El Draft 2021 de la NFL es un juego de azar: por qué los equipos deben ser más agresivos y acumular selecciones colegiales

Si la temporada 2020 de la NFL se consideró extraña por la pandemia por el COVID-19, la temporada del futbol americano colegial fue aún inimaginablemente más extraña.

Se pospusieron juegos o se cancelaron sin previo aviso. Se cancelaron temporadas y luego se reprogramaron. Una escuela con un prospecto notable para el Draft 2021 de la NFL, North Dakota State y el quarterback Trey Lance, programaron y disputaron sólo un partido. Otros, como el tackle de Oregon Penei Sewell y el receptor de LSU Ja’Marr Chase, decidieron no jugar.

Con todo esto, los equipos de la NFL tienen menos material en video con el cual evaluar a la clase colegial de este año.

Como resultado, las 32 organizaciones de la liga enfrentan un dilema frustrante. Cada equipo desea encontrar a jugadores con talento en el draft, pero con menos información sobre esta clase, encontrar reclutamientos de valor parece más difícil que nunca. Como lo notó Brady Henderson, reportero de ESPN de los Seahawks, luego de que Seattle mandó dos selecciones de primera ronda a los Jets por Jamal Adams, los Seahawks sintieron que la incertidumbre de la temporada colegial los dejaría con menos confianza sobre sus evaluaciones.

Cada uno de los equipos de la liga lidia con este dilema mientras prepara sus tableros para el draft de abril. Además de intentar calibrar las selecciones mientras los equipos intentan conseguir jugadores en cambios como el quarterback Deshaun Watson, habrá canjes el día del draft en los que los clubes involucrados tengan opiniones diferentes sobre el valor de los reclutamientos de 2021 en relación a lo que sucede en un año ordinario. ¿Deben los equipos descontar esas selecciones y hacer cambios disñeados para minimizar su exposición a este draft?

Mi instinto me dice que no. Si acaso, este podría ser el año en el que los equipos deberían ser más agresivos para adquirir al menos ciertos tipos de selecciones. Quizá hasta tenga a uno de los más grandes inversionistas en la historia del mercado de valores en mi argumento. Veamos por qué:

Los equipos tienen exceso de confianza

Comencemos con la idea de sustenta los temores de los equipos. Durante un año típico de draft, los scouts de los equipos y directivos de personal deportivo pueden visitar los campus, se reúnen con los coaches y miran a los jugadores en toda la temporada de futbol americano colegial. Entonces, los coaches ven videos de juego y se unen al resto de la organización en el Scouting Combine en Indianapolis, donde los jugadores entrenan en el campo y participan en reuniones sin fin con equipos interesados en ellos. Luego, potenciales reclutas tienen una última sesión de entrenam9ento en sus pro days o de forma privada antes del draft a finales de abril.

Claro, los equipos sólo tienen una fracción de esa información para el draft 2021. Los scouts pasaron su tiempo en llamadas virtuales. Los equipos de futbol americano colegial redujeron sus calendarios con rosters limitados. El combine fue cancelado. Los equipos se basan más en los videos de 2019 como suplemento a lo que vieron en la campaña corta de 2020. Es territorio no conocido y eso lleva a los equipos a considerar que sus selecciones quizá no sean tan valiosas como lo son en una temporada normal.

No estoy tan seguro de que eso sea verdad. Para iniciar, la idea de que el flujo típico de información lleva a un proceso de toma de decisión organizada e informada que no parece ser verdadera. La vasta mayoría de la investigación pública que la NFL sugiere que el draft de la NFL es un juego de azar, con ningún equipo mostrando habilidad a largo plazo para reclutar jugadores mejor que la liga en su conjunto.

El ejemplo más reciente de esto en la práctica son los Patriots, que siguieron a años de útiles selecciones de primera y segunda ronda con seis años de problemas en las primeras y segundas rondas. El reclutamiento de Bill Belichick no ha sido consistente, pero típicamente ha podido ponerse en ventaja sobre la liga al amasar selecciones colegiales extra en las rondas intermedias del draft. Con la liga más inteligente sobre el valor de selecciones colegiales de rondas medias y compensatorias, esos hallazgos han sido más difíciles de encontrar.

Organizaciones que piensan que tienen un gran conocimiento de la clase del draft en un año típico, probablemente tienen exceso de confianza en sus propias habilidades de evaluación. En un año típico, los equipos no saben mucho. El panorama quizá sea un poco más borroso en 2021, pero el nivel de conocimiento que tienen los equipos colectivamente sobre esta clase del draft es más cercano al que tienen en un año normal de lo que se dan cuenta.

No es como si esta clase en general sea probablemente menos talentosa por la temporada reducida. Quizá haya jugadores que lleguen a la liga sin tantas repeticiones como lo hubieran hecho en una temporada normal, pero esas preocupaciones quizá sean superadas por el hecho de que también sufrieron menos golpes en prácticas y juegos. Sewell lució como un tackle franquicia de cara a su última temporada colegial. Chase lució como un receptor super estrella en ascenso. Ambos quizá hubieran caído de esas percepciones de haber jugado una temporada normal, pero ya habían probado ser grandes prospectos.

El problema más aparente que hubiera arruinado sus carreras hubiera sido el de las lesiones. El reducido número de lesiones de la temporada abreviada quizá haga de la clase del draft de este año mejor. Tampoco me preocupa la falta de repeticiones de receso de temporada, ya que en 2020, los novatos tuvieron una programación de receso de campaña dramáticamente reducida la primavera pasada y aún así varios tuvieron impacto inmediato al nivel de la NFL. Tristan Wirfs y Antoine Winfield Jr. lucieron como veteranos con los Bucs en el Super Bowl.

Si los equipos consideran que sus selecciones son menos valiosas porque saben menos de los jugadores en este draft, bueno, ¿a dónde creen que esos jugadores van a ir? Si crees que es menos probable que tu selección produzca como un jugador útil de lo que lo haría en una temporada típica, otro equipo va a terminar con ese jugador. Si tu selección vale menos, el reclutamiento de otro equipo va a terminar siendo mas valioso.

Echen un vistazo a la curva de la gráfica de Chase Stuart y verán cómo un draft normal da valor. La tradicional gráfica de Jimmy Johnson considera que el valor se concentra en la parte alta del draft, pero un punto de vista más realista de la investigación de Stuart hace notar que la curva no es tan pronunciada como Johnson lo hubiera pensado. Incluso, como lo hizo notar Stuart en 2019, selecciones de rondas intermedias tienen roles más importantes en los rosters, ya que los equipos han confiado más en los novatos.

En 2021, la curva de valor del jugador para el draft pudo ser más plana de lo que es en un año típico. Los equipos probablemente tengan más confianza sobre sus selecciones de primera ronda, ya que tienen menos defectos o problemas que otros prospectos de la misma clase, pero si la liga sabe menos sobre el resto de jugadores disponibles, habrña una mejor oportunidad de reclutar a un talento “real” de primera ronda en la segunda, tercera o cuarta rondas que antes.

Así que, si eres un gerente general preocupado de que vas a cometer un error, ¿qué puedes hacer? Bueno, si no quieres escucharme a mí, puedes echar un vistazo al consejo de Warren Buffett.


La inversión en valor y el draft de la NFL

Uno de los adagios más famosos de Buffett aplica a este (y a cada) draft de la NFL. Al hablar con los accionistas de Berkshire Hathaway, Buffett explicó una de sus filosofías para invertir.

“Simplemente intentamos ser temerosos cuando otros son codiciosos y ser codiciosos cuando sólo cuando otros son temerosos”, dijo Buffett en 1986.

Si esperabas una situación en la que otros equipos fueran temerosos de cara al draft, bueno, 2021 es el año. Los equipos que devalúan sus propias selecciones colegiales por la preocupación de que no tienen la usual cantidad de información para hacer una selección crean una oportunidad. Los equipos que son codiciosos cuando sus contrapartes son temerosos, se pondrán a sí mismos en posición de tener éxito.

¿Cómo podemos ser codiciosos en este draft? La forma más sencilla es amasar más selecciones en 2021. Los equipos son generalmente inteligentes para hacer cambios e ir hacia abajo en el orden de selección, pero este es un año en el que deberían ser más agresivos que nunca al intentar hacerlo. Si un equipo tiene menos confianza de que algún reclutamiento tenga menos oportunidad de dar un talento con calibre de titular, la mejor oportunidad de encontrar a un titular es sumar varias selecciones. Dada la incertidumbre de cada selección individual, tener más reclutamientos también le da a los equipos una mejor oportunidad de encontrar varios titulares de lo que esas mismas selecciones darían en una temporada normal.

Hay algunos equipos en gran forma para atacar esta ineficiencia sin tener que hacer nuevos cambios:

  • Los Dolhpins tienen selecciones extra de primera y segunda ronda de los Texans.

  • Los Jaguars tienen una selección extra de primera ronda de los Rams y una de segunda ronda de los Vikings.

  • Minnesota no tiene su selección de segunda ronda, pero sí tiene una de tercera ronda y dos extra de cuarta como producto de cambios y selecciones compensatorias.

  • Los Browns tienen selecciones extra en las tercera y cuarta rondas.

Otros equipos que van a recibir selecciones extra en esas rondas, como los Saints y Rams, ya no cuentan con selecciones como resultado de cambios, lo que los deja más cerca de un punto neutral de lo que parece.

Las organizaciones quizá tengan una oportunidad de un año para cambiar el tradicional descuento por sus selecciones. Cuando los equipos negocian futuras selecciones, usualmente son forzados a hacerlo en un precio reducido. Si un equipo quiere adquirir una selección de tercera ronda en un draft normal y usar los subsecuentes reclutamientos para obtener esa selección, típicamente cede una selección de segunda ronda para cerrar el acuerdo. Los equipos hacen menos de esos cambios ahora de lo que lo hacían en el pasado y es algo que puede ser desastroso cuando se equivocan, pero este año podría ofrecer una alternativa única.

Dada la posibilidad de que jugadores talentosos caigan más de lo que lo harían en un draft normal, las selecciones de rondas intermedias probablemente tengan más valor en 2021 del que tendrían en otros años. No animaría a un equipo a enviar una futura selección de segunda ronda para adquirir a un jugador en la tercera, pero con la incertidumbre que rodea al draft de este año, un equipo quizá pueda obtener una selección de segunda ronda este año por una de segunda ronda el próximo año. Un equipo quizá pueda hasta obtener una selección al final de la segunda ronda por una de tercera en 2022.

A menos de que un equipo vaya a tomar un quarterback en la primera mitad de la primera ronda o a un jugador de otra posición considerado cerca de ser un éxito seguro, este es un draft en el que los equipos deberían intentar selecciones extra.

Eso es también verdad en un draft normal, lo que revela una extraña paradoja: en este, el espectacularmente más absurdo de los años, los equipos deben ser más agresivos sobre hacer lo que debieron ya haber estado practicando.