cleveland Browns.

Ala cerrada: Los Ravens deben buscar a otro ala cerrada especialista en atrapar pases detrás de Andrews. Se siente como una posición que los Ravens tocarán en las rondas medias del draft. Si el precio es el adecuado, Baltimore puede sumar una póliza de garantía a bajo costo con Trey Burton de los Indianapolis Colts o Dan Arnold de los Arizona Cardinals.