Cowboys arrancan reconstrucción defensiva con jugadores sin posición

Bajo el nuevo coordinador Dan Quinn, los Dallas Cowboys esperan que sus jugadores defensivos sean versátiles y puedan hacer "más de una cosa", al estilo NBA

FRISCO -- A excepción de los campeones reinantes del Super Bowl, Tampa Bay Buccaneers, quienes regresan a sus 22 titulares de la temporada del 2020, el cambio es la constante en la NFL. Cuando se tuvo una defensiva tan porosa como la de los Dallas Cowboys, el cambio es más que necesario. Era urgente.

Cuando la defensiva de los Cowboys permite 473 puntos, la mayor cantidad en la historia del equipo, y 2,541 yardas terrestres, la segunda mayor cantidad en la historia del equipo, no se puede simplemente volver a lo mismo.

La reconstrucción en Dallas a la defensiva comenzó con la contratación del coordinador Dan Quinn en enero, continuó durante la agencia libre de la NFL, donde los Cowboys firmaron a cinco defensivos, y siguió en el Draft 2021, donde ocho de sus 11 selecciones fueron para el lado de Quinn del ovoide.

"La cosa con nosotros es que no solamente creamos competencia, la creamos a todos los niveles, básicamente en todas las posiciones", dijo el head coach de los Cowboys, Mike McCarthy. "Es exactamente lo que buscábamos. Lo necesitábamos".

De los 13 jugadores defensivos que iniciaron o jugaron más del 40 por ciento de las oportunidades defensivas en el cierre de la temporada regular del 2020 de los Cowboys, frente a los New York Giants, seis se han ido. Sean Lee y Tyrone Crawford se retiraron. Aldon Smith firmó con los Seattle Seahawks. Chidobe Awuzie firmó con los Cincinnati Bengals. Xavier Woods firmó con los Minnesota Vikings. Eli Ankou se mantiene sin firmar.

Los Cowboys han traído agentes libres, incluyendo a los alas defensivas Carlos Watkins y Brent Urban, y safeties Keanu Neal, Damontae Kazee y Jayron Kearse. El Draft 2021 trajo al linebacker Micah Parsons (primera ronda), esquinero Kelvin Joseph (segunda), tackle defensivo Osa Odighizuwa (tercera), ala defensiva Chauncey Golston (tercera), esquinero Nahshon Wright (tercera), linebacker Jabril Cox (cuarta) y esquinero Israel Mukuamu (séptima).

Sea un mensaje intencionado o no, aquellos que permanecen de la defensiva del año pasado deben tomar nota de la limpia. En otras palabras, renten, no compren, a menos que su contrato esté estructurado de tal modo que sería complicado para los Cowboys realizar una movida.

Los futuros de los linebackers Leighton Vander Esch y Jaylon Smith han sido muy discutidos desde las adiciones de Parsons y Cox. Las incorporaciones de Neal (quien jugará como linebacker, también), Kazee y Kearse dejó bajo aviso a los safeties Darian Thompson y Steven Parker.

En las esquinas, Saivion Smith fue el primero en ser cortado tras las selecciones de Joseph y Wright. Maurice Canady --quien optó por no jugar en la campaña del 2020--, Rashard Robinson --quien deberá cumplir con una suspensión de dos juegos por violar la política de sustancias para mejorar el rendimiento--, y quizás el recluta de cuarta ronda del año pasado, Reggie Robinson II, deberán impresionar desde temprano.

En el tackle defensivo, Antwaun Woods, quien iniciara 32 encuentros en las últimas tres temporadas, fue liberado en parte por su tamaño (6 pies con 1 pulgada y 310 libras), su paga (2.1 millones de dólares) y la adición de un genuino tackle nariz en el recluta de sexta ronda Quinton Bohanna (6 pies con 4 pulgadas, 327 libras).

El vicepresidente ejecutivo de los Cowboys, Stephen Jones, usó un tono un poco más conciliador cuando habló de los cambios, creyendo que el talento de casa es mejor de lo que mostró colectivamente en el 2020, lo que apunta más a una insatisfacción organizacional con el coordinador del año pasado, Mike Nolan.

Con DeMarcus Lawrence, Smith, Vander Esch, Trevon Diggs, Jourdan Lewis --quien renovó al inicio de la agencia libre mediante contrato de tres años--, Neville Gallimore, Anthony Brown y Donovan Wilson, así como Trysten Hill --quien regresa de una rotura de ligamento anterior cruzado--, los Cowboys creen que cuentan con los jugadores para tener a un grupo competente.

"No sé necesariamente que lo debas reconstruir todo en un receso de temporada", explicó Jones. "Lo que hicimos aquí hoy, ayer, y el día previo, fue sumar a chicos que estarán aquí por cuatro o cinco años. Van a complementar lo que hicimos en la agencia libre. No creo que se arregla de un día para otro, pero al mismo tiempo, no sé si era necesario arreglarlo de un día para otro".

Los rostros nuevos, no obstante, tienen las cualidades que Quinn busca en defensivos, como velocidad, brazos y cuerpos largos. Como la tendencia que se ha convertido en moda en la NBA, Quinn desea, casi, jugadores sin posición.

"Cuando tienes longitud, puedes igualar un poco de eso", señaló Quinn. "En la NFL, tantos pareos se crean con base en tamaño o velocidad, así que quieres tener una plantilla que tenga versatilidad, y es una de las cosas que admiro acerca de Mike y tener la versatilidad de posiciones donde juegas más de una cosa".

Las cualidades, sin embargo, solamente importarán si el jugador puede jugar. Quinn está abierto a las expectativas: "No es que un tamaño sirva para todo".

Los nuevos jugadores de los Cowboys tendrán una ventaja, simplemente porque trabajaron con Quinn en el pasado --Neal, Kazee-- o se acomodan a lo que los Cowboys esperan ahora de sus nuevos defensivos.

"Por lo que respecta a rehacer un lado del ovoide, adquirir el talento es realmente el primer paso", expresó McCarthy. "Es el comienzo. La competencia y conjuntar a todos. Ese es el desarrollo de tu equipo de fútbol americano. No importa cómo resulten los números, cuando llegas a la plantilla de 53, lo más importante es que el grupo juegue junto, y el talento se vez conjuntado.

"Seremos una mejor defensiva gracias a ello".